Anamnesis
Presentamos el caso de una mujer de 56 años, sin antecedentes personales de interés, que tres días después de la administración intramuscular de Diclofenaco, presentó unas lesiones cutáneas en el lugar de la inyección. La paciente fue valorada en el servicio de urgencias, estableciéndose el diagnóstico de hematoma e instaurando tratamiento con frío local. Tras unos días de la aplicación de dicho tratamiento, la paciente no mostró mejoría, motivo por el que se nos solicita valoración.

Exploración física
A la exploración se objetivó la existencia de una placa livedoide de coloración violácea, más eritematosa en la periferia, dolorosa, con algunas ampollas de pequeño tamaño dispersas, localizada en el glúteo izquierdo. La paciente refirió un dolor intenso así como una coloración blanquecina en la zona tras la inyección, con presencia de dolor persistente que había ido aumentando a lo largo de los días siguientes. El resto de la exploración cutánea fue absolutamente normal no presentando la paciente otras lesiones en el resto del cuerpo.

Exploraciones complementarias
Se realizó una biopsia cutánea para estudio con hematoxilina-eosina que mostró una necrosis epidérmica, mientras que en la dermis destacaba extravasación de hematíes y afectación de vasos de pequeño calibre con trombos intravasculares hialinos de fibrina. Con estos datos histológicos, la presentación clínica y el antecedente de administración de medicación intravascular unos días antes, pudo establecerse el diagnóstico.

Diagnóstico
Embolia cutis medicamentosa o síndrome de Nicolau.

Tratamiento
Desde el punto de vista del tratamiento, dado que se debe a un error de la técnica de inyección, no a un proceso alérgico ni inmunológico, no está indicada la suspensión del fármaco en caso de ser necesaria. La evolución natural del cuadro consiste en una tendencia espontánea hacia la resolución en un plazo medio de 1 o 2 semanas con posterior aparición de cicatriz atrófica residual. El pilar fundamental del tratamiento se basa en la aplicación de curas locales. A veces, en caso de necrosis extensa de piel o tejidos blandos, puede ser necesario el desbridamiento quirúrgico con posterior aplicación de injertos para cubrir el defecto cutáneo.

Evolución
La paciente mostró una respuesta adecuada a las curas locales, mostrando una total resolución de las lesiones en el plazo de unas semanas, quedando únicamente una cicatriz residual.