Se trata de una mujer de una mujer de 55 años diagnosticada de Lupus eritematoso sistémico (LES) y síndrome de Sjögren en 2006 en tratamiento con Micofenolato 250 mg/24h y Prednisona 5 mg diarios con buen control de la enfermedad.
Acude a urgencias por un cuadro de mal estar general con artromialgias generalizadas y fiebre de características bacteriémicas de una semana de evolución. En la exploración física destacaba Ta 39oC, TA 64/44 mmHG, FC 110 lpm, Sp 02 basal 80%, mal estado general con nivel de conciencia disminuido, petequias en miembros inferiores y en pliegues submamarios. La auscultación cardiorrespiratoria y la exploración abdominal fueron anodinas.
Analíticamente destacaba: PCR de 37 mg/dl y PCT 67 ng/ml. El hemograma revelaba pancitopenia con 540 leucocitos/ul con 310 neutrófilos/ul y 72.000 plaquetas/ul y coagulopatía con AP 30% e hipofibrinogenemia. Se extrajeron hemocultivos (HC) y urocultivo. Ante el cuadro de gravedad se optó por ingreso en UCI para iniciar ventilación mecánica invasiva y administración de vasoactivos. Se inició antibioterapia de amplio espectro con Meropenem 1gr/8h y Linezolid 600 mg/8h. A las 24h del ingreso creció en el HC Neisseria meningitidis tipo B resistente a penicilina, por lo que se desescaló antibioterapia a ceftriaxona 2 gr/12h. En las posteriores 48h se objetivó un franco empeoramiento, con persistencia de fiebre elevada, cifras de PCT >100 ng/ml, Cr 2 mg/dl y coagulación intravascular diseminada (CID) con plaquetopenia < 5000/ul. No se realizó punción lumbar debido a la CID, dado que no cambiaría el punto de vista ni el manejo. A las 72h comenzó a evolucionar favorablemente, manteniéndose apirética, con reactantes de fase aguda en descenso y resolución de la CID, pudiéndose proceder a la extubación y trasladándose a la planta de infecciosas para continuar tratamiento. La meningococemia aguda fulminante es una situación de máxima gravedad que requiere una sospecha clínica precoz y un tratamiento intensivo. Nuestra paciente, debido al LES, tenía un déficit de complemento, factor patogénico para infecciones por microorganismos encapsulados. No podemos discernir si se trató de una meningococemia con o sin meningitis, pero ante el cuadro de gravedad se decidió tratar la posible meningitis asociada.