Anamnesis
Mujer de 85 años que consulta por la aparición de múltiples lesiones cutáneas escasamente pruriginosas de días de evolución. Como antecedentes personales destacaban osteopenia y artralgias crónicas que trataba de forma crónica con diversos fármacos, entre ellos paracetamol, nolotil, etoricoxib y tramadol. Todos ellos los había tomado con anterioridad con buena tolerancia, aunque el nolotil y etoricoxib los había vuelto a tomar en la última semana tras un largo periodo sin hacer uso de los mismos. No refería pirexia ni otra clínica asociada en el episodio actual.
No constaban antecedentes de otros procesos dermatológicos previos, ni otros antecedentes de interés médico quirúrgicos.

Exploración física
A la exploración presentaba lesiones maculares ovaladas, de coloración eritematoparduzcas, algunas con un tono más violáceo. Aunque la distribución era generalizada, predominaban en miembros inferiores. En la zona submentoniana presentaba una lesión con un aspecto más ampolloso y excoriación secundaria a rascado.
No había afectación mucosa, despegamiento cutáneo ni adenopatías a la exploración.

Exploraciones complementarias
Se realizó una biopsia cutánea de la periferia de una de las lesiones hallándose en el examen anatomopatológico una dermatitis de interfase, con degeneración de queratinocitos basales, un infiltrado linfocítico intenso en dermis papilar, presencia de algunos eosinófilos y de melanófagos.

Diagnóstico
Erupción fija medicamentosa.

Tratamiento
Debido a la extensión generalizada de las lesiones, se administró una tanda de prednisona por vía oral en pauta descendente durante dos semanas y se recomendó evitar el uso de Nolotil y etoricoxib ante nuestra sospecha diagnóstica

Evolución
Las lesiones se resolvieron completamente tras la retirada de los fármacos y el tratamiento pautado.
Revisamos las imágenes clínicas para visualizar las zonas afectadas durante el episodio y parcheamos en las mismas el Nolotil y el etoricoxib, encontrando resultados positivos para el etoricoxib a las 48 y 96h. De esta forma, conseguimos afinar el diagnóstico hacia un solo fármaco y no limitar la medicación analgésica que precisaba de forma crónica. No volvió a sufrir nuevos episodios tras la evitación de etoricoxib y al tomar Nolotil en ocasiones posteriores no se desarrolló la clínica de nuevo.