Varón de 65 años que ingresa al servicio de urgencias por presentar cuadro de hematuria holomiccional, no formadora de coágulos, acompañado de retención aguda de orina, por lo que se decide la colocación de sonda Foley transuretral 22 fr, tres vías y la realización de lavado vesical, evacuando 300 cc de coágulos.

El paciente contaba como antecedentes de importancia, resección transuretral de próstata en noviembre del 2020, con reporte de histopatología de adenocarcinoma acinar de próstata, con suma de Gleason de 8 (4+4). Aunado a esto, el paciente contaba con diagnóstico de metástasis óseas por medio de gammagrama óseo. Se encontraba con bloqueo androgénico total con antiandrógeno (bicalutamida) y agonista de LH (gosereline), el cual lo había iniciado 5 meses previos a su primera valoración. Cabe mencionar que el paciente no cuenta con hallazgos o laboratorios previos a esta primera visita.

Posteriormente a la presentación del primer cuadro clínico y la resolución de este, es dado de alta y enviado a consulta externa para inicio de protocolo diagnóstico y posteriormente continuar con su vigilancia oncológica.

Tres días después, presenta nuevo cuadro de hematuria y disfunción de sonda Foley, por lo que en esa ocasión se decide la realización de ultrasonido pélvico para valoración de cuadro de hematuria del paciente, el cual reporta la presencia de coágulo vesical de 16 x 8 mm y una próstata de 42 cc, descrita como imagen hipoecoica de bordes irregulares y lobulados.

Por los hallazgos previamente mencionados y por la sintomatología del paciente, se decide realizar cistoscopía, evacuación de coágulos, hemostasia y nueva resección transuretral de próstata por presencia de tejido prostático residual. Se realiza procedimiento sin complicaciones, con los siguientes hallazgos quirúrgicos: uretra permeable en todo su trayecto sin datos de actividad tumoral, próstata con cambios postquirúrgicos de resección transuretral previa con características de patología maligna en piso y lóbulo derecho, vejiga con trabeculaciones grado II sin evidencia de actividad tumoral. Se resecan 15 gramos de tejido y se da por terminado el procedimiento sin complicaciones. Durante su estancia presenta adecuada evolución y egreso a los dos días sin sonda transuretral.

En la consulta de seguimiento, presentó reporte de histopatología con diagnóstico de carcinoma epidermoide invasor de células grandes, queratinizante. Se consideró transformación de histopatología secundaria a bloqueo androgénico total.

El antígeno prostático específico se mantuvo elevado a pesar de continuar con bloqueo androgénico total por lo que se decidió la realización de gammagrama óseo para evaluar las metástasis óseas. El gammagrama óseo reportó un patrón super scan, con múltiples lesiones óseas en esqueleto axial y apendicular de tipo lítico y blástico.

Posteriormente fue valorado en unidad funcional de urología oncológica, donde se decidió inicio de manejo con quimioterapia paliativa a base de paclitaxel y cisplatino por cuatro ciclos, más el bloqueo androgénico total. Siendo valorado a las 4 semanas posteriores, paciente con adecuada evolución y control oncológico. El paciente se mantiene en seguimiento.
