Paciente varón de 53 años previamente diagnosticado de CRDM (nictalopía, constricción progresiva perimétrica, áreas de AC bien definidas en la angiografía fluoresceínica, electrorretinograma (ERG) alterado, ornitina plasmática normal y patrón de herencia típica ligada a X) y que no tenía otros antecedentes médicos, fue sometido a tres exámenes oftalmológicos completos por el mismo oftalmólogo en el transcurso de un año que incluyeron agudeza visual mejor corregida (AVMC), campimetrías automatizadas blanco-blanco de los 30o centrales (Octopus 301, estrategia TOP, programa G1 Haag-Streit, Koeniz, Suiza), polarimetría láser (PL) (GDx with variable corneal compensation (VCC), versión de software 5.5.0; Carl Zeiss Meditec, Dublin, CA, USA), examen con lámpara de hendidura, tonometría de aplanación Goldmann y examen retiniano. Al paciente se le habían realizado 4 campos visuales previos al periodo de seguimiento descrito por lo que se descartó un posible efecto aprendizaje.

La AVMC permaneció en la unidad bilateralmente durante todo el seguimiento. Se observó un deterioro en los escotomas representados en los mapas y en las curvas de Bebie. Además, el defecto medio (MD) empeoró en los exámenes seriados en ambos ojos. Los índices de fiabilidad fueron aceptables. De forma concordante, se encontraron cambios de forma bilateral en los mapas temporal-superior-nasal-inferior-temporal (TSNIT), los mapas de la capa de fibras nerviosas retinianas (CFNR) y los mapas de la diferencia respecto al estado de base (difference from baseline) en un análisis serial mediante GDx VCC. Además los parámetros absolutos aumentaron y el indicador de fibras nerviosas (NFI) disminuyó. Todos los exámenes con GDx obtuvieron una puntuación de calidad aceptable (Q score mayor o igual a 8).

Por otro lado, la presión intraocular se mantuvo normal y no se detectaron cambios significativos ni en la biomicroscopía ni en la funduscopía.