Varón de 63 años, sin antecedentes de nefropatía. Acudió a urgencias por malestar general y oliguria, sin clínica gastrointestinal ni fiebre. La exploración física fue anodina. Presentó insuficiencia renal aguda (Creatinina: 6,2 mg/dl), anemia (Hb: 7,6 g/dl) y trombocitopenia (plaquetas: 49 × 10⁹/l); con LDH elevada (1.281 U/l), reticulocitosis, haptoglobina indetectable y esquistocitosis. En orina se observaron hematíes dismórficos, leucocituria y proteinuria (<1 g/24 h). La ecografía no mostró uropatía obstructiva. A las 24 horas empeoró la función renal; los marcadores de autoinmunidad fueron normales, la prueba de Coombs directa fue negativa y la actividad de ADAMTS13 normal (56,9%). No se analizaron heces por ausencia de clínica digestiva. Se diagnosticó microangiopatía trombótica/shock hemolítico urémico (MAT/SHU) e inició hemodiálisis diaria y recambio plasmático diario.

Durante el proceso se detectó adenocarcinoma de próstata con metástasis óseas (PSA: 195,6 ng/ml; biopsia: Gleason 9).
Se administraron 13 sesiones de hemodiálisis, 18 de recambio plasmático y bicalutamida. El paciente recuperó la función renal, corrigió la anemia y desaparecieron los signos de hemólisis. A los 8 meses en consulta se encontraba asintomático con función renal, hemoglobina y plaquetas normales.
