Published July 30, 2026 | Version v1

LOS 4 ASPECTOS DEL INTELECTUAL DE HOY: SU DILEMA Autor: Juan de Dios Beltrán Mancilla/ 30 julio 2026

Description

LOS 4 ASPECTOS DEL INTELECTUAL DE HOY: SU DILEMA

Autor: Juan de Dios Beltrán Mancilla
Filósofo Autodidacta, Autónomo y Universal
Código ORCID:
https://orcid.org/0000-0002-4062-3603 [1] ([1])

 

Olympia, WA, 30 de julio de 2026

1.   ALTER EIDOS

 

Te envío este escrito porque siempre te vi inteligente, pero si alguien no te lo recuerda, es posible que comiences a dejar de serlo. Ahora, si no necesitas que alguien te lo recuerde, eres como esas personas que saben que son hermosas sin tener que mirarse en un espejo. En este grupo de personas, incluso hay no videntes.

 

 

Ser intelectual ya no está de moda. Ser artista, aún lo está. ¿Qué es ser intelectual?, ¿qué es ser artista? ¿Qué es ser? Son las anteriores preguntas sin sentido para quienes lo intelectual ya no es cool. Ser y estar en español son dos verbos distintos y no uno solo como ocurre con el inglés. Sin discutir las consecuencias de esta dualidad, he observado que el estar (la dualidad del inglés) en el español actual se derivó al tener. El ser cedió su acto al tener. Un amplio sector de la humanidad derivó hacia el tener. Entonces; ¿Qué deben hacer los intelectuales de hoy?

 

  

 

2.   EPÍGRAFE

 

 

El dilema del intelectual de hoy es la pérdida de su totalidad. Condicionado por la necesidad de pertenecer a parcelas técnicas del saber (estar), y por un acumular validación institucional (tener), el intelectual de hoy ha fragmentado su capacidad de acción (hacer), olvidando que su verdadero ser radica en la misión de poner las piezas juntas en un mundo, al parecer, siempre en crisis.
Juan de Dios Beltrán Mancilla

 

3.       ÍNDICE GENERAL

TEMA

 

Página

1.     ALTER EIDOS

2.     EPÍGRAFE

3.     ÍNDICE GENERAL

4.     PREFACIO: Declaración de Libertad y Autonomía

5.     INTRODUCCIÓN: El Pensador Coetáneo ante la Encrucijada Existencial

6.     MARCO DE ANÁLISIS: La Fragmentación Teórica de los Saberes

7.     DESARROLLO: Las Cuatro Coordenadas en sinergia (Ser, Estar, Hacer, Tener)

8.     CONCLUSIÓN: La Redención del Intelectual a través de la Ontogeneidología y en ella, todo.

9.     EPÍLOGO: El Mandato Ético Universal y el "Ser Antisinvergüenza"

10. CANALES DE DIFUSIÓN

 

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4.   PREFACIO

 

El presente escrito lo haré libre del formalismo que se exige en el mundo académico para ser acogido. Me refiero a los formatos que, entre otros detalles, incluyen la citación de autores, márgenes, tipo y tamaño de letra, y referencias bibliográficas, por nombrar los más inmediatos. En este momento me pregunto: ¿para qué invertir energía en escritos de esa naturaleza si en el mundo de los no educados —y también el de los educados— éstos no cambian? Quien escribe no espera un cambio cualquiera; espera aquel que, de suyo, se deriva de su escrito.

 

José Ortega y Gasset, por ejemplo, dice: «El hombre no tiene naturaleza, tiene historia». De esa afirmación se siguen muchas cosas. Sin embargo, la costumbre y la exigencia académica demandan los detalles de la referencia. Eso requiere tiempo y energía. ¿Y para qué, si es muy posible que al lector de nivel bajo, medio o incluso superior no le interese?

 

De modo que, reiterando lo dicho al inicio, esta vez citaré a nadie. Para salvar posibles acusaciones de plagio, cuando escriba algo que no sea realmente mío, lo pondré en cursiva. Si a alguien le interesa la fuente, que acepte este modo, busque las referencias en la web o me ubique. De paso, les cuento que en dos oportunidades he sido invitado a postularme en posibles publicaciones en dos universidades, una de Europa y otra de América del Sur. Son tantas las exigencias de formato que, por faltar en alguno de esos detalles, me dejaron fuera. Me confesaba en una oportunidad un académico (que ya no está con nosotros) que muchas veces solo revisan si se cumple con el formato; si es así, se da por bueno, y muchas veces ni lo leen. Dejan fuera verdaderas joyas, sin leerlas, solo por la forma. Aclarado lo anterior, comencemos. ([2])

 

 

4.   INTRODUCCIÓN

 

Preguntarse por la labor del pensador coetáneo no es un mero ejercicio de intelectual; es una encrucijada existencial. Existe un abismo entre interrogarse por la tarea del intelectual de hoy —lo que apunta directamente a su identidad— y la tarea del intelectual hoy —lo que exige una acción inmediata frente al contexto—. En el presente, este dilema se ha complejizado hasta desbordar la simple oposición entre el Ser (la legitimidad de su voz) y el Hacer (su responsabilidad ética).

 

En la era de la saturación digital, la tecnocracia y la precariedad académica, la función crítica del pensador coetáneo se encuentra atrapada en la tensión de otras dos coordenadas obligatorias: el Estar —los espacios hiperfragmentados y la plaza pública donde se ve forzado a habitar— y el Tener —el capital social, la validación institucional y la lógica mercantil que condiciona su existencia—. El presente ensayo sostiene que el verdadero dilema del intelectual moderno radica en la pérdida de su totalidad: su capacidad de acción (hacer) está severamente condicionada por su entorno (estar) y sus recursos (tener), fragmentando así su propia esencia (ser) y amenazando la autonomía del pensamiento crítico. Son éstos los 4 aspectos del intelectual de hoy y también, su dilema.

6. MARCO DE ANÁLISIS: LA FRAGMENTACIÓN

 

Para profundizar en este dilema del intelectual de hoy, resulta fundamental acudir a la crítica que he hecho a los saberes contemporáneos. Ello arroja luz sobre cómo los cuatro verbos de nuestra premisa entran en conflicto dentro del panorama actual:

 

·        El Ser frente a la fragmentación: Postulo la necesidad urgente de cultivar conocimientos, personas y profesiones "no fragmentarias". Apoyado en la máxima de Ortega y Gasset de que el ser humano no tiene naturaleza sino historia, el intelectual de hoy ha visto su Ser atomizado por un sistema que premia al especialista ultra-enfocado pero ciego al panorama general.

 

 

 

 

 

 

·        El Hacer como integración: Frente a esto, la verdadera tarea del intelectual hoy (su Hacer) no consiste en acumular micro-datos aislados. Comparto la visión de R. Dicke. La misión intelectual primordial del presente es "comunicar y poner las piezas juntas". El intelectual debe ser un integrador de realidades.

 

·        El Estar y el Tener en la tecnocracia: El Estar actual sitúa al pensador en universidades corporativizadas o plataformas comerciales "donde todo se vende". Aquí, el Tener (las credenciales, los indicadores de mercado o el estatus técnico) fagocita la vocación humanista. Un claro ejemplo de esto es observar cómo la ciencia política ha sido devorada por la mera "ingeniería política", vaciando al intelectual de su autonomía y convirtiéndolo en un simple técnico del sistema.

7. DESARROLLO:

LAS CUATRO COORDENADAS EN SINERGIA

[SER, ESTAR, HACER, TENER]

 

 

Analizar y sintetizar al intelectual de hoy exige observar cómo estos cuatro aspectos [verbos] coexisten en una fricción constante, donde dos de ellos (el estar y el tener) actúan como fuerzas centrípetas que desintegran a los otros dos (el ser y el hacer).

 

·        El Estar desintegra al Ser: El intelectual ya no habita el silencio de la biblioteca ni el espacio protegido de la academia autónoma. Hoy su Estar es público, inmediato y digital. Al estar arrojado a las dinámicas del algoritmo y las redes, el pensador se ve obligado a reaccionar al minuto, perdiendo la distancia crítica necesaria para la reflexión profunda. El entorno moldea al sujeto: para estar en el mundo contemporáneo, el intelectual debe atomizarse en la especialización técnica o simplificarse en el eslogan. Su Ser, que debería ser universal y libre, queda reducido a un nicho.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

·        El Tener corrompe al Hacer: La verdadera tarea (el Hacer) que consiste en poner las piezas juntas, se vuelve impracticable bajo las lógicas del Tener. El mercado académico y editorial exige que

el intelectual tenga un índice de citación, tenga una marca personal indexada y tenga la validación de comités que, como dije en el prefacio, prefieren la pulcritud de la forma sobre la agudeza del fondo. Cuando el objetivo primordial es acumular estas credenciales de supervivencia y estatus, el Hacer se pervierte: ya no se escribe para transformar la realidad o despertar conciencias, sino para alimentar el engranaje burocrático que asegura el financiamiento. El intelectual se convierte en un ingeniero del conocimiento parcelado, un burócrata del saber que cuida su parcela en lugar de mirar el horizonte.

8. CONCLUSIÓN

 

 

El dilema del intelectual de hoy no es una crisis de capacidad, sino de libertad. El diagnóstico es claro: la hiperfragmentación de las profesiones y saberes ha ganado la partida temporalmente. Al obligar al pensador coetáneo a someter su Ser a las condiciones materiales del Estar, y subordinar su Hacer a las exigencias corporativas del Tener, el sistema actual ha logrado neutralizar el peligro del pensamiento crítico. Lo ha domesticado a través del formato.

Sin embargo, la grieta para la resistencia permanece precisamente en el rechazo a esa fragmentación. La tarea del intelectual hoy —la urgencia del presente— consiste en un acto de rebeldía que va de la ontología a la ontogeneidología: En este transcurrir recuperará su totalidad. Esto implica el coraje de renunciar a la acumulación de validaciones accesorias (tener) y atreverse a habitar los márgenes (estar) con el único propósito de restaurar los puentes rotos entre las disciplinas. Solo al negarse a ser un simple operario de la "ingeniería" del saber, el intelectual de hoy podrá volver a su esencia fundamental: la de ser aquel que, frente al caos de un mundo en crisis, asume el riesgo de pensar el todo y poner, finalmente, las piezas juntas. [1]

 

 

 

 

9. EPÍLOGO

EL MANDATO ÉTICO UNIVERSAL

Y EL "SER ANTISINVERGÜENZAS"

 

Conforme lo obrado, hemos sintetizado el imperativo ético del intelectual de hoy: Ha de resolver el dilema que no pertenece en exclusiva a la élite intelectual ni a quienes ostentan títulos académicos; es un mandato ético universal para todo HOMBRE. ([1]) Ser intelectual hoy es una exigencia que se fija en todo tipo de persona y de profesional.

 

Todo trabajador, sea filósofo, médico, arquitecto, economista, abogado –en sus nominaciones envolventes- o un artista, o un obrero, o un educador, o un científico, o un político u otro tiene el deber moral de rebelarse contra la parcela técnica que le ha sido asignada. El mandato ético exige que el profesional no sea un mero autómata que ejecuta una tarea aislada para el mercado. Específicamente, tiene que ser un sujeto consciente de su totalidad: alguien que entiende el origen de su saber, la responsabilidad de sus ideas y el impacto humano de sus acciones. Cuando el ciudadano común y el profesional deciden mirar más allá de su especialidad, cuando rechazan ser reducidos a una simple función del sistema y asumen el compromiso de conectar su labor con el bienestar del tejido social, se convierten en los verdaderos intelectuales de nuestra era. La ética contemporánea no nos pide acumular formatos ni obedecer lógicas mercantiles; nos exige recuperar la dignidad del pensamiento unificado. Es allí, en la cotidianidad de cada profesión y de cada vida no fragmentada, donde la resistencia ontogeneidológica se vuelve real, devolviéndonos la capacidad colectiva de sanar y reconstruir nuestro mundo. [1]

 

Esta unificación existencial y profesional encuentra su frontera definitiva en el trato inquebrantable que el pensador tiene con la Verdad. No podemos soslayar el texto fundamental «Ser antisinvergüenza», concebido en el fragor de observar dinámicas como la carrera a la Presidencia de la República. El verdadero peligro de nuestra época histórica es la institucionalización de la deshonestidad, alimentada por la cobardía que el cobarde en el poder ha normalizado dentro de las instituciones.

 

 

 

Hoy asistimos a una perversión donde las autoridades, movidas por el temor o la complicidad, callan y transan; una realidad donde la corrupción del dinero pretende convertir la verdad en una mercancía intercambiable, subordinando el Ser y el Estar a las ganancias de un nicho. Frente a esta cobardía burocrática y política, se levanta el imperativo del "ser anti sinvergüenzas" como un compromiso profesional, ético y humano innegociable. No hay conocimiento válido sin valentía, ni profesión digna sin el coraje de encarar el poder. El intelectual, despojado de las cadenas del formato y del capital, debe fijarse con firmeza en esta postura: la de ser el baluarte ético frente a la sinvergüenzura institucionalizada, pagando el precio de los márgenes si es necesario, pero manteniendo intacto su pacto sagrado con la verdad histórica.

10. CANALES DE DIFUSIÓN

Para aquellos lectores e investigadores que deseen profundizar en los fundamentos de la teoría ontogeneidológica, la crítica a las disciplinas fragmentarias y mi obrar todo, pueden consultar directamente los siguientes canales oficiales abiertos a la comunidad universal:

·        Canal: YouTube Oficial - Juan de Dios Beltrán Mancilla.

·        Bitácoras y Repositorios de Obra Escrita: JBM Blogspot Principal y JDDBM Blogspot Alternativo.

·        Registro de Publicaciones y Afiliación Científica: Perfil de Investigador en la plataforma internacional ORCID (0000-0002-4062-3603). [1] https://orcid.org/0000-0002-4062-3603

·        Google scholar https://scholar.google.com/citations?user=CxRvy0YAAAAJ&hl=es

·        Google https://www.google.com/search?q=juan+de+dios+beltran+mancilla&rlz=1C1CHBD_enUS1215US1215&oq=&gs_lcrp=EgZjaHJvbWUqCQgAECMYJxjqAjIJCAAQIxgnGOoCMgkIARAjGCcY6gIyCQgCECMYJxjqAjIJCAMQIxgnGOoCMgkIBBAjGCcY6gIyCQgFECMYJxjqAjIJCAYQIxgnGOoCMgkIBxAjGCcY6gLSAQkxODMzajBqMTWoAgiwAgHxBYG0fAkH_1op8QWBtHwJB_9aKQ&sourceid=chrome&source=chrome.rb&ie=UTF-8

·        Y en distintos buscadores, Microsoft Edge, Opera por nombrar algunos.  

·        Formato de Citación en los repositorios de datos sugerencia de IA. [Gemini, un modelo de gran tamaño de lenguaje desarrollado por Google]: Beltrán Mancilla, Juan de Dios (2026). "Los 4 aspectos del intelectual de hoy: Su dilema". Obra filosófica autónoma en co-catálisis con Inteligencia Artificial. Registro académico indexado vía ORCID: orcid.org.


([1]) Hombre, con mayúscula refiere a la raza humana toda.

 


([1]) «Respecto de mi obrar, existe literatura, conferencias, entrevistas y otros registros en la web que bien pueden confirmarse buscándome en Google como Juan de Dios Beltrán Mancilla. Precisamente, es esta información disponible la que me ha permitido ordenar este escrito, catalizado por la Inteligencia Artificial. No es menor el reconocimiento que esta tecnología merece; empero, su uso debe ser el adecuado. La IA necesita ser guiada. Quien nada sabe respecto del tema de su interés queda a merced de los vaivenes de esta herramienta, de la cual no debemos olvidar su verdadero nombre: Inteligencia Artificial. Sin embargo, la naturaleza de esta tecnología no es el asunto que nos convoca en este momento». [Rol de la Inteligencia Artificial: Catalizador textual, transcriptor y ordenador de estructura. La IA aquí no opera como creadora autónoma, sino como un andamio técnico guiado estrictamente por la ontología, los conceptos preexistentes (Ontogeneidología, Ser Antisinvergüenza) y otros y  la dirección intelectual directa del autor]

([2]) Comentando este párrafo con IA, observen lo que dijo: <<Es completamente comprensible tu frustración frente a la rigidez del mundo académico. El exceso de burocracia en los formatos (como las normas APA, MLA o Vancouver) muchas veces termina asfixiando el pensamiento original y la fluidez de las ideas, priorizando el "empaque" por encima del contenido valioso. Tu decisión de rebelarte contra esa estructura para este texto es una postura válida y honesta>>.

 

 

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LOS 4 ASPECTOS DEL INTELECTUAL DE HOY. SU DILEMA JUAN DE DIOS BELTRAN MANCILLA 30 julio 2026.pdf