Paciente masculino de 37 años de edad, sin antecedentes hereditarios familiares de importancia (desconoce información sobre su padre, cuenta con un medio hermano sano), con antecedente de tabaquismo con índice tabáquico de 10.5 en 20 años. El padecimiento actual se inició tres años antes de su internamiento; presentó disminución del calibre y chorro de orina, con goteo terminal, así como hematuria en dos ocasiones. Acudió a consulta con médico particular y no hubo seguimiento. Se presentó al servicio de urgencias de nuestro hospital mostrando retención aguda de orina de cinco horas de evolución, por lo que se solicita interconsulta a nuestro servicio de urología. Se informa de hallazgo de globo vesical, tacto rectal con próstata grado III, fácilmente palpable al tacto bimanual, de superficie nodular, pétrea, fija, no dolorosa, sin aumento de temperatura. Se instala sonda foley y se decide tratar por medio de la consulta externa. Sin embargo, el paciente no acude a sus consultas y vuelve un mes después a nuestro servicio de urología trayendo consigo estudios que le realizó un médico particular. Los resultados muestran lo siguiente: Hb: 14.4; urea: 31; creatinina sérica: 1.0; EGO: eritrocitos: incontables, leucocitos: 0-2 x c; APE de 3.4 ng/ml (dos semanas después de la RAO); ultrasonido transrectal de próstata con reporte de próstata de 80 cc, con una medición de: 66.3 x 44.2 x 52.5; urografía excretora. Con base en estos estudios le realizaron, en un medio particular, resección transuretral de próstata, con reporte de patología de adenocarcinoma de próstata pobremente diferenciado de alto grado histopatológico con Gleason 5+4, que afecta al 95% del espécimen con permeación linfática y perineural intratumoral. El servicio de anatomía de nuestro hospital estudió de nuevo las laminillas y se confirmó el diagnóstico comentado previamente. Ante estos hallazgos le realizamos al paciente APE, el cual fue mayor a 100 ng/ml, TAC simple y contrastada sin evidencia de patología aparente, gammagrama óseo con imágenes hipercaptantes. Se inició tratamiento con bloqueo androgénico total y ácido zoledrónico. El paciente mostró un APE de 3.4 ng/ml durante dos meses y después se elevó a 42.3 ng/ml, por lo que se cambió a estramustina. No obstante, el APE continuó elevándose a más de 100 ng/ml por dos meses consecutivos, por lo que se cambió el tratamiento a docetaxel y prednisona (cuatro ciclos), y se presentó APE de 78, 81.9, 95 y mas de 100 ng/ml. Han transcurrido 15 meses desde que el paciente fue diagnosticado; ha presentado dolor óseo de manera importante, por lo que se han dado sesiones de radioterapia y ha sido necesario el uso de opiáceos. Sin embargo, el paciente continúa con dolor óseo que dificulta la ambulación y no ha presentado respuesta ante la quimioterapia.
