﻿Adolescente de 15 años con cefalea frontal con dolor retroorbital, fiebre y sudoración intensa. El 5 de mayo, el paciente reportó episodios eméticos, debilidad y dolor en las extremidades inferiores, que progresó hacia sus extremidades superiores. El 8 de mayo, sin antecedentes de cirugía ni de hospitalización, y sin vacunación reciente, fue ingresado en un hospital pediátrico local. Una prueba rápida de COVID-19 dio resultado positivo para IgG e IgM. Los análisis de sangre y de líquido cefalorraquídeo (LCR) iniciales (citometría, bioquímica) y cultivos aeróbicos de LCR realizados al ingreso no revelaron anomalías. El paciente fue tratado inicialmente con metilprednisolona, azitromicina, albendazol y, 3 días después, fue trasladado al hospital de referencia de COVID en el estado de Amazonas, Brasil. Al ingreso en el hospital, el paciente estaba en buen estado general, sin síntomas respiratorios. La exploración neurológica mostró conciencia y habla normales, actividad normal de los pares craneales, debilidad simétrica progresiva de las extremidades (puntuación del Medical Research Council 3/5 para las superiores y 2/5 para las inferiores), ausencia de reflejos osteotendinosos, signo de Babinski normal y sin pérdida sensorial.
Los frotis nasofaríngeo analizados mediante PCR dieron negativo para gripe y positivo para SARS-CoV-2. Otro análisis citométrico y bioquímico de LCR, unas 2 semanas después de los síntomas iniciales inespecíficos, dio resultados dentro de los parámetros normales. La PCR del LCR fue negativa para los virus más habituales (herpes 1, herpes 2, citomegalovirus, Epstein-Barr, varicela zóster, zika, dengue y chikungunya), así como para SARS-CoV-2. Una TAC torácica y craneal y una RMN torácica, craneal y lumbar no reveló anomalías. Los análisis de sangre, con hemograma completo, glucosa sérica, proteína C-reactiva, electrolitos, función renal y enzimas hepáticas estaban dentro de los límites normales. La serología para hepatitis B y C, VIH y las pruebas para enfermedades venéreas fueron negativos. Un electroneurograma reveló potenciales de acción sensoriales normales, aunque con una gran reducción de la amplitud de los potenciales de acción en todos los nervios motores estudiados, con velocidades de conducción relativamente preservadas. Las ondas F estaban ausentes en todos los nervios estudiados. Estas anomalías son compatibles con la neuropatía axónica motora aguda del SGB. 
Dados los antecedentes clínicos del paciente de una debilidad simétrica progresiva, con respaldo de los resultados del electroneurograma, reciente infección por SARS-CoV-2 confirmada por PCR, resultados microbiológicos negativos para otras causas en LCR y RMN normales, se diagnosticó SGB asociado a COVID-19. El 15 de mayo, el paciente inició un tratamiento de 400 mg/kg/día de inmunoglobulina i.v. en una pauta de 5 días. A pesar de una cierta mejora tras la terapia con IG, la debilidad en las extremidades superiores e inferiores persistió y, en estos momentos, el paciente está en fisioterapia.

