Anamnesis
Paciente mujer de 25 años de edad que acude a Urgencias por síndrome febril asociado a dolor a nivel del flanco y la fosa renal derecha. Entre sus antecedentes personales destacaba un ingreso previo con diagnóstico de quiste renal derecho complicado por sobreinfección que precisó su drenaje percutáneo guiado por tomografía computarizada (TC).

Examen físico
A la exploración física se objetivaba un abdomen blando, depresible, doloroso a la palpación en el flanco derecho, sin signos de irritación peritoneal. La puñopercusión renal derecha era positiva.
Pruebas complementarias
• La analítica de sangre mostraba una leucocitosis con desviación izquierda y una elevación del nivel de PCR con 104 mg/l. El resto de parámetros analíticos se encontraban dentro de valores normales.
• Se realiza una ecografía abdominal de urgencia que diagnostica un quiste renal a nivel del polo inferior del riñón derecho de 85 mm de diámetro con material ecogénico en su interior que sugiere la posibilidad de infección y/o sangrado.
• Se confirma mediante estudio TC la existencia de una lesión quística de 7,7 x 8,1 cm con pared engrosada hipodensa de unos 4 mm a nivel del polo inferior del riñón derecho.

Diagnóstico
Con el diagnóstico clínico/radiológico de una nueva sobreinfección del quiste renal se procede a la punción-drenaje ecoguiada del mismo, obteniéndose material purulento que se envía para cultivo. Se deja colocado un drenaje con nefrostomía 14 Fr para un correcto drenaje de la cavidad. Se observó en el cultivo de la muestra remitida el crecimiento de >100.000 UFC/ml de Escherichia coli.
Tras el drenaje inicial de pus, el drenaje comienza con débito de líquido claro que se analiza, correspondiendo a orina. Ante la sospecha de una posible comunicación de la cavidad con la vía excretora se decide realizar una pielografía anterógrada por el tubo de drenaje, observándose a los 150 ml de repleción una pequeña comunicación con la vía excretora a la altura del cáliz medio.

Tratamiento
Se programa a la paciente para tratamiento percutáneo de divertículo calicial gigante. Colocamos a la paciente en decúbito supino en posición de Valdivia modificada. Previamente a la intervención se realiza una nueva pielografía retrógrada a alta presión, comprobándose la comunicación de la vía excretora con la cavidad.
Antes del paso de la vaina de ascenso ureteral se asciende hasta las cavidades renales mediante ureterorrenoscopio flexible, observándose un pequeño orificio que se confirma como la comunicación previamente sospechada con la cavidad renal, mediante la introducción de azul de metileno por vía anterógrada.
Se cateteriza la comunicación por vía retrógrada con guía, enhebrando la cavidad con la extracción del extremo proximal por el acceso percutáneo. Se dilata el trayecto de acceso percutáneo y se coloca una vaina de Amplatz 30 Fr. Se realiza una nefroscopia, confirmándose la existencia de un divertículo calicial. A través de la guía se introduce un catéter balón para dilatación anterógrada de la comunicación. Una vez realizada la dilatación, se coloca un catéter doble J, ubicando uno de sus extremos en el divertículo y el otro extremo en la vejiga. Se amplía la boca del divertículo mediante corte con asa de Collins sobre el doble J y se procede a la electrocoagulación de toda la superficie del divertículo con un electrodo de bola. Se sella el acceso percutáneo con Floseal y se comprueba la correcta colocación del doble J bajo control radioscópico.

Evolución
La paciente evoluciona de forma favorable en el postoperatorio y es dada de alta portando un catéter doble J.
Se realiza una TC de control antes de la retirada del catéter, observándose una disminución significativa del tamaño del divertículo, presentando en la actualidad unas dimensiones de 4 x 2 x 2 cm. Se retiró el catéter doble J de forma ambulatoria a las 6 semanas.
A los 2 meses de seguimiento, la paciente permanece asintomática y sin nuevos episodios de infección.