Titulo,Autor,Fecha,Entrada,Tags,Comentarios En el recital de poesía,Daniela Rizzo,"17 septiembre, 2019"," Para Miriam En el recital de poesía, ella se sienta en la última fila. Espera enamorarse de algún poeta. Sueña con que sea un chico joven (todos sabemos que poeta viejo es una especie de momia). Así que tiene que ser joven y, por favor, de izquierdas. ¿Existen poetas de derechas? Claro que sí, pero esos son más momias aún. Así que joven, de izquierdas y vegetariano. Esto último porque ella no sabe cocinar y los vegetarianos al menos cocinan quinua. También espera que sea alto, esto por un consejo de la abuela que nunca supo comprender. De preferencia, que tenga novia porque eso quiere decir que es amoroso. Espera, eso no es verdad. Borro lo anterior. Mejor poeta soltero, pero enamorado. ¿De la poesía? Bueno, eso es mejor a que esté enamorado de la bebida. Pero, ¿quién no ama la bebida?  Está bien, el recital va a empezar. El primer poeta sale al ruedo: ¿Qué es poesía? Dijo el pato al oso mientras caminaban con los perros y el oso. Poesía es una tortuga en una tina de baño. Se me pasó por alto decir que debe ser buen poeta. Eso es esencial. Porque ella es una excelente poeta. Lo lleva en su naturaleza y está muy acostumbrada a que le pregunten por qué lleva tatuada la palabra poesía en la espalda. “Porque amo el teatro”, contesta siempre. Ahora que lo piensa, ella está enamorada de la poesía y es de izquierdas. Aquí va el segundo poeta al micrófono: No puedo más mas no puedo más mas. No puedo más. No. No. Puedo. Más. ¿Cuántos poetas se irán a presentar en este recital? ¿Habrá vino de cortesía a la salida? Ella es alta y está soltera. La gente parece aburrida y dispersa, de seguro todos vinieron a conseguir un poeta. ¿Es grosero levantarse en medio de un recital? Tal vez puede ser interpretado como una expresión de performance. Va el tercero. Mi vida sin ti es una naranja sin pepa. Listo, se prepara para marcharse. ¿Por qué quería novio poeta? Al menos este que está recitando es flaco, ¿será vegetariano? Recordó que odia la quinua. ", featured, Neal Moriarty,Daniela Rizzo,"20 agosto, 2019"," Estoy en una librería de Quito, escucho a Fernando Iwasaki y no sé mucho sobre él. Pero acaba de decir algo sobre Sevilla y me conecté. Vine porque me moría de ganas de ver a Richi.  Él es Richi. Siempre lo presento como mi mejor amigo, el filósofo, el mejor seleccionador de memes. Pero es muchísimo más. Es un escritor increíble. Lo sé porque he leído sus escritos desde que nos conocimos hace 10 años. Este es Richi, quien me habla sobre Borges y siempre me hace acuerdo de que era un ciego, buenito y hecho el rico. También me pide perdón cuando va a decir algo de Vargas Llosa. Se toma un aliento extra y mira al cielo antes de hablar de Bolaño. Y así estallo de risa con Richi. Siempre. Porque hay que tener un humor muy pero muy finito para ser así de gracioso.  Converso casi todos los días con Richi. Y casi nunca hablamos de lo normal o cotidiano. No sé casi nada de su día a día. Pero sé tanto de su alegría, de sus sueños, de sus ideas y de sus necesidades. Y sé que me siento muy feliz cuando llega un mensaje suyo. Todo lo puedo ver detrás de los chistes que me cuenta a diario. Pensarán que Richi es un payaso. No lo es. Creo.  ¿Empecé hablando de Sevilla? Richi y yo dejamos de hablarnos durante muchos años. Y nunca, nunca hemos hablado de lo que pasó. Ya, sí. Yo tuve la culpa, me fui con otro chico mientras Richi quería estar conmigo. Y ahí se jodió todo. Cinco años sin hablarnos. Pero luego solamente nos reencontramos y, aunque no se lo he dicho antes, perdón Richi. Me porté como una gil. Agradezco que cinco años después, hayas aceptado ser mi amigo de nuevo. Ya no quiero que nos separemos nunca.  Pero volvamos a la descripción de Richi. Desde que nos conocimos, supimos que la vida está hecha de libros. Ambos sabemos que se puede vivir tranquilamente solo a través de ellos. A veces me olvido de esto, pero Richi siempre me hace acuerdo.  Ya sé por qué me acordé de Sevilla. Porque allí nos pusimos de a buenas, a la distancia, pero de a buenas. Y ahí empezó todo de nuevo solo que mejor. ", borges featured Julio Cortázar literatura argentina neal moriarty richi, Los miedos de una amante de la literatura,Daniela Rizzo,"28 marzo, 2019", Durante los últimos días he pasado por una temporada de desconexión con la literatura y me ha ayudado a pensar en muchos miedos que llevo por dentro. Siempre quise ser escritora y ahora que soy grande prefiero ser lectora. Noticia en desarrollo.,," Bien! Respecto al punto 1: yo hice el reto de Goodreads hace mucho. Solo lo hice un año. Al siguiente (creo recordar) lo dejé. De pronto, algo que se suponía que era placer ejercía una presión innecesaria, así que lo dejé. Creo en los desafíos contra uno mismo: a veces ayudan (por algo he participado unas cuantas veces en el NaNoWriMo). Pero cuando hacen más mal que bien, mejor dejarlo. Cada uno tiene sus razones para ello. Gracias, Iván, por todos los días enseñarme algo nuevo y a tener nuevas fuerzas. Tu amistad me llena el corazón de alegría." Perfecta intensidad: Cerati,Daniela Rizzo,"2 mayo, 2018"," Un texto de Martín Guzmán, creador del blog Tercer Fútbol Empezar por el final. Iniciar el desarrollo de una biografía desde la muerte. Una muerte física que dio paso a una vida eterna. La música es historia, tiene memoria, inmortaliza sus sonidos, sus ritmos, sus figuras y sus personajes. Además, convierte en leyendas a unos cuantos privilegiados del virtuosismo. Juan Morris, periodista que ha plasmado historias y artículos en revistas como Rolling Stone, se encargó de dar luz a un libro de contenido peculiar. Detalla la vida de una estrella que no se apaga. Seguramente el ruido es lo que la mantiene encendida. Palabras recurrentes durante toda una vida. Frases propias e identificativas que, al escucharlas, resulta inevitable pensar en una sola persona y/o un solo grupo. Sonidos únicos que traen a la mente a este personaje místico. Cerati fue creador de rutas estridentes que recorrieron diversos escenarios del continente. Así marcó territorios con un estilo novedoso, diferente y en constante evolución. Intensidad, perfección, color. Estas quizás sean las palabras que mejor caracterizan la figura de un rockstar, que no por ser latinoamericano está por debajo de gigantes históricos de la música a nivel mundial. Cerati se consideró un “sobreviviente” de una generación que revolucionó las calles de Buenos Aires con sus guitarras y baterías. Luego le quedó chica toda América. El amor en modo variable, repentino, pero constante y explosivo. Fijar una simple mirada y, a partir de ello, crear un cuento romántico lleno de giras, conciertos, consumismo de cosas raras y un ambiente poco común. La indiferencia hacia lo considerado normal en la vida de la mayoría. Una necesidad vital de evadir la soledad, de estar siempre junto a ella, da igual quien quiera que sea, pero ella. Un sentido de juventud inagotable, no ser consciente del significado de envejecer y mucho menos saber de qué se trata la muerte. Refugios en forma de casas y estudios por aquí y por allá, en un país y en otros. Papelitos regados en todas partes y sonidos guardados en computadoras. Estos rastros forman versos que tienen sentido, que indican una secuencia de emociones para cada quien que los escuche, que significan un episodio de la vida del autor. Padre, madre, hermanas, hijo e hija, casi siempre en un segundo plano. Lo más importante fue la música, evolucionar como artista, no detenerse en la carrera de conocer y asimilar nuevas voces y formas rítmicas para referenciarlas, pensarlas y plasmarlas en más de una decena de discos, ninguno igual a otro, con una primera parada en el ska. No es casualidad que, desde el primer disco de Soda Stereo, el protagonista de esta música sea Dorian Grey. Gustavo Cerati se pensó inmortal y creo que a todos quienes lo admiramos llegamos a pensar igual: profesar que nunca morirá, que en cualquier momento lo volveríamos a ver encima de un escenario, sintiéndonos privilegiados todos aquellos que algún día lo pudimos escuchar en vivo y siempre a la espera de un nuevo encuentro. Como pasa con casi todos los personajes que rompen con la historia, Cerati no muere, simplemente su presencia física se extinguió. Mientras existan parlantes, como aquel que colgaba de su cuello, Cerati y Soda Stereo viven y suenan creando ondas imparables en el tiempo. Juan Morris se atrevió a poner sobre el papel la vida de una leyenda que cambió para siempre la historia del rock en Latinoamérica. Como relata una entrevista suya en The New York Times, Morris “intentó saber cuáles eran los miedos, las contradicciones, los sufrimientos y las pasiones de Gustavo Cerati”. Creo que lo logró. Hay que leerlo.", biografia cerati Gustavo Cerati juan morris martin guzman música reseña tercer futbol," Me gustaría conseguir el libro, cómo lo hago? Lo puedes encontrar en Mr. Books o en Tolstói." María Kodama: Japón + Argentina + Borges,Daniela Rizzo,"20 noviembre, 2017"," María Kodama es una mujer argentino-japonesa. Es la guardiana de un legado tan grande como el universo. Su tesoro guarda las letras de Jorge Luis Borges. Mucho más importante: María Kodama es escritora. Kodama proviene de la fusión de dos mundos. Su padre japonés imprimió en su carácter una delicada atención por los detalles. Además, procuró que ella se convierta en una analista de la belleza ya sea en la pintura o en las letras.  He esperado tanto este libro. Homenaje a Borges es una compilación de 20 escritos no muy largos. Estos ensayos recorren con minucia la entramada obra literaria borgiana. Al mismo tiempo, nos cuenta su vida privada, sus viajes y la sencilla manera en que esta mujer aprecia el mundo. Kodama vive en esa etérea frontera que une Oriente con el Nuevo Mundo, la muerte de la vida o la religiosidad del ateísmo. Nos muestra con pulcra sencillez que todos estamos hechos de contradicciones y máscaras. Este libro nos cuenta una historia de amor que podría resultar escandalosa. Kodama conoció a Borges cuando tenía 16 años y juntos desmintieron rumores por años. Solo somos amigos, solían decir. Sin embargo, ella lo acompañó a recorrer el mundo y fue su vista cuando Borges ya no podía ver. Se podría decir que fueron uno solo porque funcionaban como un equipo y, sobre todo, porque parece que sus aventuras forman parte de un mundo paralelo. Aunque no es una biografía, este libro recorre la vida de Borges y Kodama. Más bien, se trata de un análisis de la obra de Borges a partir de la mirada de alguien que lo conoció muy de cerca. Tal vez podemos decir que la historia de amor está entre líneas. El cariño está en el cuidado que pone Kodama en explicar el pensamiento borgiano. Ese amor da lugar a un estudio muy riguroso no solo de la obra de Borges, sino de su biblioteca y sus inspiraciones. Este libro no reúne pormenores de la vida de estas dos personas. Por el contrario, se trata de un análisis profundo de conceptos como el tiempo, la memoria, la belleza y la muerte. Nos habla acerca del choque cultural que implica ser japonés, nacer en Buenos Aires y enamorarse de un hombre de otro mundo.", borges Jorge Luis Borges maria kodama, "Las montañas blancas, por John Christopher",Daniela Rizzo,"31 mayo, 2017"," ¿Qué pasa cuando tienes que huir de tu casa a los 13 años para encontrar a un grupo de rebeldes que se esconden en las montañas y son los únicos seres humanos libres en la Tierra? Es ciencia ficción, creo. Esta es la historia de un futuro dominado por los Trípodes. No sabemos qué son los Trípodes si son máquinas, extraterrestres o seres del interior del planeta. La cuestión es que gobiernan todo espacio de la Tierra y, lo más amargo de esta historia, es que los humanos olvidaron lo que era inventar o imaginar. Los Trípodes colocan una malla de metal en los jóvenes que cumplen 14 años y esto los transforma en adultos (y también domina cada pensamiento que tengan para que sean sumisos a los trípodes y no intenten liberarse de su poder). Lo que más me gusta de esta historia es que es real. Es decir, nos meten tantas cosas en la cabecita desde el más allá: prejuicios y odios implantados para ponernos en competencia entre nosotros, los seres humanos.  En esta novela, tres chicos caminan (sí, caminan) desde Inglaterra hasta los Alpes con la esperanza de encontrarse con un grupo de seres humanos que no ha sido dominado por los trípodes. Se trata de 3 chicos de 13 años que están maravillados con el mundo de los anitugos humanos (es decir,nosotros) y quieren volver a la lejana época en que existían relojes, edificios y pensamientos originales. Esta es la segunda vez que leo esta novela y fue como abrir los ojos de nuevo. La primera vez que leí las montañas blancas tenía 13 años, justo la edad del protagonista, y me imaginaba todo bajo la mirada de un niño. En otras palabras, creía todo lo que leía. Ahora que tengo 30 años volví a leer esta novela y conservo la primera idea que me inspiró. Yo no sé si no he madurado en tantos años o si la idea se hizo más fuerte como el tiempo. Pero es una locura escapar de casa y enfrentarse a máquinas que son cincuenta veces el tamaño de un hombre. Es una locura pasar hambre, sed, cansancio, tristeza y sufrimiento por la sola idea de alcanzar un lugar que solo escuchaste que existe a través de un vagabundo. Entonces, ¿qué pasaba por la cabeza de estos tres chicos?", ciencia ficción John Christopher Las montañas blancas Trípodes, J.K. Rowling para adultos: Una vacante imprevista,Daniela Rizzo,"17 mayo, 2017"," Porque siempre es más difícil ocultar la verdad que hacerla estallar. En Inglaterra, un pueblo tan chiquito como Pagford encierra todas las desigualdades. Podemos decir que este pueblito es como el mundo, es decir, está partido en dos. Por un lado están quienes viven en el centro con calles adoquinadas, casas llenas de flores y autos nuevos. Por el otro, las viviendas sociales de las afueras que se construyeron luego de la guerra y albergan a quienes sobreviven de pensiones. Pero los niños y jóvenes de ambos sectores estudian en la misma escuela, y esta unión entre los que tienen mucho y los que tienen poco no es del agrado de todos padres. Esta novela es un detonador de cuestionamientos personales ya que encierra las clásicas disputas por el poder dentro de un espacio tan pequeño como un pueblito. Te pone a pensar en el enfrentamiento con lo distinto, en cómo se construye una cultura a partir de lo que acepta, condena o promueve. Por eso es un libro para adultos pero, al mismo tiempo, siento que no tiene edad porque involucra la visión de un mundo juvenil que no termina de cuajar en un lugar lleno de prejuicios. En cuanto a la historia, es bastante directa: el director de la minúscula junta parroquial de Pagford ha muerto y los demás concejales tienen que escoger a su sucesor. Además, se disputan dos ideas opuestas: unos quieren que el pueblo se limite a las casas con más dinero mientras que los otros aceptan a las casas de los más pobres. Estas son dos opiniones que hemos visto en la “vida real”, pero que solemos olvidar o escogemos no pensar demasiado en ellas. Nuestras ciudades –ya sea Londres o Quito– están construidas desde la diferenciación de quién es rico y quién es pobre. Resalto mucho la gran capacidad de J.K. Rowling para armar tramas que se componen de muchas aristas y controversias. No se trata de una novela moralizante; por el contrario, gira en torno de muchas posturas y nos deja escoger bandos. Este pueblo de papel nos ubica en un mundo dividido con personajes que no son buenos ni malos y que, sobre todo, nunca resultan indiferentes. Porque siempre es más difícil ocultar la verdad que hacerla estallar. ", harry potter jk rowling literatura inglesa Londres una vacante inesperada, "La vestuarista, de Dolores Fuster",Daniela Rizzo,"12 abril, 2017"," Puedes leer gratis este libro aquí: Amazon Aunque no lo sepas aún, esta no es una historia de amor de chico se encuentra con chica y se aman. En tal caso, se puede tratar de una historia sobre el amor propio y la necesidad de perdonar. Claro que hay una chica y un chico, pero su verdadera historia no es la que se plantean juntos. Elena se siente como un objeto. Han tratado de comprarla como si fuera una camiseta o un florero. Pero un día Elena se encuentra con su trabajo soñado: vestuarista de un teatro de Madrid. Soñaba con este trabajo porque estuvo enamorada desde pequeña de las telas, los encajes y la costura. Sin embargo, antes trabajaba como prostituta. Entre los dos trabajos, Elena elije con toda felicidad ser vestuarista porque estar tras bambalinas significa ser libre. Lo irónico es que cuando era prostituta también pensaba que era libre porque manejaba sus horarios, incluso podía escoger qué clientes aceptar. No tenía intermediarios así que estaba segura de que era dueña de sus decisiones. La libertad de Elena se relacionaba con escoger ser un objeto, algo que luego ya no podía dejar de sentir. Ella no contaba con que su libertad era una ilusión, el mundo no la veía como una mujer sino como un tesoro que se puede comprar y, tal como se lo temía, todos ponen precio a lo que está en venta. Esta novela nos cuenta muchas historias dentro de dos vidas. Los seres humanos somos un infinito. Puedes encontrar a Dolores Fuster, autora de La Vestuarista, en su Twitter y en su blog.", Dolores Fuster feminismo La vestuarista literatura Londres Madrid, Charlie y la fábrica de chocolates,Daniela Rizzo,"14 marzo, 2017"," Luego de pasillos subterráneos y puertas interminables, luego de seguir a un hombre vestido con todos los colores del arcoíris, luego de haber ganado el billete de oro –una oportunidad en un trillón–, Charlie entró en una habitación con un río de chocolate, una cascada de chocolate y hierba de azúcar mentolada. Qué locura tan deliciosa. Se nota que el señor Willy Wonka tiene mucha imaginación pero, sobre todo, un gran amor por los dulces. Como pueden ver por esta pequeña escena, Charlie y la fábrica de chocolates es una historia culinaria fantástica. Tiene todo lo que un niño sueña: personajes fascinantes, adultos cometiendo travesuras y, lo más importante, muchísimos chocolates. Por supuesto que Charlie estaba triste antes de entrar a la fábrica de Willy Wonka. Era un chico que pasaba mucho frío y mucha hambre a pesar de que sus padres y abuelos hacían lo posible porque se sienta mejor. Algo que contrasta con los otros chicos que entraron a la fábrica. Aquellos muchachos no sentían el más mínimo asombro por estar en los territorios de Willy Wonka, estaban más preocupados por ellos mismos y sus quejas. Son los niños «quiero más y quiero más». Por eso me imagino qué hubiera hecho yo en la fábrica de chocolates. Tal vez me hubiera tropezado y caído en el río de chocolate. Pero dudo mucho que hubiera sido capaz de atacar a las pobres ardillas trabajadoras. Puedo ser inquieta, pero nada más. No recuerdo ser una fanática del chocolate. Amo la repostería pero no soy amante de lo dulce. Yo soy más bien de las papas fritas y la pizza. Pero puedo comprender la emoción de Charlie cuando entró a la fábrica, puedo sentir esa euforia al saber que existe un mundo de colores y sabores espectaculares detrás de este mundo que parece una cortina gris. Esta reseña se inspira en la receta de cupcakes de chocolate y especias que puedes encontrar aquí. ", Charlie y la fábrica de chocololates chocolate cupcakes Roald Dahl," Me encanto tanto el final! Este mundo parece una cortina gris.. pero solo depende de nosotros encontrar ese mundo de colores! Amo a Charlie, su inocencia y su humildad.. y claro también quiero a las Señorita Rizzo que me devolvió por un momento a esa historia de la niñez ? Att : Aniz Qué linda eres, Anita. Yo también pensé en lo triste que debió ser la vida de Charlie. Creo que por eso sentimos tanta dulzura por él porque, a pesar de ser de los momentos grises, se emociona y está siempre pensando en la próxima barrita de chocolate. Yo quisiera ser como Charlie que se abriga duro y sigue buscando las oportunidades para encontrar el billete de oro. Tú eres mi billete de oro, Anita. Gracias por todo lo luminosa que haces a mi vida." "Historia argentina, de Rodrigo Fresán",Daniela Rizzo,"21 febrero, 2017"," Este no es un libro de Historia pero puede ser una enciclopedia actualizada de personajes que habitan Argentina o el mundo. Es un conjunto de cuentos que estalla en esta noche sin luna que llamamos siglo XXI. No se trata de un catálogo de personajes inmortales, por el contrario, están anclados a un tiempo particular: este nuevo cambio de siglo que trajo consigo el rock, las drogas de laboratorio y la depresión. Lo que más me alegra es que Rodrigo Fresán no es un escritor de moda pese a que escribe sobre la cocaína. Estamos acostumbrados a pensar que la historia es descriptiva y, tontamente, objetiva. En la escuela nos dicen que todo lo que dicen los libros es verdad. Estos cuentos no intentan convencernos sino transportarnos; los lectores somos cómplices de las decisiones de los personajes que admiramos. En este caso, no puedo dejar de pensar en los primeros cuentos de Borges publicados en Historia universal de la infamia. Borges y Fresán buscan capturar la esencia de lo argentino a partir de la noción de “nación universal” en donde confluyen todas las tradiciones, lenguas y culturas. Es imposible releer estos cuentos sin toparnos con nuevas aristas, son relatos que se componen de cientos de referencias “cultas” y ocultas. Fresán es un hombre de su tiempo y, por lo tanto, es una ecléctica enciclopedia de cultura popular que incluye cine, música y ciencia ficción. Pero no se trata de un novato o un buscapleitos, no existen falsetes en este libro. En todo caso, la única certeza es que no hay una sola Argentina tal como no existe un solo lado de la luna. Estos cuentos transmiten el carácter poco compasivo de una Argentina que fue Evita Perón, Corralito, golpes de Estado e Islas Malvinas en menos de un siglo.  ", argentina Corralito Evita Perón golpes de Estado Historia Historia universal de la infamia Islas Malvinas Jorge Luis Borges literatura argentina Rodrigo Fresán, Los girasoles ciegos: España nos cuenta,Daniela Rizzo,"16 febrero, 2017"," Hemos leído y escrito tanto sobre España, pero todavía percibimos los silencios de la Guerra Civil y la posguerra. Esa es la impresión que me queda luego de leer Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez, un conjunto de relatos cortos que representan cuatro derrotas. Cada historia tiene un punto de vista distinto y nos presenta una nueva arista desde donde podemos acercarnos a una España desteñida por el hambre y el miedo. La primera historia se llama “Si el corazón pensara dejaría de latir” y retrata a un desertor del ejército franquista que decide entregarse a los republicanos el mismo día que Madrid es invadida. “Manuscrito encontrado en el olvido” es el texto más profundo de este conjunto y expresa, a través de un diario personal, la historia de un joven poeta republicano que huye con su novia embarazada. Se trata de una exploración del tema de la fuerza humana, la paciencia y la voluntad ya que este poeta-niño queda a cargo de su bebé recién nacido mientras se refugia del invierno y del ejército. El cuento “El idioma de los muertos” retoma el tema de los vencidos a través de la voz de un preso que alarga su sentencia a muerte porque, por casualidad, conoció al hijo de su verdugo. El preso intenta ganar más tiempo entre los vivos aunque reconoce que la derrota puede ser más honesta. El último relato se llama “Los girasoles ciegos” y nos habla de una familia compuesta por una madre, un hijo pequeño y su padre que debe vivir oculto en el armario porque todos creen que está muerto. Este relato polifónico involucra el papel de la Iglesia a través de un personaje cura que intenta seducir a la madre. En este cuento ya no nos encontramos con un sentimiento de derrota sino de desazón. Este es el único libro que publicó Méndez pero sus historias son tan complejas y conmovedoras que resuenan como una obra completa que, en la actualidad, nos muestra el panorama de una España silenciada. No sabemos si estos relatos son reales, aunque estamos seguros de que son ciertos.  ", Alberto Méndez España Guerra civil literatura hispana Los Girasoles Ciegos Madrid memoria histórica, "La violencia del pensamiento, el poder del silencio",Daniela Rizzo,"12 febrero, 2017"," Por: René Espinosa Silencio de Martín Scorsese es una película con una imagen clásica, y sosegada, ideal en un sentido formal. Yo buscaba, sin embargo, algo capaz de sorprenderme dentro de esta perfección milimétrica y conseguí solamente silencio. Esta única respuesta es tal vez la más apropiada ya que el problema planteado por esta obra es, desde el  principio, el enfrentamiento violento de dos ideas. Debemos considerar que el pensamiento, el más simple pensamiento, es por naturaleza invasivo y violento. Está hecho para llegar al otro, para afectarlo, y esto sin  llegar a palabras casi vacías como convencer y conquistar, donde el sentido de verdad, todavía más vació, intervine en el encuentro. La religión es, sin duda, un ejemplo obvio de esta violencia, y quise defender otros tipos de pensamientos, como el estético, pero el problema se repite aunque pueda acudir a palabras más placenteras como encantar y seducir. No hay que olvidar, además, que el pensamiento es lenguaje, y cada palabra busca penetrar, exterminar. Esto nos presenta una doble violencia, una evangelización que lejos de lo religioso puede seguir siendo sagrada por un sentido mágico en el lenguaje, en el conjuro. Scorsese muestra, entonces, dos formas de combatir esta violencia, la primera es separar pensamiento del lenguaje, usar la negación para crear el enfrentamiento desenfrenado de dos fuerza iguales.  La destrucción es en este caso excesiva y absurda. ¡Cuántos han muerto inútilmente en nombre de la razón! ¡Cuántos manicomios están llenos de gente con convicciones! El silencio se convierte entonces en la única forma de protegerse, detiene la violencia porque destierra del pensamiento la necesidad de propagación, lo vuelve inútil, y por eso, heroico.  Es esta la razón por la que la película permanece en silencio, repitiendo en su lenguaje la decisión final de sus protagonistas. Silencio no busca repetir la violencia con su espectador, no busca imponerse solo mostrar, solo dejarse ver. Yo, por otro lado, no tengo convicciones, no creo en el silencio.", cine lenguaje Martín Scorsese pensamiento religión René Espinosa silencio, "Cuando ya no importe, de Juan Carlos Onetti",Daniela Rizzo,"5 febrero, 2017"," Llevo años tratando de entender a Juan Carlos Onetti, solo me queda amarlo. Es muy conocida mi afición por comprar libros de este autor y conservarlos muy cerca, como si pudieran resultar útiles en el diario vivir. Pero son todo menos útiles. En un día cualquiera se me ocurrió tomar su última novela, Cuando ya no importe, y debo confesar que me ha costados semanas y semanas leerla. La abría por breves momentos porque su oscuridad es tan densa como un agujero negro que te roba toda energía -que se robó toda la energía de Onetti y lo sentenció a la cama-. En tal caso, me obligo a escribir esta reseña porque quisiera registrar mis emociones al terminar este asunto llamado Santa María, un pueblo fantasma reducido a cenizas y prostíbulos. Sabemos que la obra de Onetti gira alrededor de este pueblo ficticio que nació de la realidad contada en un libro, pero que era de mentira. Es muy complicado explicar a Santa María porque está rodeada de chismes, entonces unos dirán que es el lugar donde la gente va a morir y otros aseguran que es el lugar donde los perdidos se sienten en casa. Yo no sé explicar muy bien qué es Santa María porque parece que es todo y que termina como la vida: en la nada. En Santa María habitan personajes muy fantásticos como apagados: un tal doctor Diaz Gray, un tal señor Dios llamado Bausen, un ambicioso, gracioso perdedor llamado Juntacadaveres. Todos son personajes manchados, maltrechos y poco nobles, pero casi honestos entre ellos. Cuando ya no importe es un diario de pensamientos, un catálogo de días que registra un tal señor Carr quien se mudó a Santa María para trabajar como guardia de seguridad de una represa. Se trata de un trabajo insulso que roza la legalidad. En realidad, Carr no tiene como labor precautelar las instalaciones, sino fomentar las actividades ilícitas que se cometen en sus alrededores. Hay momentos de esta novela que te ponen la piel de gallina y te hacen pensar: «¿cómo puedes ser tan cruel, mundo cruel?» Esta novela marca el final de Santa María y su larga agonía casi nos hace pedir que sea un suicidio. Porque después de leer esta novela de intrigas podemos ver a la suciedad en cada uno de nosotros, esa perversión casi ridícula de querer aprovecharse del otro. Quería registrar estos sentimientos tan impuros porque no quiero quedarme con solo esta imagen sucia de Santa María, de Onetti, de todos los escritores. Estoy segura que hay algo más allá de las derrotas.", Carr Cuando ya no importe Juan Carlos Onetti Juntacadáveres literatura latinoamericana literatura uruguaya Santa María, Indecible: Silvina Ocampo y los pecados mortales,Daniela Rizzo,"2 febrero, 2017"," Por: René Espinosa C. Existe en Pecado Mortal  una línea que me obsesiona  especialmente  dentro de la obra de  Silvina Ocampo: sentías que aquella arcana representación impuesta por las circunstancias, tenía que alcanzar su meta: la imposible violación de tu soledad. La fascinación que estas palabras producen puede explicarse porque se encuentran rodeadas de un profundo silencio. La narración es simple pero inquietante porque Ocampo parece aceptar tranquilamente lo indecible.  La protagonista, una niña, descubre un erotismo peligroso, que no tiene que ver con la sensualidad espantosa que recorre el cuento, pero incluso ahí, en solo el argumento, podemos darnos cuenta que hay algo que no podemos nombrar. La narradora sigue a la niña por una casa inundada de un nerviosismo vacío, el falso presagio de un descubrimiento o una confesión o nada. Lo que sabemos con certeza es que existe un secreto que involucra un plumerito rojo y un empleado de la familia que mira silencioso como si también guardase un secreto, y eso es todo.  Lo importante se ubica fuera de lo escrito, incluso podría decir que el texto carece de acontecimientos porque aquello que sabemos terrible pero que como lectores esperamos que pase o que al menos sea susurrado, nunca ocurre.  No puedo reproducir para otros el cuento, y no por pudor, sino porque todo lo que llegase a decir sería una suposición poco clara e imprecisa, y porque decirlo sería confesar mi propio pecado. Lo que me obsesiona, sin embargo es otra cosa. La necesidad oscura de conseguir pequeñas cosas que ocultar por la imposibilidad de decir lo que permanece oculto. Pequeños desenfrenos mucho más confesables, mentiras o evidencias sin importancia de  nuestra soledad, de nuestra condena y deseo.  Hablo del goce sin fin, la tristeza, el sexo y la muerte, que deben entenderse en este momento como simples palabras, como arcanas representaciones de lo que no podemos decir, de todas esas cosas donde lo terrible imita lo hermoso, nuestros verdaderos pecados mortales. *Fotografía de René Espinosa C.", literatura argentina literatura latinoamericana Pecado mortal reseña silencio Silvina Ocampo, Noches blancas: Dostoievski nos ha mentido,Daniela Rizzo,"29 enero, 2017"," Dostoievski ha consumido dos tercios de mi vida pero me acabo de dar cuenta de que todo era mentira. Ahora que soy una semiadulta veo que sus letras no quieren ahogarnos en la desazón, tal como pensaba. Todo lo contrario, creo que Dostoievski nos quiso enseñar a sentir el abrigo del sol a través de las terroríficas calles de San Petersburgo o las incansables ruletas del centro de Europa. Esto es lo que pasa cuando lees su novela Noches blancas. Este libro tiene dos personajes (o tres si contamos a la tristeza). Un hombre completamente solo se encuentra con una chica que llora mirando la corriente de un canal. La chica llora por amor, aunque lo que realmente busca es estar sola. La trama de esta historia tan pequeña es un triángulo amoroso que se desata entre las conversaciones de un chico perdido y una chica olvidada. Y digo triángulo porque la chica espera y espera que su amado regrese para pedirle matrimonio. No les voy a decir si el amado volvió o no volvió, el final no es lo importarte. Pero en el camino nos encontramos con dos personas que desean amar con toda la fuerza de sus corazones (de papel) y se dan cuenta de que no saben qué es amar. ¿Qué es amar? Tirarse al abismo o abrazar al ser amado. O lanzarse abrazados. Tal como sucede en la literatura de Dostoievski, la narración se construye a partir de voces que representan un diálogo introspectivo. Estos son personajes que hablan con otros pero, en realidad, se están  hablando a sí mismos y te están hablando a ti. Muy inteligente es Dostoievski. Esta narración es tan corta y corto punzante que nos deja sin aliento. Sin embargo, me quedo con la duda de su final. Resulta que todo lo que pensaba de Dostoievski puede ser mentira: no es un melancólico o un desesperanzado. Si leen este pequeño libro, podemos considerar la posibilidad de pensar que no hay nada más luminoso y esperanzador que la nublada ciudad de San Petersburgo.", Dostoievski Europa literatura literatura rusa Noches blancas San Petersburgo, "La manzana de la discordia, un mito sobre la belleza",Daniela Rizzo,"24 enero, 2017"," Pensemos en la guerra de Troya, es decir, nueve años de batallas con espadas, caballos, incendios y arrastramiento de cuerpos. Un duro escenario de dolor y muerte del que mucho nos comenta La Iliada. Y nos comenta mucho porque nos enumera a casi todos sus participantes, uno por uno, eternamente. Pero esta épica batalla tiene un origen un poco más vanidoso. Esta es la historia de la manzana de la discordia, inspiración que usamos para nuestra receta de manzanas al horno que puedes encontrar aquí. Todos conocemos a Paris, un joven príncipe troyano que vivió lejos del reino de su padre porque se sospechaba que recaía sobre él un oráculo que anticipaba la invasión de Troya (y la muerte de todos sus habitantes). El oráculo tenía razón. Resulta que este chico se enamoró de una muchacha griega llamada Helena. Se enamoró tanto que la secuestró, cruzó el mar y la hizo su esposa. El problema es que esta chica Helena ya estaba casada, con el rey de Esparta llamado Menelao. Paris hizo enojar al rey de Esparta, la ciudad más bélica de aquel entonces. Y este secuestro, podríamos decir inocente, dio lugar a la guerra de Troya. Sin embargo, no es que Paris se enamoró de un día a otro a Helena. Resulta que también tenía sus buenas razones para desatar la guerra. Esto nos remite a la boda de Tetis (una nereida) y Peleo (un ser humano) quienes además son los padres del grandíoso Aquiles. Pero antes de que nazca este hijo tan famoso, la diosa Tetis y el mortal Peleo se casaron y, como querían una fiesta enorme, invitaron a todos, todos, todos en la antigua Grecia. La boda fue algo así: Como se puede ver en la imagen anterior, resulta que la boda de Tetis y Peleo terminó en altercado. Recuerdan que les contaba que ellos invitaron a todos en Grecia, pues no quisieron invitar a una sola diosa: Eris, que significa la discordia. Pues Eris se enojó mucho pero decidió ir a la boda y plantear un pequeño juego. La diosa disgustada colocó una manzana en el centro de la mesa con una pequeña leyenda que decía: “Para la más bella”. Pues nadie se atrevía a pensar cuál de todas las diosas griegas podría ser la más bella así que comenzaron los disgustos. Zeus, el más poderoso y padre de los dioses, decide que Paris (aquel muchacho troyano que traería disgustos a su familia) será el juez que decida quién sería la más bonita de las diosas. La competencia tenía tres contrincantes. La primera participante fue Hera, la esposa de Zeus. Ella es la diosa de la familia y de la agricultura. A pesar de que estaba casada con el rey de los dioses, sentía muchos celos de los amoríos de su esposo. Debemos aclarar que Zeus tuvo muchos hijos con otras mujeres y diosas, muchísimos. Muchísimos. Hera representa el matriarcado y el matrimonio y, obviamente, quería ser la más bonita. Por lo tanto, esta diosa le prometió a Paris que si la elegía como ganadora le podría dar todo el poder que deseara, inclusive le dijo que podría ser el emperador de Asia. En segundo lugar, la diosa Atenea también quiso obtener el premio de la más bonita. Ella es hija de Zeus y la consideraban tan inteligente ya que incluso nació de la cabeza de su padre por concepción propia. Hay que ponerle un poco de imaginación a esto de nacer de la cabeza de un dios. Atenea representa la sabiduría, el arte de la batalla, la civilización y la estrategia. Por lo tanto, esta diosa le ofreció a Paris la posibilidad de ganar todas las batallas que se le presenten, en otras palabras, la inteligencia. La tercera interesada fue Afrodita, muy conocida porque es la diosa de la belleza, lo sublime y el amor. Esta diosa nació de la espuma del mar luego de que Cronos (el dios del tiempo y padre de Zeus) cortara los genitales de Urano (el dios que representa el cielo). Entonces Afrodita representa el deseo, la lujuria, y eso es lo que ofreció a Paris: el amor de la mujer más bella de la Tierra. Paris escuchó las tres ofertas y se decidió por la de Afrodita, es decir, a quién le importa el poder o el triunfo si es que puedes tener el amor de la mujer más bella del mundo. Resulta que esta mujer era Helena, la esposa del rey de Esparta. Así que toda la guerra de Troya y su destrucción nació de la competencia entre tres diosas que querían que un mortal asegure que son las más bonitas. Era de que no se peleen, digo yo.", afrodita atenea dioses Eris griegos hera Manzana de la discordia mitologia mitologia griega Paris Troya zeus, El informe de Brodie: Jorge Luis Borges en estado directo,Daniela Rizzo,"14 enero, 2017"," En esta reseña quisiera dirigirme a los lectores temen leer a Jorge Luis Borges, aunque debo admitir que hay mucho por lo que tener miedo. Borges es experto en escribir historias intrincadas bajo una reflexión metafísica sobre el tiempo. Parece que estos temas del tiempo y la metafísica no se pueden explicar con un par de personajes y un final feliz.  Entiendo a quienes se alejan de Borges porque sus lecturas solo se traducen en dudas. Me pasó, me pasa y me seguirá pasando lo mismo. La buena noticia es que el libro El informe de Brodie es para los que tienen miedo, pero también tienen ganas de entrometerse en la vida de este escritor argentino tan universal. Se trata de once cuentos que, en palabras del mismo Borges, son “directos”. Esto quiere decir que son sencillos y que su lectura fluye como un manantial. Sin embargo, esto no quiere decir que sus historias no retomen las reflexiones profundas que hacen de Borges un escritor particular. Lo que me gusta mucho de este escritor es que, a pesar de que te revuelve los sesos, logra imprimir una capa de humor fino en sus escritos. En el fondo, yo creo que Borges no se toma tan en serio el mundo y esa es la razón por la que logra analizarlo de forma tan menuda. En el prólogo de este libro, Borges también nos dice que se trata de cuentos que buscan “distraer o conmover y no persuadir”. Y esta es la clave que quiero resaltar: la literatura es para disfrutar. Esos pequeños momentos en que podemos escapar de este mundo y saltarnos a las calles de Buenos Aires donde dos mujeres mayores luchan por ser la mejor pintora (aunque eso signifique morir en el intento) o una anciana que piensa que el pasado nunca se extingue mientras esté como adorno en una vidriera. Me gusta pensar que este es el libro perfecto para empezar a leer a Borges porque, a pesar de que intenta ser “directo”, podemos ver en cada cuento su preocupación por explorar la naturaleza tan complicada del humano: ese ser vivo que asesina a otro en duelos pasionales y sigue sin saber cómo salir a tiempo del laberinto (¿a tiempo para qué? no sé).", argentina el informe de brodie Jorge Luis Borges literattura literatura reseña, «Nos hace falta contar la historia desde los vencidos»,Daniela Rizzo,"8 diciembre, 2016"," Por: Martín Guzmán (@MartinGuzmanLDU) A lo largo de esta entrevista Santiago Aguilar fue muy enfático en la necesidad de que cada sociedad tenga bien solventada su memoria. Señaló que la historia de los vencedores ya es más que conocida, pero que casi nadie ha contado la historia desde la perspectiva de los derrotados. Santiago siente que esta propuesta aporta a saldar una deuda que tiene la sociedad actual con miras hacia el futuro. Pretende que la biografía que ha escrito sobre Arturo Jarrín contribuya a ello. Pueden encontrar a Santiago en su cuenta de Twitter: @literatango. A continuación, la entrevista: ¿La historia de ¡Alfaro Vive, Carajo! es una historia de vencidos? Esta es una historia de derrotados, sea cual sea el camino, lo cierto es que perdieron. Todos los que soñamos tener una revolución perdimos. El significado de los movimientos armados revolucionarios en la actualidad ecuatoriana y latinoamericana. Significaron la posibilidad de soñar una cosa distinta. No aparecen gratuitamente los movimientos armados, aparecen como una respuesta, la última salida a las condiciones que tienes. Ahora son un gran recuerdo, para bien o para mal, creo que ese pedacito de la historia se nos ha cerrado. Lo digo con nostalgia, creo que ya no será posible ver un movimiento armado triunfando contra un gobierno, excepto en condiciones ya muy deficientes de vida. El rol de la derecha ante los movimientos armados en la actualidad. Esto es como un partido de fútbol: la derecha también juega. Semánticamente hay que asumir una derrota, nos ha ganado. ¿Qué tienes tú para decirle a alguien de derecha? ellos te dicen terrorista y te acabaron. Tú eres de izquierda y por eso te dicen terrorista. No puedes salir de ese lodo, qué le dices así de potente al de derecha. El hueco de la memoria en Ecuador y su importancia en la sociedad. Este libro intenta bajar la memoria oral para tener un texto físico y real que da cuenta de un momento histórico del que no hemos hablado, aquí hay un documento sobre el que podemos sentarnos y decir que este pedazo de la historia nos faltaba contar. Me parece que tenemos el mismo hueco en el caso de Aztra y del 15 de Noviembre de 1922. Poco se sabe, algunos conocemos los casos por nuestra inclinación de izquierda, pero hay mucha gente que no sabe nada. Esto es porque el aparataje de la derecha nos gana y hay que reconocer eso para un poco saldar esa deuda. Sería un buen paso que un gobierno diga que nos hace falta contar la historia desde los vencidos, contemos también la historia de los derrotados. Nosotros que tenemos memoria de Aztra, del 15 de Noviembre, tratemos de dejar algo en este mundo con esa responsabilidad de decir o hacer algo, sino también somos cómplices de ese silencio que nos ha querido poner la derecha. La relación de memoria e identidad. La identidad es un poco lo que nos han dicho que somos y quién nos ha dicho lo que somos, pues la derecha se ha afincado en este poder. Somos un poco lo que ha querido la derecha, que nos ha ganado a nivel discursivo. Nos ganó a nivel político, económico, militar, pero también nos ganó a nivel discursivo y esa es la peor derrota que podemos tener porque no hay forma de dar la vuelta. El proceso de investigación y construir la historia. Lo primero fue ubicar los hitos importantes, los que salían en la prensa. Hicimos un barrido para conocer las acciones importantes y esto está trazado históricamente. Luego nos lanzamos a ver los detalles, tratamos de llenar el libro de detalles, de canciones, de recuerdos, de fragmentos de todo de lo que está hecho el alma de una persona. Sabemos el hecho gigante, por ejemplo, el escape del penal por un túnel que era de tantos metros, pero ahí se quedaba la noticia. Entonces yo me quise meter al túnel, hablar con los tipos que estuvieron ahí, ver cómo hicieron, saber qué sentían y las anécdotas. Los episodios que cuentan son geniales. Esa fue mi perspectiva, buscar los detalles. Sobre la anécdota de que Santiago soñó con Arturo Jarrín mientras escribía el libro. Me robé una foto del Arturo, aparecía en el sueño como en la foto que me robé, una foto que está con una camisa blanca y un chaleco, el cabello largo. Estábamos en una mesa, estaba el Edwin Jarrín (hermano menor de Arturo Jarrín), la esposa, el Arturo y yo al lado. Entonces hablábamos y él me decía: “¿cómo va la tarea que te encomendé?” y no respondí porque estaba trabado en el sueño, luego se levantaba y se iba con el Edwin. Todo nació de lo que me robé la foto, tenían dos de la misma, por eso me cogí una. El imaginario del rostro de Arturo Jarrín. La mirada de Arturo Jarrín es una mirada endurecida por las lecturas, pero también por la dureza de la lucha. Uno se pone a pensar y digo, que lo maten a mi amigo, que metan presa a mi hermana y yo verla ahí siendo torturada, cuando sabes lo que es la tortura, o sea ahí algo se te endurece en el alma. Seguramente la mirada del Arturo en esa foto(portada del libro) refleja a un hombre muy golpeado por la fuerza de las circunstancias. Me parece que el Arturo, en general, es una víctima de las circunstancias. A la fuerza de las circunstancias es a lo que él responde con serenidad, entonces me parece que ahí está el Arturo dibujado y los ojos reflejan ese endurecimiento del alma, porque si hay una paradoja también hay una encrucijada que debes endurecerte sin perder la sensibilidad. Creo que los alfaros decían: hay que endurecerse sin perder la ternura. Proyectos a futuro. Tengo una novela que está avanzada, pero creo que la voy a desechar porque ha sido un intento de zafar de fantasmas y creo que la literatura no está solamente para satisfacerte. Cuando vivía Miguel Donoso Pareja (escritor guayaquileño fallecido en 2015), lo visité muchas veces y pedí que me deje escribir su biografía y él me escribió una carta, debe ser una carta única la que tengo guardada, en la que me declara como su biógrafo. Esta es una deuda que tengo que saldar con el Miguel. Ahora Santiago comienza a hacer maletas y se plantea lo que será vivir un año en Madrid, con el fin de doctorarse y ampliar la documentación e investigación histórica sobre los movimientos guerrilleros vencidos en América Latina, un reto que tiene trazado concluir desde Europa durante el año 2017. Pueden encontrarlo en su cuenta de Twitter: @literatango", Alfaro Vive Carajo Arturo Jarrín AVC Historia Ecuador León Febres Cordero memoria histórica Santiago Aguilar Morán, "Arturo Jarrín: “Mientras haya que hacer, nada hemos hecho”",Daniela Rizzo,"30 noviembre, 2016","   Por: Martín Guzmán (@MartinGuzmanLDU) Sin duda este es un tema difícil de tratar. No es sencillo hablar de la historia desde el punto de vista de los vencidos, pero el escritor ecuatoriano Santiago Aguilar se atrevió. Hace unas semanas presentó su libro Arturo Jarrín, la encrucijada de un hombre sereno, donde describe muy detallada y prudentemente la biografía del ex líder de la organización armada de los años ochenta ¡Alfaro Vive, Carajo! (AVC). Santiago nos dedicó unas horas y pudimos conversar distendidamente sobre su obra. En este encuentro descubrimos la vocación de este escritor quiteño por llenar un hueco que tiene la memoria histórica de Ecuador y América Latina. Nos contó las implicaciones de desarrollar esta compleja historia. Nos detalló todo lo que costó armar este rompecabezas que tenía muchas piezas dispersas, varias de ellas empolvadas, algunas ya despintadas y otras todavía muy relucientes. Estas últimas tenían muchas ganas de narrar los espacios que la historia y la política hegemónica han decidido silenciar. Pueden encontrar a Santiago en su cuenta de Twitter: @literatango. A continuación, la entrevista: Precaución y prudencia a la hora de escribir el libro. He intentado cuidar eso porque el primer libro que publicamos antes (Con tinta sangre, la matanza del 15 de noviembre de 1922 y el papel de la prensa) sufre de incontinencia, lo quería decir todo, están todos los adjetivos. En cambio, en esta biografía de Arturo Jarrín traté de cuidar de que no adjetivar en exceso para que, al final, las conclusiones políticas que saque el lector sean las suyas. No necesariamente tienes que estar de acuerdo con los ¡Alfaro Vive, Carajo! ni mucho menos. Pero uno pone los elementos asentados en la verdad y el lector verá si son miserables los unos, si son asesinos los otros. Esa es la postura que quiera tomar el lector. La conciencia que yo tomo al trabajar en este libro es la contención. ¿Por qué escribir de Arturo Jarrín? En primer lugar, el libro tenía otro talante. Íbamos a hacer la segunda edición de Con tinta sangre pero a partir del papel de la prensa en el caso de Arturo Jarrín. El objetivo era analizar cómo la prensa trató a Arturo Jarrín y la organización ¡Alfaro Vive, Carajo! Yo empecé a trabajar en ello con esta perspectiva y me puse a buscar qué se dijo de Arturo Jarrín. Yo había leído su libro El cementerio de los vivos pero cuando me puse a buscar en Internet, me di cuenta que no había nada. Parecía que Arturo no existe, más allá de si estés de acuerdo o no, se trata de un hombre que lideró una organización cuyo proyecto movilizó muchos recursos y personas durante mucho tiempo. Juan Manuel Castro me decía: “es un héroe menor en un país menor”. Yo no estoy de acuerdo con eso. Para mí eso tiene un valor que, por menos que pueda ser, es parte de nuestra historia. A la final, esto que pasa ahora es fruto de un grupo de personas que murió por unos ideales. Y algo de eso nos tiene que quedar, para bien o para mal, pero de eso somos herederos. Entonces hablé con la familia y hablé con el hermano de Arturo Jarrín, Edwin, y le dije que aquí hay un hueco, un vacío que hay que saldar de algún modo. ¿Cómo es posible que luego de 30 años aún no haya una biografía? Esto pudo haberse escrito al año siguiente, y hubiéramos tenido recuerdos frescos, más testimonios. Nuestros libros de historia tienen un hueco, hablan de las obras de Febres Cordero pero se saltan esto que es tan importante. Políticamente, esto es muy potente: movilizar estos recursos, tanta gente, irte con 20 personas a Libia. Eso habla de algo ya casi novelesco, pero que fue real. ¿A qué crees que se debe ese hueco en donde no se puede hablar de Arturo Jarrín porque antes era prácticamente un delito hablar de él? Durante los primeros años después de que esto ocurrió, creo que se debe a la persecución que tramó el Partido Social Cristiano (PSC) en el país que fue como una red en contra de todo lo que se sintiera u oliera a subversión. Tener pelo largo ya era signo de que te podían llevar preso, al menos. Lo mismo si eras rockero. Por eso había un manto de miedo en Ecuador, al menos mientras vivía Febres Cordero. Me parece que es injusto decir que fueron cobardes o que no querían saldar la deuda al no hablar de Arturo Jarrín, sino que existía mucho miedo y era muy tenaz. No puede ser que por pensar distinto te maten, te torturen, te golpeen, amenacen a tu familia, saqueen tu casa. Ese miedo se sembró y perduró porque los aparatos de represión subsistían. Aunque Febres Cordero salió del poder, el SIC-10 se quedó y se transformó. Hasta poquito, el general Miño, manejaba la inteligencia del país y pasaba los informes primero al Gobierno de Estados Unidos antes que a Ecuador. Por eso el lastre del terror quedó sonando en la gente. Mi mamá, que es una mujer distante de la política, sabe que hablar de este tema es complicado. Ella tenía miedo, resistencias de decir qué va a pasar luego. Eso es también importante de destacar que, políticamente, ha sido decisiva la presidencia de Correa, más allá de estar o no de acuerdo con él. Yo, particularmente, discrepo en un montón de cosas con él. Pero no puedes dejar de evidenciar que la política de Correa fue que se reabran los juicios, se desclasifiquen archivos de la Comisión de la Verdad a los que pude acceder para contar esta historia. Yo no sé qué podría pasar si un militar llega al poder, los casos de lesa humanidad van a ser olvidados otros 30 años. En referencia a lo que pasó con Argentina y Uruguay, pensando en lo que se hizo allá con la memoria histórica, con el documento Nunca más, ¿por qué no hubo un documento o un registro similar después del periodo de Febres Cordero? Me parece que hay un error en la negociación política cuando ¡Alfaro Vive, Carajo! entregó las armas. Me parece que los dos casos en que ocurre una entrega de las armas es ¡Alfaro Vive, Carajo! y el M-19 (Colombia), antes de las FARC. Estas son negociaciones donde los grupos dicen: dejamos las armas y empezamos otra clase de vida política. El problema es que los ¡Alfaro Vive, Carajo! no negociaron la parte política, desde que entregan las armas hasta ahora son invisibilizados, son prontuariados. No les daba trabajo nadie, estaban con todos los records policiales manchados. Esto en el caso de las personas que sobrevivieron, los que tuvieron la suerte de sobrevivir al Gobierno de Febres Cordero. Yo creo que esta negociación se hizo de esta forma porque se sentía que la muerte estaba detrás de ellos, sabían que eran pocos y sin cúpula. Habían muerto Hamet Vásconez, Fausto Basantes y Arturo Jarrín, y las luchas internas se incrementaron dentro de ¡Alfaro Vive, Carajo! Existen testimonios, Gladys Montaluisa hace un libro sobre este tema, se empieza a mover el asunto a partir de las investigaciones sobre los hermanos Restrepo, Hugo España también nos cuenta un poco como testigo. Sin embargo, no hay mucho más. Yo creo que, hasta en la entrega de las armas, los ¡Alfaro Vive, Carajo! fueron ingenuos. Imagina a un hombre como Arturo Jarrín, que debió medir 165 cm y con su mochila, caminando, queriendo cambiar el mundo. Esa es una imagen tierna. Luego pensemos que Arturo Jarrín logra reunir a 100 personas que lo siguen. Luego imagina que estas personas recuperan 800 armas del rastrillo de la Policía y no sabían qué hacer, tenían demasiadas armas y no tenían tantos militantes. Tuvieron que regalar algunas al M-19 y las otras hasta se oxidaban. Imagina al jefe de la organización que sale corriendo con la espada de Alfaro luego de robarlas del museo, todo porque no se prendía el auto en el que debía escapar. Y la forma en que Arturo cae en la cárcel es también ingenuo: a dos días que allanó la policía el departamento del amigo, el propio Arturo entra desarmado a ver quién está por ahí. ¡Alfaro Vive, Carajo!, ¿pasó del sueño al caos? Yo creo que, más bien, fue del sueño al despertar. Ellos estaban soñando en un Ecuador distinto, en un camino que parecía posible luego de ver la Revolución Sandinista pero despertaron violentamente a una realidad que les sobrepasó. En el libro, ¿cómo no llegar al sensacionalismo o lo burdo en condiciones tan crueles como son las torturas que sufrieron estas personas? Fue tratar de contener un poco, de no ser tan explícitos porque es difícil contar esto. En estos casos, accedí a ciertas licencias con el disfraz de la literatura. Además, tenía que ponerme en el papel del lector y no permitir que sienta asco, sino que sienta rabia, indignación, angustia. Quisiera que se imagine el dolor pero hasta ahí. En ese sentido, creo que hasta el mismo Arturo Jarrín ha sido sobrio en contar las torturas y yo apelo mucho a su voz para contar estos episodios. Creo que me fui conteniendo para que todo tenga una coherencia narrativa, aunque a veces los dedos escribían solitos para expresar todo lo que yo siento al respecto, que fueron miserables al realizar estas torturas. Por eso es una labor de edición, de machete para lograr una contención en lo que digo. ¿Por qué el título del libro nos dice que se trata de la encrucijada de un hombre sereno? Yo vengo del periodismo y siempre pongo los títulos al final, cuando ya tenga el espíritu de más o menos todo lo que estoy diciendo trato de sintetizarlo. Cuando ya terminé de escribir este libro lo volví a leer y dije: aquí hay al menos algo contradictorio porque el libro termina diciendo que él nunca disparó un tiro, que además es cierto. Obviamente debió haber disparado mientras se preparaba pero nunca le dio a nadie. Ahí hay una paradoja y yo trataba de mostrar esa paradoja. Entonces Juan Pablo me dijo: “encrucijada, eso suena bacán”. Y ahí se nos ocurrió la idea. Pero eso en términos políticos creo que Arturo Jarrín se enfrentó a esta paradoja en su vida real de que era un hombre de paz -no disparó un tiro- quiere justicia social, quiere libertad para su pueblo. Sin embargo se ve orillado por la violencia de la oligarquía para responder con violencia revolucionaria. No hay forma de escapar de esa dimensión. Además, mataron a sus amigos Alejandro Andino y Miriam Loaiza muy tempranito, cuando ¡Alfaro Vive, Carajo! todavía no existía, recién se estaban juntando como si nos juntáramos nosotros y ya matan a dos de sus amigos. Ahí creo que él se da cuenta de que no hay forma de escapar de ese camino y que, si hay una forma, no sé si rápida pero sí efectiva de imponer un discurso era con las armas. Entonces las armas al final imponen un discurso. Influencia de las experiencias extranjeras revolucionarias respecto a ¡Alfaro Vive, Carajo! Yo creo que ¡Alfaro Vive, Carajo! viene de dos tradiciones: una es la de América Latina, la de los movimientos insurgentes que, sin duda, aparecen con la Revolución Cubana y la Revolución Sandinista. Estas revoluciones muestran que es posible y Arturo Jarrín asume ese camino. La otra corriente de donde vienen es el proyecto de Eloy Alfaro. El genio de Arturo Jarrín radica en haber sintetizado los ideales de Alfaro y adaptarlos al contexto de su época. En aquel entonces, todos en la izquierda querían ser líderes, tener su movimiento armado, pero Arturo Jarrín les pone una red que los junta, es decir, Eloy Alfaro. Esa también es la potencia de la figura de Alfaro, ese sí era un revolucionario. Arturo también pensó en esos ideales: soberanía, patria grande latinoamericana, justicia social, equidad, redistribución, reforma agraria. Estos son grandes problemas que Arturo Jarrín supo sintetizar y que todavía tenemos, seguimos buscando soluciones para los mismos problemas. La figura de Arturo Jarrín en la política actual de Ecuador Cuando Erika Silva y Rafael Quintero escriben el prólogo de este libro dicen que sirve también para dar cuenta de la historia de los movimientos y partidos políticos en Ecuador. Yo creo que podría funcionar para explicar un poco por qué gran parte de la militancia base de Alianza PAIS es ¡Alfaro Vive, Carajo! Y ellos tenían que estar ahí porque son personas muy preparadas. No eran solo unos jovencitos que se veían, sino que sabían cómo es la lucha. En ese entonces, no había acción de ¡Alfaro Vive, Carajo! que no esté sustentada en un aspecto político que podían sostener. Me parece que su importancia está en haber formado una generación que ahora ve un poco del fruto de su trabajo. Yo no creo que Arturo estuviera feliz en estas condiciones, pero algo de esto hay. Si no hubiesen existido estos revolucionarios de los ochenta, el ideario estaría aún más perdido de lo que está ahora. ¿Sirvió la presencia de ¡Alfaro Vive, Carajo! para que el neoliberalismo no haya sido tan depredador en Ecuador? Yo creo que en algo pudo detener esa vorágine que se venía. La dictadura en el Ecuador ganó todas las estructuras para que venga un hombre de derecha, de forma democrática, y tenga todo el aparataje para aplastarte sin ningún inconveniente. ¡Alfaro Vive, Carajo! logró ser una contención, el pueblo llegó a identificarse con ellos. Arturo Jarrín decía: “ustedes nos dicen terroristas, asesinos o sanguinarios pero el pueblo nos conoce, nos ve andar junto a ellos, nos ve comer en sus restaurantes. La gente nos quiere, nos cuida”. Tengo un episodio que no relato en el libro porque no pude acceder a suficientes fuentes para evidenciarlo. Pero se cuenta que cierta vez Arturo Jarrín estaba acorralado en el centro de Guayaquil y se sube a un árbol para protegerse. Una señora lo reconoce y lo mete a su casa. Luego ve que la policía llegaba y le dice que se vuelva a subir al árbol. La señora hace que su esposo estacione su camioneta debajo del árbol para que Arturo se lance y pueda salir en el auto del cerco policial. En cuanto a la censura a los libros, la búsqueda de personas que podían ser revolucionarías. ¿Por qué se silenció tanto? Donde había adeptos también había detractores por miedo, por dinero, por chantaje. Así como hemos evidenciado en el libro que hubo mucha humanidad, también hemos evidenciado que hubo mezquindad. No la mencionamos, solo la mostramos. Hay que pensar que es muy difícil juntar a la gente, ponerla en tu proyecto. Uno debe confiar, empiezas a hablar con tus amigos, hermanos, novia. Este es un proceso largo, ¡Alfaro Vive, Carajo! se trazó que iba a necesitar 10 años para la revolución. Pero al año y medio el líder Arturo Jarrín ya estaba preso. Creo que ellos quizás pecaron de ingenuidad, es que estaban enamorados. Uno cuando está enamorado pierde la perspectiva y se entrega enceguecido. Pero no hay otra forma de hacer esto, nadie en sus cinco sentidos se metería en un banco a recuperar dinero, viajar a Libia a entrenar. Patricio cuenta que no comían antes de los operativos supuestamente porque si te disparan en el torso y no tenías comida en el estómago el daño era menor, pero que en realidad sospechaba que era porque no tenían qué comer. Eso solo hace un enamorado, el que se aguanta la lluvia para esperar a su amada. Ellos estaban enamorados de un sueño. ¿Qué significó León Febres Cordero en el Ecuador? Yo creo que fue la pieza fundamental del Plan Cóndor. Mucho antes de que sea presidente, las políticas imperialistas se articularon en torno a su figura. La política expansionista tenía su pieza clave en Febres Cordero. Para mí Febres Cordero es un personaje siniestro, he tratado de personificarlo en esa dimensión: siempre borracho, violento. Como presidente de EEUU o como líder de la CIA encontrarías en Febres Cordero a un colaborador ideal. Lastimosamente, se murió sin recibir media condena. Vergonzosamente para el presidente Correa, tuvo que decretar tres días de luto para Febres Cordero y aún no se decreta un solo día de luto para cualquier militante de ¡Alfaro Vive, Carajo! Si algo puede definir a Febres Cordero es que era un ser despiadado, entra a matar a Isaías, pone 600 policías contra tres personas que se atrincheran en una casa. Febres Cordero no tenía ninguna piedad para tomar estas decisiones. Habría que hacer una biografía de él. ¿Qué representa Febres Cordero hoy? Por increíble que parezca, hay gente que lo extraña. Tal vez porque no conocieron su crueldad o porque lo disfrutan. Es increíble tener argumentos que dicen que gracias a Febres Cordero nos libramos de tener una guerrilla como Colombia. Yo entiendo que los ¡Alfaro Vive, Carajo! estaban al margen de la ley, pero debieron tener un juicio, meterlos 20 años presos. Pero no los tortures, no los mates, así no funciona. Arturo Jarrín, un hombre de paz, mientras que Febres Cordero fue un tipo con un arma siempre en el cinturón, con un arma en el Congreso Nacional. Febres Cordero representa el odio, el miedo, el fanatismo. Arturo Jarrín plantea dar la vida por un sueño. Puedes no estar de acuerdo con los métodos, pero cómo no recordar a alguien que dio la vida por un sueño. Muy pronto les presentaremos la segunda parte de esta entrevista al escritor Santiago Aguilar Morán. Pueden encontrarlo en su cuenta de Twitter: @literatango", Alfaro Vive Carajo Arturo Jarrín AVC Historia Ecuador León Febres Cordero memoria histórica Santiago Aguilar Morán, muy buena nota te felicito martín En la laguna de Colta,Daniela Rizzo,"14 septiembre, 2014"," Fotografía: Antics A los patos de la laguna de Colta no les gusta ser llamados “andinos”, se sienten inferiores. Sí, es notorio que son distintos. Tienen picos de colores neón: celeste, amarillo, verde. Pero ellos siempre quisieron ser aves migratorias, volar al norte durante el invierno y nadar en el Misisipi. Pero no quieren sentirse los raros de allá, y mucho menos los “andinos”. Además, aún no aprenden a volar. Lo único lindo que hacen es sumergirse para comer algas, luego se pelean entre sí y, en sus broncas, alzan vuelo unos treinta centímetros sobre el agua. ¡Treinta centímetros! Así, poco a poco, entrenan para ir al norte. En la laguna también nadan algunos pájaros chiquitos de color marrón. Ellos vienen del sur. Se llaman praderitos canela -qué nombre tan ridículo-. Estas aves enclenques se creen argentinas, sin darse cuenta de que viven la mitad del año en Colta, allí con los “andinos”. Pero los patos no quieren ser praderitos canela, ellos quieren el norte. En el lago también viven garzas y contra ellas no pueden competir: blancas, enormes y famosas. Por suerte hay pocas garzas, pero tienen suficiente con las que hay. Los turistas franceses se suben a un bote, recorren los tres kilómetros de laguna y toman mil fotos de los patos andinos, embelesados. Hasta que asoma una garza y al diablo los patos. Para colmo, las garzas sí vuelan. Pero ya van a ver esas pajarracas, los patos están planeando la revancha: picotear sus blancas alas, ahogar sus largas cabezas. Y seguro caerá más de un pato en la batalla, pero no importa porque ellos son miles. Las garzas amanecerán con las plumas sucias, serán tan patos como ellos. Dos días más tarde, el alcalde de Colta hizo una llamada al Ministerio de Turismo. Se murieron las garzas, los patos se hicieron carnívoros, algunos de ellos atacaron a los turistas y hasta quisieron meterse en sus maletas y autos. Desde entonces se inauguró un nuevo atractivo turístico en Colta: la caza deportiva del pato andino. Daniela Rizzo", colta literatura, "Mete gol, gana",Daniela Rizzo,"7 agosto, 2014"," Foto: Andrés Ortiz «Cuco» Para Andrés G. Faltaban cinco minutos para que empiece el partido y ya no sabía qué decirle a Cecilia. Ella no pronunciaba palabra, con los brazos cruzados y una sonrisa como pintada en el rostro. Por fin -o al menos eso pensó Pablo- el árbitro llamó a los jugadores, quienes empezaron el ritual. Medias bien apretadas, escupitajo en el piso, saltitos acompasados, brazo en el hombro del compañero para estirar la pierna, un último reojo hacia la chica y a la cancha. Pablo se puso sus guantes y acomodó la visión para cubrir los ochocientos metros cuadrados. El juez no pitaba el inicio del encuentro y el arquero ya gritaba a su equipo: -¡Cabeza, muévete al centro; cubrirás, Chinchulín!- Sus compañeros lo miraron absortos, ¿desde cuándo Pablito se ponía tan efusivo antes de un partido? Los muchachos estiraban sus cuellos y correteaban en su propio sitio al momento que el árbitro pitó. Los adversarios tomaron el balón e iniciaron una segudilla de pases que terminó por acercarlos al área. El capitán de los contrarios era un tipo de cara fija en el objetivo, pocos amigos, muchas nenas, par detenciones por conducir ebrio y una madre sobreprotectora. Pablito no temblaba, sentía a la parca. Y la llegada del gigante era inminente después de ver cómo sus compañeros caían cual piezas de dominó tras tingazo. El arquero apretó los dientes y clavó la mirada en la pelota que se desprendía del píe del atacante y se convertía en un misil dirigido a la red. De repente, recordó la voz de su hermano que le enseñaba esos truquitos mientras practicaban algunos penales en el patio de la casa de la abuela: -A la pelota, siempre mirando a la pelota. No al jugador, Pablito- Como siempre, el arquero del equipo Derby FC respetó el consejo de su hermano mayor y, cuando pensaba que lo tenía todo controlado, vinculó su rostro al balón que hundía su nariz y rompía sus capilares. Mientras, Cecilia miraba con toda atención cómo un escarabajo se resistía a morir ahogado en una mancha de aceite. Dos minutos después, el árbitro pudo contener la risa y pitar el reinicio del juego. El marcador lucía un tanto en contra de Derby. Pablo apretó los pedazos de papel higiénico que colocaron en sus fosas nasales. La muchacha se había retirado a buscar un palito para sacar al escarabajo de su sufrimiento. Pero la paciencia flaqueaba en los muchachos al ver que su arquero los tildaba de palillos sin vida, astros desvanecidos y gelatinas con ojos. Por fin, el capitán del equipo decidió aclarar la situación y un buen grito salió de su garganta: -¡Pablo, cállate chucha!- Esta vez, Cecilia abrió los ojos como dos platos y quedó estática con el palito y el escarabajo colgando de la mano. Pablo la miró de reojo, arrepentido de haberse puesto esos pantaloncillos que le quedaban apretados y aquellas medias con hueco. Al mismo tiempo, un atacante flaquito y trompudo acertaba otro gol en la portería de los Derby. -Goooooooool- gritó el flaco en pleno rostro de Pablo y su saliva le embarró la cara. Entonces, el instinto valió más que la vergüenza y el meta lanzó un puñetazo al trompudo, que luego se convirtió en par patadas, un codazo y el respectivo escupitajo de hombría. Cecilia se había acomodado de nuevo en la fría silla de metal, con las piernas cruzadas al igual que sus brazos. El resto del primer tiempo transcurrió sin novedades ofensivas por parte de los contrarios. Como Pablo contuvo sus gritos, sus compañeros pudieron concentrarse y aprovechar un descuido de la defensa para lograr un tanto. El árbitro pitó el entretiempo y los jugadores sudados y semiensangrentados se retiraron del césped artificial. Pablo iba detrás de todos ellos, acompañado por el capitán del equipo. -De gana la trajiste. Ni juegas bien ni quedas bien con la man- -Ella insistió, qué tarado soy- Una vez en el camerino, el DT fue muy claro en su resolución: -Panchito, te vas al arco y vos, Pablito, te quedas quietito en la banca- -No, profe. Ya no la cago, estaba desconcentrado, nada más- le respondió Pablito, mientras el resto del equipo se miraba. Él era su amigo de toda la vida, siempre soñaron con jugar un campeonato así, con árbitro pagado y uniformes. Llegar a semifinales había sido un reto, pero Pablito era pana. Eso es lo que importa. -Déjelo jugar, profe- dijo el Cabeza y los demás lo acompañaron. El técnico era contratado, le pagaban con las cervecitas a la salida, y consideraba que Pablo era un muy buen arquero, hasta hoy. La insistencia fue tal que decidió aceptar. De nuevo en sus posiciones y con un viento helado que recorría sus piernas. El capitán regresó a ver a Pablito solo para descubrir que no estaba en su posición. El arquero corría hacia la chica cuando faltaban segundos para que el juez marque el inicio del segundo tiempo. Pablo sacó una chompa de su maleta y se la brindó a Cecilia. -Suerte, peque- le dijo ella con una sonrisa. Derby se había puesto las pilas y marcó dos goles en los primeros quince minutos. Claro, Pablito se había lucido atajando un sorpresivo ataque del trompudo que tenía pinta de letal. El partido parecía en el bolsillo del Derby, cuando el árbitro anunció un penal en su contra resultado de una barrida que iba directamente al balón. -Árbitro de mierda- murmuraba Pablito mientras se acomodaba y clavaba la mirada en el balón. Los rivales festejaron el gol con mucho más ahínco y el partido terminó, habían acordado desempatar en penales. De vuelta al camerino, Pablo se lavó la cara y se acomodó los churos. En el reflejo del espejo vio que Cecilia se asomaba recelosa por la puerta. -Solo quería despedirme, ya me tengo que ir- le dijo ella. “Dos derrotas en una noche”, pensó Pablito mientras la miraba alejarse. -Todo bien muchachos, solo son cinco atajadas y nos largamos a festejar- dijo Pablito ante la mirada de digna desconfianza de sus amigos. El profe confiaba en que la suerte estaba de su lado o que las cervezas vendrían con la victoria o con la derrota. Llegaba el primer disparo y Pablo se acomodaba en el arco: -Nadie te ve, taparás- le gritó un Derby. “Salimos de esto y le voy a ver a la casa. O mejor me voy a chupar y le mando un mensaje”, pensó el arquero. Estaba distraído, ni siquiera escuchó al juez y solo cerró los ojos. Un grito de alegría salió del Derby, primera atajada y de pura leche. -Abrirás los ojos para la próxima- le dijo el capitán, Pablito sonreía. Tal vez la suerte sí estaba de su lado. Una sombra se movió entre los camerinos, pero nadie la percibió cuando el rival atinó el gol. En total, Pablito atajó un penal más y Derby falló tres tantos; la diferencia estaba a favor del rival. Para el último penal, el grandote se dispuso a patear un balón que parecía pelota de tenis en sus pies. Los muchachos se comían las uñas, sus piernas temblaban en cuclillas, Pablito fijó su mirada en el esférico y sintió cómo una gota fría resbalaba por su frente. El balón apenas rozó el empeine del gorila y voló con increíble fuerza hacia la esquina superior del arco. Pablo se estiró, su cuerpo era una saeta que tenía como destino el balón, pero solo logró rozarlo mientras entraba al arco. Pablito cayó al césped con un golpe seco, aún no comprendía lo que pasó: se acabó el campeonato, no jugarían más. Los Derby se retiraban de la cancha con caras largas, se daban pequeños golpes en la espalda, remedos de abrazos. Se cambiaron en silencio, el técnico fumaba sentado en donde alguna vez estuvo Cecilia. Los muchachos no atinaban ni a mirarse, pero escuchaban los gritos que llenaban el camerino rival. Una vez afuera, se despidieron, prometieron seguir hablando y festejar por llegar tan lejos. Pablo se dirigió a su auto y encontró a Cecilia arrimada al vehículo. -Casi tapas ese último penal- le dijo ella. Él no atinó a decir nada, con cara de bobo balbució algo que ella ni siquiera intentó entender. Los muchachos se paralizaron para ver el desenlace, y Pablo la besó. -Vamos a comer- dijo él, pero ella prefirió ir a tomar una cerveza con los demás chicos. El técnico se quedó en la cancha, mirando cómo sus pupilos festejaban ni sé qué victoria. Daniela Rizzo",, Tito,Daniela Rizzo,"22 mayo, 2014"," Tito Tito nació un 17 de enero. Cuando llegó a mi casa era una bola de pelos con cuatro patas diminutas y dos capulíes como ojos. Era un perro con alma de gato: no le gustaba que le acaricien, solo aguantaba dos minutos de mimos. Pero estaba siempre presente, me acompañaba a donde vaya a dos metros de distancia. Cuando me acostaba a leer, él se quedaba dormido en la esquina de la cama. Tito sabía los secretos del Universo. Yo veía esos capulíes y le preguntaba acerca del sentido de la vida, sobre el bien y el mal. Tito solo me miraba con sabiduría y se daba la vuelta. Él conocía todas las respuestas, solo que no quería decirlas. Vino cuando yo era una niña que jugaba a ser banquera –era dueña del Banco del Oso-. Y continuó a mi lado hasta que cumplí 25 años. Tantas preguntas que quedaron sin respuesta. La vida era más linda con Tito, podía hacerle enojar o conversar con él de los temas más aburridos. Él siempre creyó ser mejor que los seres humanos, pero no se apartó nunca de nuestro lado. Jamás habrá otro perro como Tito, pero lo encuentro en los ojos de cada animal que me mira. Era de otro planeta, de uno en el que la única pregunta es: ¿en qué rincón de la casa voy a dormir hoy? Y ahora duerme en todos lados.   Fotografía: Gonzalo Rizzo  ",, Este texto es hermoso. "After Dark, Haruki Murakami",Daniela Rizzo,"25 marzo, 2014"," Fotografía: Manuel Granja Nunca antes había sentido tanto miedo de un libro, con After Dark sentí terror. El insomnio nos pasa a todos. Ahora imaginen lo extraño que sería ir a la cama, cerrar los ojos y no despertar más. Sin morir. Murakami nos enfrenta con el miedo a desaparecer entre lo real y lo onírico, un limbo. Eri necesitaba dormir, y ya no puede despertar. En el otro lado de la ciudad, su hermana Mari está sentada en un restaurante, ya no se acuerda cuántas tazas de café ha bebido. Se encuentra con un amigo de la infancia, un muchacho extraño que solía estar enamorado de su hermana. Juntos querrán ayudar a Eri, tratar de que despierte aunque su cuerpo siga en la cama. Estar viva es lo de menos. Resulta complicado contar pequeños datos de After Dark sin que derrame adelantos injustos. Lo más valioso de esta novela es la sorpresa. Al principio, los personajes son claros, honestos. Casi les creemos. Pero esta historia surge de sucesos extraños y roza los sueños (o pesadillas). Además, parece ser que ni siquiera están entre las nubes sino en un espacio virtual, muy parecido al internet. Allí donde todo parece real y palpable pero no es más que un circuito eléctrico que proyecta una ilusión. Murakami lo hizo de maravilla, tengo pavor de volver a leer esta novela.  ",, "El Tercer Reich, Roberto Bolaño",Daniela Rizzo,"30 enero, 2014"," Cuando Udo llegó a la costa española con su novia, se reencontró con el paraíso mediterráneo en el que transcurrieron sus vacaciones juveniles. Se hospedaron en el mismo hotel que recordaba, tomaron sol en la playa, pasearon por la ciudad. Las vacaciones de Udo son las de cualquier otro, pero es ingenuo pensar que puede haber calma en una novela cuyo título es El Tercer Reich. Menos aún, si la escribió Roberto Bolaño. Pocas veces nos encontramos con un análisis escueto sobre Bolaño. Si bien no pocos hablan de que existe una fiebre poco justificada sobre la literatura de este chileno, los reportajes y críticas sobre él se expanden. Hasta sus críticos más duros dedican largos textos a desprestigiarlo. Esta novela no sorprende desde el inicio, aburre un poco hasta que las vacaciones se empiezan a arruinar. Las primeras veinte páginas deben ser superadas para encontrar el oscuro oasis que oculta esta novela de playa. El personaje central es aficionado a los juegos de mesa, de esos tableros con soldados en los que uno recrea la guerra. Tremendo vicio. Si bien el juego de mesa es complicado y sus reglas están reservadas para las mentes más lúcidas, Udo elige como contrincante a un extraño hombre quemado. Sí, un personaje del que no sabemos nada. El Quemado representa el hundimiento de la vida de Udo en un laberinto de dudas que van más allá del bronceado y la arena. ¿Quién es el bueno o quién es el malo? Mejor dicho, ¿existe en verdad la maldad y por eso nos inventamos la guerra? Tal vez solo hay ganadores y perdedores, millones de perdedores. La fotito y el dibujo pertenecen a María José Rodríguez. La pueden encontrar aquí.",,