Antecedentes, enfermedad actual y exploración física
Varón de 37 años de edad. Sin factores de riesgo cardiovascular. No consumo de tóxicos. No antecedentes personales ni antecedentes familiares relevantes. Acude a su médico de atención primaria en diciembre de 2011 por disnea progresiva, astenia y pérdida de peso no intencionada de hasta 11 kg.
Se le realiza exploración física, radiografía de tórax y ECG en su centro de salud en los que no se describe ninguna anomalía. Ante la progresión de los síntomas, consulta nuevamente y se le realiza un TAC abomino-pélvico en Agosto de 2012 en el que se objetiva hepatomegalia moderada con dilatación de venas suprahepáticas con contorno liso, sin lesiones focales y ascitis moderada, resto sin alteraciones.
Se solicita valoración cardiológica desde atención primaria, al acudir a consultas externas de Cardiología se remite para estudio hospitalario en septiembre de 2012.
Exploración física: TA 108/72 mmHg, FC 80 lpm, saturación O2 96%. Consciente y orientado, sin focalidad neurológica. Ingurgitación yugular con reflujo hepatoyugular positivo. Tonos cardiacos rítmicos, knock pericárdico, sin soplos ni extratonos. Murmullo vesicular conservado sin ruidos sobreañadidos. Abdomen globuloso con signos de ascitis y hepatomegalia dolorosa de unos 2 cm. Leves edemas perimaleolares, pulsos pedios simétricos, sin signos de TVP.

Pruebas complementarias
ECG: ritmo sinusal a 80 lpm. PR 160 mseg. QRS estrecho. T negativas en cara inferior y en precordiales.
Analítica: glucosa 124 mg/dL, urea 39 mg/dL, creatinina 0,97 mg/dL, sodio 136 mEq/L, potasio 3,8 mEq/L, hemoglobina 14,2 g/dL, hematocrito 42,0%, VCM 87,0/μL, plaquetas 128.000/μL, leucocitos 8.750 U/L (fórmula leucocitaria normal), bilirrubina total 1,75 mg/dL (bilirrubina directa 0,64 mg/dL, bilirrubina indirecta 1,11 mg/dL) NTproBNP 312 pg/mL, BT 1,75 (BD 0,64, BI 1,11) GGT 180 UI/L, GOT 29 UI/L, GPT 34 UI/L, LDH 229 UI/L.
Radiografía de tórax: índice cardiotorácico normal. Calcificación pericárdica en proyección lateral. No infiltrados pulmonares ni derrame pleural.
Ecocardiografía: dilatación biauricular. Ventrículo izquierdo de dimensiones normales. La pared del ventrículo izquierdo muestra un grosor normal. La fracción de eyección del ventrículo izquierdo es normal. Patrón de llenado mitral con predominio de onda E. Valores por DTI normales. Ausencia de cambios fásicos respiratorios en los patrones de llenado auriculoventriculares. Flujo suprahepático con predominio de onda diastólica con inversión en espiración. Movimiento anormal del SIV con muesca protodiastólica. Congestión venosa sistémica. Datos ecocardiográficos compatibles con pericarditis constrictiva.
RMN cardiaca: VI y VD de dimensiones y función normales. El realce tardío de gadolinio muestra realce de pericardio visceral y parietal sugestivo de proceso agudo-subagudo. Mínimo derrame pericárdico no significativo. Engrosamiento pericárdico difuso de hasta 8 mm en cara posterior. VCI de 35 mm.

Evolución clínica
Con la clínica, la exploración física y las pruebas de imagen llegamos al diagnóstico de constricción pericárdica. En este punto comenzamos a intentar llegar al diagnóstico etiológico de la misma. Se realiza estudio inmunológico completo con determinación de autoanticuerpos que resultan negativos. Presenta marcadores tumorales negativos. Se realiza Mantoux que resulta positivo. Se toma una muestra de esputo que es negativa para tinciones habituales y para Ziehl Neelsen y negativo tanto para cultivos habituales como para micobacterias. Se realiza una determinación de IFN gamma con mitógeno que resulta positiva (no discrimina entre tuberculosis activa y latente). Ante la sospecha de pericarditis tuberculosa y la presencia de síndrome de constricción pericárdica con presencia de calcificación en las pruebas de imagen, se plantea en sesión médico-quirúrgica y se acepta para realización de pericardiectomia. De forma conjunta con el servicio de enfermedades infecciosas se decidió iniciar tratamiento con 4 fármacos antituberculosos y levofloxacino durante 15 días previos a la cirugía y continuar con el régimen antituberculoso habitual durante 6 meses. Se realiza pericardiectomía mediante esternotomía media, observándose durante la cirugía pericardio fuertemente adherido con capas de calcificación desde cara anterior del VD hasta la zona del surco interauricular, consiguiendo liberar el pericardio de forma óptima. Tras la cirugía evoluciona de forma favorable con mejoría progresiva de los síntomas. En la anatomía patológica del pericardio observan fibrosis de predominio hipocelular con inflamación crónica inespecífica y escasos eosinófilos, sin presencia de granulomas ni identificación de bacilos. En ecocardiografía de seguimiento a los 6 meses, tras finalizar el tratamiento antituberculoso presenta VI de dimensiones y función normales, VD no dilatado con disfunción sistólica leve, flujos auriculoventriculares normales sin variaciones respirofásicas, no derrame pericárdico, sin congestión venosa sistémica y sin datos de constricción pericárdica. 

Diagnóstico
Pericarditis constrictiva de probable origen tuberculoso.