Presentamos el caso de un varón de 70 años sometido a prostatectomía radical laparoscópica por adenocarcinoma de próstata T1c Gleason 3 + 3. El procedimiento quirúrgico y el curso postoperatorio cursaron sin incidencias, con alta a las 72h de la intervención. Diez días después acude a urgencias con neumaturia y fecaluria. La cistografía mostró fístula rectouretral. En la uretroscistoscopia se aprecia un hemolock dentro de la anastomosis vesicouretral. El examen rectal demostró un gran pólipo endorrectal.
Se realizó colostomía lateral, resección de pólipo rectal y extirpación endoscópica de hemolock, así como electrocoagulación del tracto fistuloso.
Después de 6 semanas se realizó una nueva cistografía y uretrocistoscopia apreciando persistencia de fístula rectouretral. Se decide entonces reparación mediante abordaje posterior según técnica de York-Mason. El catéter vesical se retiró a las 4 semanas tras cistografía normal y posterior reconstrucción del tránsito intestinal a los 3 meses.
A los 24 meses de la cirugía el paciente presenta adecuado control oncológico con PSA indetectable, continencia fecal mantenida y leve incontinencia urinaria.