Paciente masculino de 57 años, con diagnóstico de ERPAFD. Al momento del diagnóstico el paciente ya presentaba función renal deteriorada (valor de creatinina sérica en 1,28 mg/dL), la cual fue declinando progresivamente. En Mayo de 2012, ingresa a programa de hemodiálisis crónica e inicia estudio como candidato a trasplante renal.
Es evaluado por Urología, constatándose la completa ocupación del abdomen y fosas ilíacas por los riñones poliquísticos. Se calcula entonces el volumen del riñón derecho en 4865 cm3. Para todas las mediciones de volumen se utilizó el software Osirix® mediante la herramienta volumen ROI.
Se plantea la necesidad de una nefrectomía previa al trasplante a objeto de crear espacio suficiente para alojar el injerto. Luego, al evaluar el caso en conjunto con radiología intervencional y revisando la escasa literatura al respecto, se propone la embolización arterial del riñón derecho para intentar una disminución de su volumen y así generar un lugar adecuado para el trasplante renal. El procedimiento fue llevado a cabo en Agosto del 2012.
Tras el procedimiento de embolización, el paciente ingresa a Unidad de Tratamientos Intermedios (UTI), hipertenso (Presión arterial: 166/144mmHg) con dolor lumbar derecho intenso, debiendo ser manejado con altas dosis de Fentanyl y Morfina durante 48 Horas. Tras dos días en UTI, evoluciona con disminución del dolor, requiriendo solo analgesia con infusión continua de Ketoprofeno para manejo del dolor. Es dado de alta al quinto día post-embolización, en buenas condiciones, requiriendo solo analgesia oral.
Permanece en controles en el servicio de urología con examen clínico y TAC de abdomen y pelvis sin contraste (PieloTAC) cada 3 meses.
Siete meses posterior a la embolización, es evaluado clínica y radiológicamente observándose un volumen final del riñón derecho de 2626 cm3, equivalente al 46% del volumen inicial (4865 cm3). Se considera entonces que existe espacio suficiente en fosa ilíaca derecha para alojar el injerto y se lo activa en la lista de espera para donante cadavérico. Luego de 9 meses post-embolización, se practica exitosamente trasplante renal con riñón de donante cadavérico. En el intra-operatorio se constatan quistes del riñón izquierdo no embolizado, que sobrepasan la línea media pero no dificultan la intervención. La cirugía es realizada sin incidentes.
