Varón de 72 años, sin antecedentes heredo-familiares de cáncer de próstata. Presentó elevación del antígeno prostático específico (PSA) a 28,5 ng/ml y tacto rectal sospechoso. La biopsia transrectal confirmó adenocarcinoma de próstata Gleason 9 (5+4). Los estudios de extensión revelaron enfermedad ganglionar metastásica pélvica y gammagrama óseo con incremento del recambio óseo en región frontoparietal izquierda y cabeza de fémur izquierda. Estado funcional ECOG 0.
Se inició bloqueo androgénico completo. Tras cinco años de control bioquímico, presentó progresión bioquímica (PSA 13,15 ng/ml, luego 14,2 ng/ml) con niveles de testosterona en rango de castración y dolor óseo leve, sin evidencia de progresión de enfermedad ósea en rastreo posterior.
Se inició tratamiento con acetato de abiraterona a dosis de 1.000 mg cada 24 horas. Se obtuvo respuesta clínica (disminución del dolor) y bioquímica (nadir de PSA 0,34 ng/ml). A los seis meses, el rastreo óseo no mostró enfermedad metastásica activa y la tomografía axial computarizada descartó lesiones viscerales. El paciente permanece en vigilancia oncológica con estado funcional ECOG 0.
