﻿El 23 de enero de 2020, se presentó una mujer de 61 años con astenia aguda en ambas piernas y fatiga intensa, con una evolución de un día. Había regresado de Wuhan el 19 de enero pero no reportó fiebre, tos, dolor torácico ni diarrea. Su temperatura era de 36,5 °C, la saturación de oxígeno de 99% en aire ambiental y la frecuencia respiratoria de 16 r.p.m. La auscultación pulmonar no reveló ninguna anomalía. La exploración neurológica mostró astenia simétrica (grado 4/5 del Medical Research Council) y arreflexia en ambas piernas y pies. 3 días después del ingreso, sus síntomas empeoraron. La fuerza muscular era de grado 4/5 en ambos brazos y manos y de 3/5 en ambas piernas y pies. La sensibilidad al tacto y a los pinchazos disminuía distalmente. 
Las pruebas analíticas al ingreso eran clínicamente significativas para linfocitopenia (0,52 x 109/L; intervalo normal: 1,1-3,2 × 109/L) y trombocitopenia (113 × 109/L; intervalo normal: 125-300 × 109/L). Las pruebas de LCR dieron cifras normales de células (5 x 106/L; intervalo normal: 0-8 × 106/L) y valores altos de proteínas (124 mg/dL; intervalo normal: 8-43 mg/dL). Las pruebas de conducción nerviosa (día 5) revelaron latencias distales retardadas y ausencia de ondas F en un estado temprano, manifestaciones coherentes con neuropatía desmielinizante. Se le diagnosticó síndrome de Guillain-Barré y se le administró inmunoglobulina i.v. El día 8 (30 de enero), la paciente presentó tos seca y fiebre de 38,2 °C. La TAC torácica mostró opacidades de vidrio esmerilado en ambos pulmones. Los frotis orofaríngeos dieron resultado positivo para SARS-CoV-2 mediante prueba de RT-PCR. Inmediatamente, se trasladó a la paciente a una planta de enfermedades infecciosas y se le aplicó tratamiento sintomático y los fármacos antivíricos arbidol, lopinavir y ritonavir. Su estado clínico mejoró gradualmente y sus cifras de linfocitos y trombocitos se normalizaron el día 20. Fue dada de alta el día 30, con fuerza muscular normal y recuperación de los reflejos en ambos brazos y piernas. Sus síntomas respiratorios también remitieron. Las pruebas con frotis orofaríngeos para SARS-CoV-2 resultaron negativos.

