Varón de 66 años de edad, sin alergias medicamentosas conocidas, con diabetes mellitus tipo 2, hiperuricemia e infección por VHC genotipo 1b, en seguimiento por el Servicio de Gastroenterología de nuestro centro.
El paciente es derivado al Servicio de Urología por el hallazgo incidental en una tomografía computarizada realizada por estudio de elevación de Ca 19.9 de 1390 U/ml, con valores normales entre 2 y 37 U/ml, y CEA de 16,9 µg/L, con valores normales entre 0,5 y 7, de un nódulo prostático central y lateral izquierdo de 5 cm de diámetro, hipodenso, y un ganglio en la cadena ilíaca externa izquierda de 1 cm de diámetro.
Refiere aparición de síntomas del tracto urinario inferior con mucosuria, estranguria y hematuria inicial leve. Los niveles de PSA se encontraban en rango normal, con un valor de 1,24 ng/ml. Al tacto rectal se objetivó un volumen prostático II/IV, con consistencia globalmente aumentada y lóbulo prostático izquierdo de consistencia pétrea.
En la resonancia magnética multiparamétrica se confirmó la presencia de un nódulo prostático sin signos de extensión extracapsular, con signos de necrosis y comunicación con la uretra prostática, donde se identificó una imagen polipoidea.
En la ecografía transrectal se observó un nódulo hipoecoico en la zona transicional del lóbulo prostático izquierdo. En la biopsia se evidenció infiltración por adenocarcinoma mucinoso con componente de células en anillo de sello con patrón morfológico de tipo intestinal en dicho lóbulo izquierdo. El perfil inmunohistoquímico no fue específico, aunque sí sugestivo de un origen primario en vejiga urinaria, si bien no pudo descartarse un origen gastrointestinal primario.
Las citologías urinarias fueron sospechosas, con atipia nuclear, pero no diagnósticas. En la uretrocistoscopia se observó material fibrinoide en la uretra prostática, sin neoformaciones vesicales.
Se realizaron gastroscopia, colonoscopia y estudio con cápsula endoscópica. Como único hallazgo se observó un pólipo sésil de 4 mm a 30 cm del margen anal, cuyo estudio reveló un adenoma tubular con displasia epitelial de bajo grado.
Se realizó prostatectomía radical retropúbica con linfadenectomía ilioobturatriz bilateral. El estudio anatomopatológico reveló un nódulo de consistencia blanda y aspecto mucoide que ocupaba el 95 % del lóbulo prostático izquierdo y el 25 % del lóbulo derecho, con afectación focal de los tejidos extraprostáticos e imágenes de invasión linfovascular y perineural. El estudio histológico mostró un adenocarcinoma constituido por glándulas de tamaño variable, revestidas por epitelio columnar con citoplasma eosinófilo y núcleos pseudoestratificados, con nucléolos prominentes y frecuentes figuras de mitosis. La neoplasia contenía abundante mucina intra y extraluminal, encontrándose ocasionales células en anillo de sello.
La uretra prostática mostró metaplasia glandular extensa con displasia focal. Las vesículas seminales se encontraron libres de infiltración y los ganglios revelaron una linfadenitis reactiva inespecífica, con estadificación pT3a pN0 R1.
La neoplasia mostró positividad inmunohistoquímica para CK7, CDX2, CEA y CK34betaE12, con positividad focal para CK20. Las tinciones para PSA y PSAP fueron negativas. La beta catenina mostró tinción de membrana y ausencia de tinción nuclear. El diagnóstico definitivo fue de adenocarcinoma primario de próstata de tipo urotelial productor de mucina, moderadamente diferenciado.
En el Comité de Tumores de nuestro centro se decidió tratamiento con quimioterapia adyuvante con cisplatino y gemcitabina.
Los niveles de Ca 19.9 se normalizaron tras dicho tratamiento, con un valor de 23 U/ml, y los valores de PSA descendieron por debajo de 0,04 ng/ml.
En la tomografía computarizada tras el primer ciclo de quimioterapia se observaron nódulos pulmonares bilaterales compatibles con metástasis. Posteriormente, a pesar de recibir tratamiento sucesivo con docetaxel, vinflunina y folfox, el paciente presentó progresión tumoral pélvica con atrapamiento ureteral distal bilateral que precisó la colocación de nefrostomías. Tras dos años desde el diagnóstico de la enfermedad, el paciente falleció a causa de una bronconeumonía e insuficiencia respiratoria.