﻿Hombre de 50 años, al que se le diagnosticó síndrome de Löfgren en enero de 2019, con tos, inflamación bilateral de la articulación del tobillo y linfoadenopatía mediastínica. La ACE (37,3 U/L, valor normal < 21,4) y el receptor de IL-2 soluble (1445 U/mL, valor normal < 710) séricos eran elevados. El paciente fue tratado con glucocorticoides hasta octubre de 2019, con una remisión completa de los síntomas clínicos y normalización de los parámetros analíticos.
El 12 de marzo de 2020, el paciente había tenido contacto con una persona que, posteriormente, dio positiva en una prueba de ARN de SARS-CoV-2. Una semana después del contacto con SARS-CoV-2, el paciente presentó fiebre (38 °C) y tos seca, indicativas de infección por SARS-CoV-2. Además, presentó dolor en los tobillos durante la noche y con esfuerzo. La fiebre remitió tras 4 días, pero el dolor articular persistió. Una prueba de ARN de SARS-CoV-2 en frotis nasofaríngeo y orofaríngeo fue negativa 14 días después del contacto con el paciente con COVID-19. A causa de dolor e inflamación persistente en ambos tobillos, el día 28 de marzo el paciente reinició el tratamiento con prednisolona a dosis de 20-30 mg/día (16 días tras el contacto con SARS-CoV-2), contra la recomendación médica.
El 2 de abril, 5 días después de iniciar el tratamiento con prednisolona, el paciente acudió con dolor en los tobillos y una ligera inflamación del tobillo derecho. La auscultación reveló estertores leves en dos tercios del pulmón derecho. Las pruebas analíticas indicaron un aumento de leucocitos a 10.800/μL con 9.400 neutrófilos/μL y un aumento limítrofe de la ACE sérica (21,9 U/mL, valor normal < 21,4). La proteína C-reactiva y el receptor de IL-2 soluble eran normales. Una TAC torácica sin contraste mostró opacidades de vidrio esmerilado poco definidas, periféricas y bilaterales, con afectación principal en el lóbulo inferior derecho. Se observaron también consolidaciones adicionales en la base pulmonar periférica derecha y, en menor grado, en el lóbulo inferior izquierdo. No había signos típicos de consolidaciones peribroncovasculares de sarcoidosis alveolar. Los ganglios linfáticos mediastínicos tenían tamaño normal y mostraban una regresión en comparación con TAC previas de enero de 2019. Los radiólogos consideraron que estos cambios eran altamente indicativos de neumonía por COVID-19. La señal de ARN de SARS-CoV-2 era débilmente positiva en un frotis nasofaríngeo (valor Ct 37,9), pero claramente positiva en un frotis orofaríngeo (valor Ct 34,7). En dos días, se interrumpió la prednisolona y se inició tratamiento con hidroxicloroquina por vía oral a 400 mg/día.
El paciente presentó una evolución sin complicaciones de la infección y pudo ser dado de alta 5 días después, después de que una prueba de ARN de SARS-CoV-2 fuera negativa en frotis nasofaríngeo y orofaríngeo.

