Una mujer de 24 años, sin antecedentes de interés, consultó por una lesión lumbar derecha de dos años de evolución que había aumentado de tamaño durante los últimos seis meses y se había hecho dolorosa con el roce.

En la exploración física se observó un nódulo azulado de 1,5 x 1,5 cm rodeado de un halo marrón, sin frémito, pulso, ni aumento de la temperatura local.

La dermatoscopía reveló un fondo azul violáceo homogéneo, sin estructuras vasculares en su interior, rodeado por un retículo pigmentado fino monomorfo. En el estudio ecográfico se observó un tumor subcutáneo, constituido por áreas hipoecogénicas y que no presentaba flujo en modo Doppler color. Se extirpó la lesión con los posibles diagnósticos de sospecha de dermatofibroma aneurismático, hemangioma microvenular, nevus combinado y melanoma. En el estudio histológico se observó un nódulo dérmico constituido por una proliferación de células histiocíticas con la presencia de múltiples capilares y hemosiderófagos, así como de bandas de colágeno en la periferia. Además, destacaban ectasias y canales sin revestimiento endotelial con hematíes extravasados y hemosiderina. La inmunohistoquímica fue positiva para CD 68 (fig. 3C) y factor XIII, y negativa para CD 31, CD 34 y S100.

Diagnóstico
Dermatofibroma aneurismático.