Paciente de 63 años de edad, referido a nuestra institución con diagnóstico de adenocarcinoma de próstata Gleason 4+5, PSA inicial de 127,5 ng/ml y enfermedad metastásica ósea poliostótica. Fue manejado con bloqueo hormonal farmacológico con análogos de GnRH durante 12 meses, presentando posteriormente elevación del PSA, por lo que se realizó orquiectomía simple bilateral más bicalutamida 50 mg/día, persistiendo PSA elevado de 79,4 ng/ml. A pesar del manejo continuó la elevación del PSA mayor al 50%, por lo que se suspendió bicalutamida e inició tratamiento con dietilestilbestrol 1 mg/día más ácido acetilsalicílico 100 mg.
 Meses después, el paciente consultó por un cuadro clínico de aproximadamente tres meses de evolución consistente en dolor a nivel peneano, induración dolorosa del pene y síntomas obstructivos del tracto urinario bajo con retención urinaria, manejada con colocación de sonda Foley uretral.
 Al examen físico se encontró induración de los cuerpos cavernosos del pene y se diagnosticó priapismo. Se solicitó ultrasonografía Doppler de pene, confirmándose priapismo de bajo flujo.
 El paciente fue manejado de forma médica y paliativa con analgesia y sonda Foley uretral por la retención urinaria, presentando evolución favorable y sin desarrollo de necrosis peneana.