Paciente masculino de 77 años de edad que manifestó los siguientes antecedentes de importancia: diabetes mellitus tipo 2 diagnosticada hace 30 años, en tratamiento con glibenclamida y pioglitazona; hipertensión arterial sistémica de 20 años de evolución, en tratamiento con captopril; enfermedad pulmonar obstructiva crónica, diagnosticada hace 20 años y en tratamiento con ambroxol, bromuro de ipatropio, teofilina y salbutamol; y alergia a la penicilina. Sus antecedentes quirúrgicos incluían: siete años antes, resección transuretral de próstata en dos ocasiones por hiperplasia prostática.
El padecimiento actual inició un año antes con la presentación de dermatosis diseminada en áreas flexurales, consistente de placas hiperpigmentadas color gris-café, aspecto aterciopelado y pruriginosas. Luego de seis meses desarrolló engrosamiento de palmas, así como neoformaciones de aspecto papilomatoso y verrugoso, muy pruriginosas, con predominio en tronco posterior y región inguinal. Refirió, además, astenia, adinamia y pérdida ponderal de 25 kilogramos en siete meses.
Los hallazgos de la exploración dermatológica fueron dermatosis diseminada en cabeza, donde se observaban neoformaciones de aspecto papilomatoso en labios y mucosa oral; afección de regiones flexurales, cuello, axilas e ingles, y extremidades superiores, con placas hiperpigmentadas de color gris-café, aspecto aterciopelado y acentuación de los dermatoglifos en palmas; múltiples neoformaciones de aspecto verrugoso de predominio en tronco posterior y cara interna de ambos muslos. Se palpó ganglio supraclavicular izquierdo de consistencia pétrea, adherido a planos profundos y con un diámetro aproximado de 3 centímetros.
Con el diagnóstico presuntivo de acantosis nigricans maligna, palmas en tripa y papilomatosis cutánea florida, se realizaron biopsias de labio inferior y piel del cuello, las cuales revelaron hiperplasia psoriasiforme con papilomatosis e hiperqueratosis, hallazgo que confirmó el diagnóstico de acantosis nigricans.
El paciente fue enviado al servicio de medicina interna, donde se llevó a cabo un protocolo de estudio para identificar el tumor maligno primario, indicándose exámenes de laboratorio que refirieron glucosa 109 mg/dl, creatinina 1.07 mg/dl, hemoglobina 16.3 g/dl, hematocrito 47.9%, leucocitos 6.5 k/µl, plaquetas 261,000.
Debido a la presencia del ganglio supraclavicular izquierdo y a que este síndrome paraneoplásico se asocia frecuentemente con adenocarcinomas de tubo digestivo, se practicó una endoscopia con los siguientes resultados: cavidad oral, hipofaringe y laringe con aspecto nodular y friable; esófago con vegetaciones y pérdida de distensibilidad hasta su tercio distal. Los hallazgos histopatológicos de las biopsias obtenidas fueron esofagitis crónica por reflujo y gastritis crónica, mínima y superficial. No se identificaron neoplasias.
La biopsia del ganglio supraclavicular izquierdo reveló metástasis de adenocarcinoma con moderada diferenciación. Se realizó un estudio de inmunohistoquímica para identificar el sitio primario de la lesión, con resultados negativos para citoqueratinas 7 y 20 y TTF-1, pero positividad para antígeno prostático específico. La inmunomarcación descartó que el tumor primario se hubiera originado en pulmón, tiroides y colon, en tanto que la doble negatividad para citoqueratinas 7 y 20 y la intensa positividad glandular luminal para antígeno prostático específico hicieron sospechar de un adenocarcinoma de glándula prostática primario, moderadamente diferenciado.
Los resultados de los marcadores tumorales fueron antígeno carcinoembrionario 5.88 ng/ml y antígeno prostático específico mayor de 150 ng/ml. Dada la gran elevación del segundo y a que la inmunohistoquímica del ganglio supraclavicular izquierdo fue positiva para antígeno prostático específico, se realizó biopsia transrectal de próstata hallándose un adenocarcinoma de tipo acinar con suma de Gleason 6.
Una vez establecido el diagnóstico de adenocarcinoma de próstata, el paciente fue transferido al servicio de urología donde se practicó gammagrama óseo, el cual mostró distribución heterogénea con incremento de captación en regiones occipital y parietal derecha; tercios superiores de húmeros, con predominio derecho; segmento posterior del décimo arco costal derecho; cuerpos vertebrales T3, T5, T8, T10, T12, L4 y L5; y articulación sacroiliaca izquierda. Los hallazgos fueron indicativos de patología ósea metastásica y, dado el estadio de la enfermedad, se indicó tratamiento paliativo con goserelina.
Por parte del servicio de dermatología, se prescribieron queratolíticos y tratamiento sintomático con emolientes mentolados para aliviar el prurito.