Anamnesis
El paciente que ocupa nuestro caso es un varón de raza blanca de 46 años, que presenta intensos dolores, hemorragia leve y exudado purulento a través de lesiones vegetantes y malolientes en ambas superficies glúteas extendiéndose hacia la zona testicular y perianal. Entre sus antecedentes médicos destaca la infección crónica por el virus de la hepatitis C e infección por el virus de la inmunodeficiencia humana con nadir de 2 linfocitos CD4/mcl bajo terapia antirretroviral durante 25 años con buena adherencia y respuesta al tratamiento. Ha padecido varias enfermedades con criterios de síndrome de inmunodeficiencia adquirida, como neumonía por Neumocistis carinii, herpes zóster multimetamérico y bacteriemias de repetición por Salmonella. Con respecto a las lesiones perianales, catalogadas histológicamente como condilomas acuminados tras estudios sucesivos durante 11 años, han asociado numerosas sobreinfecciones en forma de abscesos, fístulas y fascitis necrotizante que han requerido intervenciones quirúrgicas hasta en 13 ocasiones con extirpación de lesiones tanto en región perianal externa como en el canal anal. Durante dicho período, las lesiones no solo han presentado numerosas recidivas, sino que han presentado un aumento progresivo de su extensión, catalogándose en los tres meses previos como tumor de Buschke-Löwenstein o condiloma acuminado gigante. Han aparecido en la última pieza analizada signos de lesión escamosa intraepitelial de bajo grado, mientras que no se han detectado células neoplásicas en una muestra obtenida mediante punción aspiración de tejido ganglionar inguinal.

Exploración física
A la exploración se presenta con aceptable estado general, caquéctico, muy afectado por dolores en la región perianal, donde se observan lesiones excrecentes, malolientes, exudativas, friables que afectan ambas nalgas con una extensión de 20 cm en la nalga izquierda y de 13 cm en la nalga derecha. Se aprecian también lesiones similares a nivel del escroto, del periné y en el ano, las cuales llegan a ocluir la luz del canal anal. Asimismo, se palpan adenopatías inguinales bilaterales de 3 cm de diámetro sugerentes de malignidad.
 
Pruebas complementarias
• En el hemograma, se aprecia anemia de 8,3 g/dl y un recuento de 202 linfocitos CD4/mcl mientras que en la bioquímica destaca una hiproteinemia de 4,8 g/dl.
• En la tomografía computarizada toracoabdominopélvica y en la resonancia magnética, se informa de la existencia de una gran masa de partes blandas que afecta a todo el espesor de la región glútea izquierda infiltrando musculatura glútea y obturadora interna, así como próstata, recto, elevador del ano, periné y raíz del pene, con evidencias de adenopatías patológicas a nivel ilíaco e inguinal bilateral.
• Se realiza la biopsia de una de las lesiones perianales, en la cual se objetivan signos compatibles con carcinoma epidermoide bien diferenciado con focos de queratinización, e imágenes sugestivas de invasión de lámina propia.
• Para completar el diagnóstico, se realiza estudio microbiológico de las muestras de condiloma detectándose infección por el virus del papiloma humano serotipo 11 y cultivo de exudado de las lesiones perianales, aislándose Proteus mirabilis multisensible.

Diagnóstico
Con estos datos se concluyó en el diagnóstico principal de tumor de Buschke-Löwenstein con degeneración a carcinoma epidermoide anal cT4cN3cMO (estadio IIIB).

Tratamiento
Como medida paliativa, se realiza una colostomía transversa de descarga tras descartar alteraciones colónicas mediante colonoscopia y se plantea la terapia antineoplásica.
Dada la gran extensión tumoral, la localización de la masa, los antecedentes quirúrgicos y la características clínicas del paciente no se consideran indicadas inicialmente ni la intervención quirúrgica ni la radioterapia, y se decide administrar quimioterapia con cisplatino y 5-fluorouracilo. Seguidamente, el tratamiento es completado con soporte nutricional de batidos proteicos, antibiótico con ciprofloxacino frente a la sobreinfección por Proteus, analgésico con fentanilo transdérmico y curas de las lesiones perianales.
 
Evolución
Durante su estancia hospitalaria, el paciente presentó como única incidencia la necesidad de transfusión de dos concentrados de hematíes por anemización progresiva. Por otro lado, el paciente mantuvo la colostomía funcionante y sin complicaciones, siendo totalmente autónomo en los cuidados a este respecto. Tampoco evidenciamos signos de toxicidad aguda tras la quimioterapia y, en resumen, apreciamos una mejoría clínica con respecto a la situación inicial. Tras el alta hospitalaria, el paciente acudiría a la Unidad de día para recibir el segundo ciclo de quimioterapia.