Mujer de 23 años sin antecedentes de interés, no fumadora, que realiza tratamiento habitual con anticonceptivos. Acude al servicio de urgencias por centro-torácico de horas de evolución, tipo quemazón, no irradiado, acompañado de disnea, que empeora con el decúbito. No clínica catarral, no vómitos ni sudoración acompañante. Exploración física: TA: 130/78 mmHg. Saturación 98%. FC: 103 lpm. Ta 36oC. Buen estado general, eupneica, normocoloración cutáneo-mucosa. C y C: no IY, nuca libre. AC: rítmica, no soplo, no roce AP: Murmullo vesicular conservado, no ruidos sobreañadidos. Exploración de abdomen y EEII normales. Pruebas complementarias: Electrocardiograma: ritmo sinusal a 100 lpm, bloqueo incompleto de rama derecha, no trastornos en la repolarización. Hemograma: Leucocitos 17.600 mil/mm3 (82,5% N, 14.400 L) resto de parámetros normales. Coagulación: Actividad de protrombina 107% INR 0,96, dímero D 414 ng/mL. Bioquímica normal. Enzimas cardiacas: Troponina T ultrasensible 3 ng/L, mioglobina 21,52 ng/mL, CK 95 IU/L, RX tórax 2P: no imagen de condensación, derrame ni cardiomegalia. Dudosa imagen lineal de gas paracardiaca que llega hasta hilios más visible en proyección lateral y despliega la silueta sugestiva de neumomediastino. Dada la imagen sugerente de neumomediastino se consulta con el radiólogo de guardia quién, aconseja realización de TC torácico, informando de pequeña cantidad de aire nivel mediastínico confirmando la sospecha. La paciente quedó ingresada con diagnóstico de neumomediastino espontáneo. Se le volvió a reinterrogar sobre la presencia de vómitos, tos intensa, sobreesfurzos días previos, realizándose tóxicos en orina siendo negativos. La evolución fue favorable, aplicándosele tratamiento sintomático y siendo dada de alta a las 72 horas.