Paciente varón de 63 años. Diagnóstico de adenocarcinoma prostático bien diferenciado Gleason 1+1, estadio IV con metástasis óseas, en los 3 meses previos al ingreso, consultando por síndrome prostático y dolores óseos generalizados; lesiones blásticas en escápula, hombro y costillas en gammagrafía ósea. PSA y biopsia prostática realizados; inicio de bloqueo androgénico completo, con control analítico posterior y normalización de PSA.

A los 3 meses acudió a Urgencias por dolores óseos severos (predominio columna lumbar), hipercalcemia e insuficiencia renal de nueva aparición. Tratamiento inicial: analgesia a demanda, fluidoterapia, ácido zoledrónico, corticoides y diuréticos. TAC abdomino-pélvica: próstata moderadamente agrandada; quiste cortical renal derecho incidental; lesiones líticas vertebrales dorsales y lumbares, costales y en ala sacra izquierda, asociadas a masa de partes blandas. Analítica: persistía normalización de PSA; creatinina 1,8; normalización de calcemia tras tratamiento; proteinuria en orina de 24 h.

Alta sospecha clínica de mieloma múltiple por deterioro clínico/radiológico e insuficiencia renal con buena respuesta bioquímica del carcinoma prostático bajo bloqueo androgénico completo; citopunción de masa sacra con citología positiva para mieloma múltiple, confirmación posterior mediante biopsia de médula ósea. Inicio de melfalán y corticoides, manteniendo bloqueo androgénico completo, con mala respuesta hematológica; sustitución por régimen VAD (vincristina, adriamicina y dexametasona) + bloqueo androgénico completo, con gran mejoría. A los 3 meses, biopsia de médula ósea de control con respuesta histológica importante de infiltración por mieloma.

Actualmente en tratamiento quimioterápico según esquema y bloqueo androgénico completo, con buena evolución clínica; mantiene normalización de PSA, calcemia y función renal.
