Paciente mujer de 42 años remitida al servicio de oftalmología al referir disminución de la visión en el ojo izquierdo (OI) por el servicio de oncología. Está diagnosticada de un carcinoma de mama estadio IV, en la actualidad presenta metástasis óseas con afectación de ganglio centinela y ha sido tratada mediante tumorectomía más linfadenectomía y anexectomía bilateral laparoscópica.
En la exploración oftalmológica presenta una agudeza visual (AV) sin corrección de 1 (Snellen) en el ojo derecho (OD) y de 0,05 en el OI. La biomicroscopía del segmento anterior está dentro de los límites de la normalidad y su presión intraocular (Goldmann) es de 18 mmHg en ambos ojos. La exploración del segmento posterior del OD fue anodina. Sin embargo, en el OI se aprecia una lesión sobreelevada macular grande que afecta a la fóvea, que se puede apreciar con más detalle en la tomografía de coherencia óptica (OCT), la tomografía axial computarizada y la resonancia magnética nuclear. Tras la valoración conjunta con el Servicio de Oncología Médica y Oncología Radioterápica, se decide la realización de un tratamiento quimioterápico sistémico y de radioterapia externa con fotones de intención paliativa sobre la lesión ocular compatible con una metástasis coroidea.

En la visita de control, a las seis semanas tras la finalización del tratamiento con radioterapia externa (dosis de 4000 cGy en una dosis fracción de 200 cGy/día), el cual alcanzó un máximo de 45,5 Gy en la lesión, sin recibir dosis yatrogénica las estructuras colindantes, la paciente presenta una AV sin corrección en el OI de 1 y una completa desaparición de la metástasis coroidea. Queda en su lugar un daño difuso del epitelio pigmentario de la retina, el cual se puede apreciar mejor mediante una imagen de autofluorescencia.
En el último control, a los seis meses tras el tratamiento con radioterapia externa ocular, la exploración ocular y la AV permanecen sin cambios.