Paciente masculino de 57 años de edad, quien refiere inicio de enfermedad actual a los 21 años de edad cuando, posterior a periodos de reposo prolongados, presenta lumbalgia de horas de duración, atenuada con actividad física; concomitantemente monoartritis aguda en rodilla izquierda, de aproximadamente 10 días de duración, limitando su deambulación. Motivo por el cual acude a especialista quien evalúa y diagnostica espondiloartropatía indiferenciada, quien realiza infiltración de rodilla izquierda con esteroides, e indica AINEs VO. Posteriormente, presenta reaparición sintomatología por lo que decide automedicarse con AINEs sin acudir a especialista. 27 años después, presenta de manera súbita prurito intenso en cuero cabelludo y dorso de antebrazo, seguido de la aparición de placas eritematosas, descamativas, de tamaño variable, color rojo-violáceo, bordes delimitados, por lo que acude a dermatólogo quien diagnostica psoriasis e inicia tratamiento, el cual no cumple por falta de respuesta. 6 meses después aparecen lesiones de psoriasis generalizadas, además de lumbalgia mecánica, por lo que es reevaluado diagnosticándose artritis psoriásica.
Dentro de los antecedentes personales de importancia niega diabetes mellitus u otras enfermedades metabólicas, enfermedad renal crónica e hipertensión arterial; Niega antecedentes familiares de importancia.
En la revisión por aparatos y sistemas con respecto al aparato osteoarticular refiere lumbalgia inflamatoria de moderada intensidad; niega otra sintomatología en el resto de los sistemas.
Al examen físico se evalúa a paciente en buenas condiciones generales, eupneico, normotérmico, normohidratado, presión arterial de 150/100 mmHg, pulso de 80 lpm, frecuencia respiratoria de 18 rpm y temperatura oral de 36,9 oC. Dentro de los datos antropométricos una circunferencia abdominal de 110 cm, peso de 101 kg, talla de 1,74 m y un índice de masa corporal de 33,35 (obesidad leve).
Como hallazgos de importancia se evidencian máculas hiperpigmentadas redondeadas de 0,1-4 cm de diámetro en abdomen, región lumbar, cara externa de muslos y dorso de antebrazos; en el sistema osteoarticular se encontró deformidad en articulación interfalángica distal de 2do dedo de mano derecha, no doloroso, con rangos de movimientos conservados; lateralización izquierda e hiperextensión cervical dolorosas en movimientos activos, pasivos y resistidos, sin limitación de movimientos, maniobra de compresión cervical axial dolorosa; movilidad lumbar en el plano sagital normal con test de Schober de 4,5 cm; con resto de las articulaciones sin alteraciones y rangos de movimientos conservados; y reflejos osteotendinosos normales.
Se realiza prueba serológica inmunológica para Factor Reumatoide, el cual resultó negativo; al igual que la detección del antígeno HLA-B27, que resultó negativo; y la serología que resultó no reactiva para VDRL y HIV.
Se realizaron estudios imagenológicos de la columna lumbar que reportaron la presencia de sacroileítis bilateral, disminución simétrica del espacio articular de las articulaciones sacroilíacas, así como pérdida de la lordosis lumbar, osteofítos marginales y sindesmofíto grueso (Figura 2 A y B). Siguiendo los criterios CASPAR, el diagnóstico definitivo es APs ya que se cumplen con 3 de los 5 criterios (psoriasis actual, FR negativo y proliferación ósea yuxtaarticular) (5). Se realizó química sanguínea, en donde se reportaron valores elevados de glucosa de 162 mg/dl, VLDL de 79 mg/dl y triglicéridos de 312 mg/dl, así como valores disminuidos de HDL de 24 mg/dl, el resto de los valores se encontraron dentro de los límites normales incluyendo urea de 32 mg/dl y creatinina 0,9 mg/dl sugiriendo una función renal conservada. Se decide realizar nuevamente el paraclínico, corroborándose los valores alterados, motivo por el cual se adiciona al diagnóstico definitivo síndrome metabólico.
La terapia farmacológica de elección en este caso fue el metotrexato (MTX) VO 7,5 mg por semana, en combinación con infliximab VEV 500 mg cada 8 semanas