Varón de 30 años que acude presentando metamorfopsia en su ojo izquierdo desde un tiempo indeterminado. Hasta el momento, su agudeza visual fue normal en ambos ojos, no habiendo referido sintomatología alguna.

En la anamnesis no se detectó ningún antecedente personal de interés. No se encontraron antecedentes familiares de lesiones oculares relevantes.

• Agudeza Visual Bruta:

Ojo Derecho: 1.

Ojo Izquierdo: 0,8 difícil con metamorfopsia.

• Fondo de Ojo: Se aprecia el aspecto característico de la distrofia foveomacular viteliforme. En el área macular de ambos ojos se observan lesiones subretinianas redondeadas, ligeramente sobreelevadas, de coloración amarillenta, de aproximadamente 1/3 DD (Diámetro de disco), con una zona más intensamente pigmentada en el centro y rodeándolas. En la proximidad de las arcadas vasculares mayores se aprecian numerosos puntos de coloración blanquecino-amarillenta. Estas lesiones no son confluentes.

• Angiografía Fluoresceínica: En la angiografía fluoresceínica se aprecian en las fases iniciales unos pequeños anillos hiperfluorescentes en ambos ojos, alrededor de un punto hipofluorescente central (Uno subfoveal en el ojo derecho, y dos en el ojo izquierdo, uno subfoveal y otro moderadamente desplazado temporalmente). Esta forma clínica típica es compartida de forma muy similar en las otras distrofias del epitelio pigmentado en patrón. Hay alguna pequeña teleangiectasia en los vasos terminales.

Desde las fases precoces se observa un punto hiperfluorescente situado nasalmente a la foveola, correspondiente con un punto de fuga de una coriorretinopatía central serosa. Esta lesión aumenta moderadamente de tamaño a lo largo de la angiografía, con la impregnación progresiva del área de alrededor. A su alrededor existe un desprendimiento casi plano de la neurorretina, que se aprecia con dificultad en la exploración, distinguiéndose por el desenfoque de dicha área.

Los numerosos puntos blancos, bien delimitados y dispersos, próximos a las arcadas temporales (sobre todo en la temporal superior) muestran pequeños defectos ventana fluorescentes asociados al daño del epitelio pigmentario similar al propio del Fundus Flavimaculatus o Albipunctatus.

En la actualidad, los tests electrofisiológicos realizados a este paciente (electrorretinograma —ERG— y electro-oculograma —EOG—) se encuentran dentro de la normalidad. La exploración de la visión cromática no ha presentado alteraciones significativas. No han podido realizarse estudios genéticos moleculares, aunque serían, posiblemente, de utilidad en el diagnóstico diferencial de la entidad.

La evolución espontánea del caso, con desaparición del desprendimiento neuroepitelial y resolución total de la metamorfopsia OI, fue total a los 5 meses, no habiendo sufrido recidivas hasta fecha de hoy.