Paciente de 65 años diagnosticado de adenocarcinoma de próstata Gleason 6/10 en ambos lóbulos prostáticos, estadio T1c según TNM 2003, con un PSA inicial de 9,43 ng/mL. En enero de 2006 se realizó prostatectomía radical retropúbica. El informe anatomopatológico mostró adenocarcinoma de próstata Gleason 6/10 pT2c con márgenes quirúrgicos libres de tumor.
Durante la disección de la cara posterior de la próstata se produjo una apertura de 2 cm en la cara anterior del recto, que fue cerrada mediante sutura directa con puntos sueltos. No se registraron otras complicaciones intraoperatorias. Al quinto día postoperatorio el paciente presentó fiebre, dolor abdominal, fístula urinaria, fecaluria y signos de peritonitis a la exploración física. Se realizó tomografía computarizada abdominal que evidenció líquido libre retrohepático, indicándose laparotomía urgente. En la intervención se objetivó peritonitis fecaloidea secundaria a perforación de sigma, con abundante orina y heces en pelvis. Se realizó nueva sutura vésico-uretral, resección del segmento de sigma perforado y colostomía de descarga.
Tras la cirugía urgente el paciente desarrolló un cuadro séptico que requirió ingreso en la unidad de cuidados intensivos para soporte respiratorio. Durante este periodo presentó fístula urinaria con salida abundante de orina por el drenaje e infección de la herida quirúrgica. Tras la estabilización respiratoria y hemodinámica fue dado de alta de la UCI con colostomía funcionante y orina clara. Posteriormente se resolvió la fístula urinaria y apareció necrosis grasa en el tercio distal de la herida quirúrgica, quedando la musculatura abdominal como fondo de la úlcera.
En marzo de 2006 se realizó cistografía, observándose paso de contraste desde la unión uretrovesical a la ampolla rectal, diagnosticándose fístula vésico-rectal. Se indicó tratamiento conservador mediante sondaje vesical hasta la resolución de la infección de la herida quirúrgica y cierre por segunda intención.
En octubre de 2006, ante la persistencia del trayecto fistuloso, se practicó cierre de la fístula uretro-rectal y plastia de avance mucoso por vía transanal. Un mes después se realizó cistografía de control sin evidencia de fuga de contraste fuera de la vía urinaria, por lo que se retiró la sonda vesical.
En marzo de 2007 se llevó a cabo el cierre de la colostomía y eventroplastia de la pared abdominal con malla. En junio de 2007 el paciente presentaba micción espontánea confortable y deposición normal, sin incontinencia urinaria. Persistía disfunción eréctil en tratamiento con inhibidores de la fosfodiesterasa y el PSA era inferior a 0,15 ng/mL.