Se presenta el caso de un paciente masculino, de 69 años de edad, afroamericano, tabaquista activo 145 paquetes/año, portador de hipertensión arterial de larga data en tratamiento farmacológico, quien consultó por síntomas urinarios obstructivos de 2 meses de evolución, caracterizados por disminución del calibre del chorro urinario, polaquiuria, nicturia, pujo y finalmente retención aguda de orina que ameritó colocación de sonda de Foley.Al consultar, se le documenta por examen físico una próstata de volumen francamente aumentado, de consistencia pétrea; el nivel de APE previo al tacto rectal estaba en 58 ng/ml; al ultrasonido transrectal se describe una próstata heterogénea, aumentada de tamaño, de 190 cc, con dos nódulos, 1 sólido en zona periférica intermedia derecha de 12x14x11 mm y otro de aspecto quístico en la base central de 36x23x22 mm. No se evidenciaron masas a nivel inguinal o testicular.Se procede a tomar biopsias por sextantes de la próstata, las cuales confirman adenocarcinoma acinar común Gleason (5+4) 9 en el 60% de las muestras, correspondientes a región intermedia derecha, ápex derecho y base derecha. Los estudios de extensión descartaron infiltración de vejiga urinaria, recto, así como la presencia de enfermedad metastásica, pero sí documentan 2 adenopatías pélvicas hipogástricas derechas, la mayor de 14 mm de diámetro.El paciente es manejado de forma multidisciplinaria, y se decide practicarle resección transuretral descompresiva; posteriormente inicia con análogos de LHRH (leuprolide), prescritos para 3 años, y recibe radioterapia externa pélvica, dosis total 76 Gy en 38 fracciones, con una adecuada tolerancia.
Durante el mes siguiente, al término de la radioterapia externa, se observa un aumento progresivo e indoloro del volumen testicular izquierdo. Inicialmente se manejó como una probable orquido-epididimitis izquierda, dado su antecedente de instrumentación reciente de la vía urinaria, por lo que se le brindó cobertura antibiótica.Sin embargo, al no darse mejoría clínica, se decide efectuar un ultrasonido testicular, el cual describe un testículo izquierdo sustituido completamente por una masa multinodular, vascularizada, con microcalcificaciones, que mide 6x4.1 cm; la masa conserva el borde externo, que corresponde a la cápsula testicular, pero es de textura irregular, altamente sugestiva de proceso infiltrativo.Los marcadores AFP, SubB HC y DHL se encontraban dentro de límites normales. El análisis microscópico describe un cordón espermático sin lesiones, la túnica vaginal engrosada con superficie interna irregular, y los cortes transversales seriados del testículo demuestran numerosos nódulos de 1.5 cm hasta 3 cm de diámetro mayor, que sustituyen el parénquima testicular, y que corresponden a metástasis de adenocarcinoma de próstata.El estudio inmunohistoquímico reveló que las células neoplásicas son CD3, CD20, CD30, PLAP, CD117, AE1/3 y L-FD negativas, descartando linfoma o tumor de células germinales; además, resultan negativas.