Anamnesis
Paciente de 51 años de edad, administrativo de profesión, no fumador, sin antecedentes médico-quirúrgicos de interés. En agosto de 2009 acude a consulta, sin diagnostico definitivo, por un posible tumor vesical o de origen extravesical: el paciente refería un síndrome miccional irritativo de 6 meses de evolución, con cultivos de orina negativos junto a episodios intermitentes de macrohematuria.
En mayo de 2009 en un centro clínico se le realizaron una analítica general completa, una ecografía del tracto urinario, una tomografía computarizada abdómino-pélvica, una uretrocistoscopia, una citología de orina, una resonancia magnética (RM), una radiografía de tórax y abdomen, y una biopsia de la masa vesical. La conclusión en ese momento fue la presencia de una tumoración que comprometía la pared vesical, sin haberse obtenido con una biopsia vesical una anatomía patología concluyente.

Exploración física
En el momento de la consulta, el paciente presentaba un índice de masa corporal de 32, con funciones vitales normales. Auscultación cardiorrespiratoria sin alteraciones. Abdomen: globuloso, blando depresible, no doloroso. No adenopatías palpables. Puñopercusión bilateral negativa. Genitales externos sin alteraciones acordes a la edad. Tacto rectal: próstata grado II, fibroelástica, lisa, regular y no dolorosa.

Pruebas complementarias
Pruebas realizadas hasta el momento:
• Analítica de sangre (29/5/09): hemoglobina 14,5 g/dl, 6.100 leucocitos/mm3 con fórmula normal, 270.000 plaquetas/mm3, glucosa 97 mg/dl, creatinina 1,07 mg/dl, antígeno prostático específico (PSA) 0,71 ng/dl. Coagulación en rango de normalidad.
• Ecografía renovesical (5/6/09): masa vesical en la pared anterior, de aspecto tumoral, con probable afectación de la grasa perivesical superior.
• Tomografía computarizada (TC) abdómino-pélvica (18/6/09): tumoración intraluminal vesical de 7 x 4 cm, sólida, situada en la pared anterior. No se aprecia afectación de planos grasos adyacentes. Sin otras alteraciones significativas.
• Uretrocistoscopia (22/6/09): masa en la cara anterior vesical, junto al cuello, de superficie plana, con aspecto sólido y sésil de 6-7 cm de diámetro.
• Citología de orina (22/6/09): obtenida por lavado vesical, negativa para células malignas con células uroteliales sin atipias, algunas células escamosas y escaso componente inflamatorio (de predominio polimorfonuclear).
• Resonancia magnética (RM) pélvica (30/6/09): tumoración en la pared anterior, con afectación de la base del uraco, la cual, dado su tamaño y localización, podría corresponder a un tumor vesical inusual, recomendándose descartar adenocarcinoma de uraco con extensión de pared vesical anterior o bien, por su señal en T2 y heterogenicidad, no pueden descartar que corresponda a un sarcoma. No existe extensión a distancia en los cortes visualizados, pero no se puede descartar una mínima infiltración focal de los planos grasos perivesicales anteriores.
• Radiografía de tórax y abdomen (10/7/09): compatibles con la normalidad.

Tratamiento
Ante la inexistencia de la masa sin diagnóstico definitivo, en base a las pruebas complementarias realizadas, le indicamos una resección transuretral de tumor en profundidad y biopsia múltiple normalizada (1/8/09).
Tacto bimanual T0. Anatomía patológica: Edema de la submucosa con formación de acúmulos nodulares y con aspecto polipoide, sin alteraciones neoplásicas del urotelio.
Sometido a discusión en la sesión oncológica de nuestro centro, considerando que la masa tumoral era de gran volumen y que la biopsia no era representativa de la lesión (aunque orientaba ante la no existencia de un tumor transicional), se optó por realizar una cistectomía parcial vía suprapúbica (12/10/09): mediante incisión infraumbilical, se resecó en su totalidad la lesión (con márgenes de seguridad).
La anatomía patología reportó: formación esférica de tejido blanquecino y consistencia elástica, que mide 7 x 4 x 4 cm. En un punto de su superficie se reconoce un tejido granular grisáceo; salvo en ese punto, la superficie es fibrilar. Al corte se identificaba un tejido blanco fibrilar de consistencia elástica. Microscópicamente la masa tumoral estaba constituida por una proliferación de células fusiformes, de núcleos elongados, de bordes romos, sin evidencia de mitosis. El perfil inmunohistoquímico de esta masa demostraba una positividad extensa e intensa a la desmina.

Diagnóstico
Leiomioma vesical.

Evolución
Tras la cirugía, se realizó una cistografía de relleno, que descartó la existencia de fístula. Los controles posteriores (citologías urinarias de micción espontánea y ecografías cada 6 meses) durante el primer año y luego anuales, siendo todas ellas normales. Tras 3 años de control, el paciente se encontraba asintomático, por lo que se decidió el alta.