Paciente varón de 34 años, sin antecedentes familiares de interés ni consumo de tóxicos. En 2008 a la edad de 24 años presenta hipertensión arterial (HTA) de reciente diagnóstico con crisis hipertensivas frecuentes, lo que justificó realizar un despistaje de HTA secundaria. Se objetivó una masa suprarrenal izquierda de 5,5cm x 5,5cm y elevación de normetanefrinas y metanefrinas. Ante la sospecha de un tumor productor de catecolaminas se decidió tratamiento quirúrgico. Tras proceder a la suprarrenalectomía, la anatomía patológica arrojó el diagnóstico definitivo de feocromocitoma. Después de la intervención se normalizaron las cifras de presión arterial (PA) y la determinación de catecolaminas. Se realizó un seguimiento estrecho del paciente, con una media de dos valoraciones anuales y una determinación anual de catecolaminas. Durante años el paciente permaneció completamente asintomático sin necesidad de tratamiento antihipertensivo, con excreción de catecolaminas dentro de la normalidad. En Junio de 2017, 9 años después de la intervención, el paciente permanecía clínicamente estable con PA controlada. Las pruebas complementarias básicas que incluyeron hemograma, bioquímica y ecografía renal no mostraron hallazgos relevantes. Se realizó una nueva determinación de orina de 24 horas que objetivó unos niveles de normetanefrinas de 1984mcg/24horas (normal hasta 500mcg/24horas). Se amplió el estudio con una MAPA con cifras de PA dentro de la normalidad. Estudio genético que descartaba la asociación con otros trastornos hereditarios. Se realizó una prueba funcional, en primer lugar un PET-DOPA, que evidenció varios focos hipermetabólicos de localización ósea en calota frontal derecha, lámina posterior del atlas, lámina posterior de L2 y punta de escápula izquierda, compatible con probable afectación ósea metastásica de feocromocitoma. Para caracterizar la anatomía de las lesiones se realizó RNM dorso-lumbar. Se contrastó con una Gammagrafía con I123.MIBG que mostraba únicamente dos focos de captación a nivel óseo, ambas sugerentes de afectación metastásica ósea.
Ante la sospecha de una recidiva de feocromocitoma con metástasis óseas, se decidió someter al paciente a la termoablación de las lesiones óseas. En el mismo acto quirúrgico se realizó biopsia de la lesión escapular y cementación de las lesiones vertebrales. El examen anatomopatológico de la lesión ósea fue compatible con metástasis de feocromocitoma con características inmunohistoquímicas superponibles al tumor primario. En Noviembre de 2017 se realiza estudio gammagráfico de control con 123I-MIBG en el que se apreció persistencia de captación en pedículo izquierdo de vértebra lumbar L2, pero con menor intensidad respecto al estudio previo, es decir, el paciente había presentado una respuesta parcial a la termoablación. En Enero de 2017 los niveles de Normetanefrina disminuyeron desde 2120mcg/24 horas a 920mcg/24 horas.