Un paciente de 33 años, sin alergias medicamentosas conocidas ni antecedentes personales de interés, que acudió a urgencias hasta en dos ocasiones por proctalgia intensa de más de 3 meses de evolución, tenesmo, hematoquecia, disuria, con empeoramiento progresivo y pérdida de hasta 20 kg. A la exploración física el tacto rectal resultaba muy doloroso, palpándose un recto endurecido y una próstata aumentada de tamaño. Posteriormente se realizó una TAC abdominal encontrando una gran masa de 11x10x9 cm en pelvis inferior, encapsulada, con necrosis licuefactiva que desplaza anteriormente la vejiga y posteriormente al recto, sin poder definir claramente su origen y con presencia de adenopatías inguinales reactivas. El estadiaje local con RNM fue sugestivo de sarcoma de próstata. La analítica de sangre y los marcadores CA 19.9, CEA y PSA no presentaban alteraciones. El paciente desarrolló un cuadro de obstrucción intestinal, desestimándose la realización de biopsia y se optó por un tratamiento quirúrgico radical programado, hallando intraoperatoriamente una gran tumoración que ocupaba toda la pelvis e infiltraba masivamente el recto y la vejiga. Realizamos una extirpación en bloque de la tumoración con exéresis del recto medio, la próstata, vesículas seminales y vejiga, dejando una colostomía terminal en fosa ilíaca izquierda con derivación de ambos uréteres al segmento intestinal. El estudio anatomopatológico describió macroscópicamente una masa de 11x10x9cm, no encapsulada, con bordes mal delimitados y amplias áreas de necrosis. La pieza quirúrgica incluía próstata, vejiga y la cara anterior del recto. Se evidenciaba infiltración de la pared del recto extrínsecamente y próstata de forma intrínseca llegando hasta la vejiga. En el estudio histológico microscópico se observó una población tumoral altamente celular, de morfología predominantemente fusocelular y con gran atipia nuclear, contabilizando hasta 18 mitosis por campo en algunas zonas. La neoformación infiltraba los nervios y estructuras vasculares vecinas. En el estudio inmunohistoquímico (IHQ) mostró afinidad focal por el Cd31, Cd43 Cd99, Cd117, queratinas Ae1-Ae3, el antígeno S-100, y el factor VIII. El estrógeno y la progesterona fueron negativos, lo que descartaba un sarcoma del estroma. Su expresión IHQ no permitió decir con seguridad que fuera un leiomiosarcoma puesto que la actina era positiva muy focalmente, siendo el diagnostico más aceptado el de un sarcoma (mesenquimal) fusocelular (aspecto histológico) de alto grado (mitosis) con probable origen prostático. El diagnostico final fue el de sarcoma fusocelular de próstata de alto grado no claramente identificable. El paciente fue dado de alta del Servicio de Cirugía General al 16º día postoperatorio, asintomático, tolerando dieta oral y con colostomía húmeda funcionante. De forma adyuvante recibió tratamiento citotóxico con Adriamicina hasta Marzo de 2011, presentando en este periodo episodios de infección urinaria que precisaron ingreso en dos ocasiones para ser tratado con antibioterapia intravenosa. En el primer TAC de control 1 mes después de finalizar el tratamiento quimioterápico se evidencia recidiva tumoral de 4 cm en lecho prostático, una masa de 10 cm en fosa ilíaca derecha, adenopatías inguinales bilaterales y metástasis en ambos campos pulmonares, optando por tratamiento paliativo con analgesia domiciliaria. El paciente falleció por progresión tumoral a los 4 meses del diagnostico inicial.
