Varón de 86 años diagnosticado de adenocarcinoma de próstata estadio iv, Gleason 7 (3+4) en el año 2010, tratado con bloqueo hormonal completo y quimioterapia. Tres años después consultó por lesiones cutáneas asintomáticas, de aproximadamente una semana de evolución, que habían aumentado progresivamente en número y tamaño. En la exploración presentaba pápulas induradas, eritematosas, agminadas en la cara anterointerna de la rodilla derecha y aisladas lesiones de aspecto similar, de menor tamaño y no induradas, de horas de evolución, en la cara anterior de la pierna ipsilateral.Se realizó una biopsia de una de las lesiones, donde se objetivó una tumoración de aspecto epitelial, poco diferenciada, de patrón de crecimiento difuso que, con inmunohistoquímica, fue positiva con AE1-AE3, con PSA, con receptores de andrógenos, con fosfatasa ácida prostática, con prosteína y con PSMA, esta última en un número bajo de células tumorales. Dado este perfil inmunohistoquímico fue informada como metástasis cutánea de adenocarcinoma pobremente diferenciado compatible con origen prostático. El paciente falleció al cabo de un mes.