﻿Mujer de 92 años que ingresó con fiebre y escalofríos de 4 días de evolución. Tenía antecedentes de diabetes mellitus e hipertensión arterial. Su familia confirmó contacto previo con pacientes positivos para SARS-CoV-2. La exploración clínica en nuestro departamento de medicina interna reveló que la paciente presentaba crepitantes bilaterales en ambos pulmones. Se hallaba hemodinámicamente estable. Se realizó gasometría arterial, análisis de sangre y radiografía torácica. La gasometría reveló insuficiencia respiratoria hipocápnica hipoxémica, la radiografía torácica mostró signos bilaterales de neumonía intersticial y los análisis de sangre revelaron linfocitopenia y valores altos de la velocidad de sedimentación globular (42 mm), de proteína C-reactiva (138 mg/l) y de lactato-deshidrogenasa (471 U/l). Los trombocitos (54.000/mm3) y la procalcitonina tenían valores bajos. Se efectuó una prueba para SARS-CoV-2, que resultó positiva. Las pruebas de gripe A y B, Chlamydia pneumoniae, Mycoplasma pneumoniae, Legionella pneumophila, virus del herpes simple y virus de Epstein-Barr fueron todas negativas para infecciones recientes. Considerando la neumonía bilateral y la linfocitopenia, se hicieron pruebas para anticuerpos contra citomegalovirus (CMV); los resultados indicaron valores altos de IgG (> 180 U/ml) e IgM (38,7 U/ml), lo que indicaba una infección reciente y, posiblemente, activa. Se consultó con un especialista en enfermedades infecciosas y recetó un tratamiento provisional con lopinavir/ritonavir 200 mg dos veces al día más hidroxicloroquina 200 mg dos veces al día. No fue posible realizar una broncoscopia y obtener un lavado broncoalveolar para un diagnóstico molecular a causa del estado inestable de la paciente. Por desgracia, falleció 6 días después del ingreso a causa de insuficiencia respiratoria grave en el contexto de síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA).

