Paciente varón de 28 años, con antecedentes de enfermedad de Crohn diagnosticada a los 11 años de edad, con resección intestinal extensa (178 cm de intestino delgado + 7 cm de ciego) por absceso parietocólico derecho y fístula íleo-ileal e íleo-cólica, que en el año 2000 es diagnosticado de síndrome de intestino corto. Acude al Servicio de Urgencias por dolor en fosa renal izquierda. En analítica urgente presenta creatinina 6.5 mg/dl y filtrado glomerular de 10 ml/min. En ecografía se evidencia hidronefrosis izquierda y riñones pequeños con disminución del grosor de la cortical. Se realiza TC abdominopélvico urgente sin contraste en el que se identifican varias litiasis cálcicas en un trayecto aproximado de 5.5 mm del tercio medio del uréter izquierdo que condiciona dilatación retrógrada ureteropielocalicial, así como litiasis cálcicas en un trayecto de 2.5 cm del tercio medio del uréter derecho, que no condiciona dilatación. Ambos riñones son de pequeño tamaño y cortical adelgazada con múltiples litiasis caliciales bilaterales. Ante estos hallazgos, se coloca catéter doble J bilateral y posteriormente, se realiza ureteroscopia bilateral con fragmentación con láser de Holmio y extracción de múltiples cálculos ureterales (composición 90% oxalato cálcico).
En un segundo tiempo, se decide llevar a cabo el tratamiento de las litiasis renales, por lo que se realizan 2 sesiones de litotricia extracorpórea con ondas de choque, disminuyendo visiblemente la carga litiásica del paciente.
El tratamiento médico se realizó con acetato cálcico y carbonato de magnesio, citrato potásico, bicarbonato y vitamina B12.
Pese a los esfuerzos terapéuticos para el control de la enfermedad litiásica, el paciente, el cual inició tratamiento en una fase muy avanzada de su enfermedad, presentó una progresión de la insuficiencia renal crónica secundaria a nefrolitiasis, secundaria a su vez a hiperoxaluria entérica, por lo que se inició terapia renal sustitutiva con hemodiálisis.
Unos meses más tarde, se le llevó a cabo trasplante de donante en asistolia, pero no pudo abandonar la hemodiálisis por mal funcionamiento del injerto. En eco-doppler iniciales, presentaba flujo arterial y venoso conservado tanto en hilio renal como en parénquima, visualizando el tercio superior del riñón algo menos vascularizado. Índice de resistencia aproximadamente 0.8, tanto en tercio superior como tercio medio e inferior.
En las semanas posteriores, en eco-doppler de control se objetiva riñón trasplantado en FID de 12,6 cm con marcado aumento de la ecogenicidad cortical, no apreciándose flujo en todo el trayecto de la arteria renal, por lo que se realiza trasplantectomía del injerto renal.
