﻿Una mujer de 70 años, tratada con 7,5 mg de prednisona como terapia de mantenimiento para artritis reumatoide presentó una súbita debilidad bilateral y sensación de hormigueo en las cuatro extremidades, que llevó a una incapacidad funcional total en 48 horas. La paciente afirmó no tener problemas de esfínteres, disnea ni disfagia. El primer diagnóstico fue de agravamiento de la artritis reumatoide, pero no se apreció ninguna mejora tras un aumento en la dosis de corticosteroides. Al ingreso en el departamento de neurología, el día 10 desde la aparición de los síntomas (13 de abril), la exploración neurológica mostró tetraplejia, hipotonía, arreflexia y signo de Lasègue bilateral positivo. Los pares craneales eran normales. La temperatura y la auscultación pulmonar y cardíaca también eran normales. El 1 de abril, tres días antes de la aparición de los síntomas en curso, la paciente tuvo un episodio de tos seca sin disnea ni fiebre, que remitió espontáneamente en 48 horas. Los análisis de sangre iniciales no revelaron ninguna alteración, excepto por linfocitopenia (520/ml; valor normal: 1500–5000). Un estudio de conducción nerviosa el día 10 reveló una clara reducción o ausencia de potenciales eléctricos en los nervios sensitivos y motores en las cuatro extremidades, sin anomalías, o muy leves, en las velocidades de conducción y en las latencias. Un electromiograma halló potenciales de fibrilación en reposo difusos y abundantes. Estos resultados eran coherentes con una neuropatía aguda sensitivomotora axónica (NASMA) del síndrome de Guillain-Barré (SGB). El análisis del LCR mostró un aumento de proteína a 1 g por litro (valor normal: 0,2–0,4) con una cifra de leucocitos normal. Una TAC torácica (día 10) mostró opacidades de vidrio esmerilado en el pulmón izquierdo. La prueba de RT-PCR para SARS-CoV-2 a partir de un frotis orofaríngeo (día 10) fue positiva, pero negativa en LCR. La paciente fue tratada con inmunoglobulina i.v. (2 g/kg durante 5 días) y una combinación de hidroxicloroquina (600 mg por día) y azitromicina (500 mg el primer día, luego 250 mg por día). No se observó ninguna mejora neurológica significativa tras una semana de tratamiento.
