﻿Una mujer blanca obesa (IMC 33kg/m2) de 44 años nulípara, con embarazo único, acudió a urgencias del hospital a las 32 semanas de gestación con mialgia y tos seca que habían empezado 15 días antes (día 1 de covid), fiebre en los últimos 7 días (día de covid 7) y disnea en las últimas 24 h (día de covid 14). Tenía antecedentes de cáncer de mama tratado cuatro años antes con cirugía, quimioterapia y radioterapia. Durante la quimioterapia, había sufrido una trombosis en el brazo derecho, tratada con dosis completa de enoxaparina durante tres meses y enoxaparina profiláctica durante tres meses más.
Su temperatura era 37,5°C, pulso 109/min, presión arterial 109×65mmHg, frecuencia respiratoria 18/min y saturación de oxígeno (SpO2) 93% en aire ambiental (pulsioximetría). El frotis nasofaríngeo que se envió para una prueba de SARS-CoV-2 mediante RT-PCR dio resultado positivo. La paciente fue ingresada en la UCI y recibió oxígeno a 2 L/min por cánula nasal, con una mejora inicial de la saturación de oxígeno. Recibió azitromicina, ceftriaxona, oseltamivir e hidroxicloroquina. Una radiografía torácica mostró opacidades parcheadas bilaterales débiles; la TAC torácica, opacidades de vidrio esmerilado bilaterales con afectación en más del 50% de los pulmones. Una cardiotocografía fetal y una ecografía Doppler fueron normales.
Durante las siguientes 12 h, el estado respiratorio empeoró, la frecuencia respiratoria aumentó a 44/min, el PaO2/FIO2 disminuyó de 246 a 177 y se aumentó el aporte de oxígeno a 6 L/min. La paciente fue intubada en la UCI en secuencia rápida, se aplicó ventilación protectora y recibió noradrenalina y sedación continua con midazolam y fentanilo. Seis horas después de la intubación, se aumentó la norepinefrina para mantener la presión arterial media a 65 mmHg, pero el PaO2/FiO2 empeoró y se trasladó la paciente a quirófano para cesárea de urgencia a causa de inestabilidad cardiovascular. La intervención fue anodina, con hemorragia normal (575 mL).
El recién nacido pesaba 1900 g (Apgar a 1 minuto y 5 minutos de 1 y 2, respectivamente) y fue intubado y trasladado a la UCI neonatal; murió 9 horas después. El pH de la sangre umbilical era 6,8, pCO2 114, pO2 82 y lactato 116. La PCR de frotis nasofaríngeo neonatal fue negativa para SARS-CoV-2. El análisis histológico placentario indicó hipoxemia intervellosa crónica sin corioamnionitis.
En el posoperatorio inmediato (día de hospitalización 4/día de covid 18), la PaO2/FiO2 mejoró (338) y la paciente permaneció clínicamente estable durante los dos días siguientes, a pesar de un empeoramiento de las imágenes radiológicas pulmonares. El día 7 de hospitalización/día de covid 21), su estado clínico volvió a empeorar, la PaO2/FiO2 disminuyó (243) y los valores de leucocitos, trombocitos, troponina, dímero D y ferritina aumentaron. El equipo interdisciplinario sospechó que estaba desarrollando microtrombos pulmonares y aumentó el tratamiento antitrombótico (enoxaparina 60 mg/día) a una dosis completa anticoagulante (120 mg/día). El día 12 de hospitalización/día de covid 26, las pruebas analíticas y las imágenes radiológicas mejoraron; la paciente fue extubada y la PaO2/FiO2 permaneció estable hasta el alta (día 15 de hospitalización/día de covid 29) con dosis completa de anticoagulantes.


