Mujer de 29 años, enfermera, sin antecedentes de interés, que acude a urgencias hace 4 días por rinorrea y cefalea dando positivo el resultado de la PCR en COVID-19.

A los 3 días siguientes, acude a urgencias por empeoramiento de la sintomatología, presenta tos y fiebre (38.5oC) desde el día anterior por la noche, cefalea halocraneal opresiva, congestión nasal y disnea, añade que nota un aumento de la frecuencia cardiaca en reposo y presenta anosmia y ageusia desde hace 2 días.

Muestra ansiedad, indica tener inquietud y miedo a la enfermedad por su experiencia vivida anteriormente en el hospital y la evolución de muchos de los pacientes que tuvo que tratar.

No tiene hábitos tóxicos. Sin alergias medicamentosas conocidas. Medicación que toma actualmente: paracetamol cada 8 horas y Nasonex 2 pulverizaciones cada 12 horas.

Exploración física:

Tensión arterial: 140/95

Frecuencia cardiaca: 95 latidos por minuto Saturación de oxígeno: 94% basal Temperatura: 38.3oC

En la auscultación se escuchan crepitantes en ambos pulmones, se sospecha de neumonía.

Tratamiento y evolución:

La paciente es derivada desde triaje donde se le coloca mascarilla quirúrgica en el caso de no llevarla. Es acompañada a los boxes donde es valorada por el médico adjunto, quién indica que es necesario canalizar una vía periférica, extraer analítica de sangre y cursar radiografía de tórax.

Se colocan gafas nasales a dos litros por minuto para elevar la saturación de la paciente, ya que muestra dificultad respiratoria, si estas no fuesen suficientes se pondría un reservorio. Se le dará a la paciente un comprimido de lorazepam sublingual para calmar la ansiedad.

Tras los resultados se observa en la radiografía de tórax neumonía bilateral por COVID-19 y la analítica muestra la infección vírica que padece la paciente.

Se iniciará tratamiento antibiótico con azitromicina y ceftriaxona por vía intravenosa e hidroxicloroquina vía oral. Se administran broncodilatadores y para controlar el dolor y disminuir la fiebre un antitérmico por vía intravenosa, el paracetamol, y nolotil de rescate.

Se decide ingreso hospitalario para proporcionar tratamiento y seguir la evolución.