Anamnesis
Paciente de 66 años sin reacciones medicamentosas conocidas con antecedentes personales de dislipemia y diabetes mellitus tipo 2. En tratamiento con insulina, antibiadéticos orales y simvastatina. Consultan al servició de Dermatología su ingreso en el servicio de Endocrinología por una ulcera cutánea en pie izquierdo y mal control glucémico, por aparición unas lesiones cutáneas de un día de evolución, el paciente no asociaba fiebre ni artralgias, ni otra clínica acompañante.

Exploración física
A la exploración el paciente impresionaba de un buen estado general y sus constantes vitales estaban conservadas. Presentaba unas lesiones purpúricas de distribución generalizada, más acentuadas en la parte distal de extremidades y en zonas declives, respetaban la zona cervicofacial. A nivel acral observamos petequias y máculas purpúricas de varios centímetros de diámetro con acentuación en áreas de presión y en zonas de roce (presentaba lesiones en pliegues de cara palmar y en zonas en donde había llevado vendajes). Horas más tarde el paciente desarrolló la aparición de lesiones ampollosas serohemorrágicas en áreas de codos.

Exploraciones complementarias
Se realizó una analítica sanguínea completa en la que se objetivó una elevación aislada de LDH sin aumento de las cifras de bilirrubina ni alteración de la función hepática. Presentaba una alteración en la función renal, ya presente al ingreso. Se descartó que se tratara de un proceso infeccioso. No se apreció anemia, trombopenia ni alteraciones de la coagulación Las lesiones aparecieron un día después a la introducción de rifampicina. Finalmente decidimos realizar una biopsia cutánea para su estudió histológico,

Diagnóstico
El estudio anatomopatológico evidenció una degeneración fibrinoide de la pared de los capilares, así como un infiltrado neutrofílico en dermis, leucocitoclásia, y hemorragia.

Tratamiento
En primer lugar se retiró la rifampicina. Dada la afectación cutánea extensa y la ausencia de afectación sistémica, se pautaron corticoides (prednisona a 80 mg/día) en pauta descendente y vigilancia estricta de las cifras de glucemia. Se recomendó además protección de zonas de presión y de roce, así como curas de las lesiones desepitelizadas con antibiótico tópico (fucidine) para evitar sobreinfección.

Evolución
El paciente evolucionó favorablemente, a los tres días no se observaron lesiones nuevas, algunas lesiones ya presentes evolucionaron a ampollas serohemorrágicas. En su último control se mantenía estable clínicamente con una evidente mejoría.