﻿El 25 de abril de 2020, un hombre de 52 años acudió al servicio de urgencias de un hospital cercano con fiebre de 40 °C, tos y disnea. Su estado empeoró rápidamente, y requirió intubación endotraqueal. En aspirado traqueal se detectó SARS-CoV-2. Además, en las muestras de aspirado bronquial se observó crecimiento de Staphylococcus aureus, Pseudomonas aeruginosa y Acinetobacter dijkshoorniae. En los hemocultivos hubo crecimiento de Enterococcus faecium resistente a vancomicna y Staphylococcus epidermidis. En consecuencia, se inició un régimen antibiótico de amplio espectro, con meropenem y linezolid, pero el paciente continuó con fiebre diaria de hasta 40 °C, sin respuesta a los antipiréticos o a los antibióticos. El estado clínico del paciente empeoró aún más, a pesar de un ajuste de ventilación invasiva controlada por presión, de modo que se le trasladó a nuestra UCI el día 13 de mayo de 2020, por posible aplicación de oxigenación por membrana extracorporal (OMEC). 
Para evaluación de manifestaciones pulmonares de COVID-19 y como preparación de posible OMEC, se realizó una TAC los días 13 y 14 de mayo. La TAC torácica mostró opacidades de vidrio esmerilado bilaterales, consolidaciones y patrón en empedrado típico de COVID-19. Como signo potencial de manifestación subaguda, se observaron cambios en las vías respiratorias, cambios pleurales, fibrosis y nódulos. Unas modificaciones cuidadosas en los ajustes de ventilación hicieron innecesaria la OMEC. 
La citología diferencial reveló una grave disminución de células CD4+ (12 por μL, equivalente a 2%, cociente CD4+/CD8+ de 0,08). La falta de células CD4+ junto con el hecho de que el paciente es un varón con relaciones homosexuales, llevó a la sospecha de posible portador de VIH de aparición tardía. La RT-PCR para VIH-1 fue positiva, con una carga vírica de 360.000 copias de ARN de VIH-1 por mL. La presencia de cambios reticulares finos en su TAC torácica, junto con un aumento de la LDH, también planteó la posibilidad de neumonía por Pneumocystis jirovecii como diagnóstico adicional. El lavado broncoalveolar fue positivo para P. jirovecii y el paciente fue tratado con trimetoprima/sulfametoxazol i.v. (20 mg de componente de trimetoprima por kg de peso por día, cuatro veces al día) junto con 50 mg de prednisona al día para evitar reacciones inmunitarias adversas en la neumonía neumocistósica y síndrome inflamatorio de reconstitución inmunitaria (SIRI). 
Tras el diagnóstico de sida, se inició rápidamente TAR consistente en darunavir (600 mg dos veces al día), ritonavir (100 mg dos veces al día) y tenofovir/emtricitabine (450/400 mg una vez al día), por vía oral. Una infección concurrente por CMV (170.000 U/ml en sangre) se trató con ganciclovir a 5 mg/kg de peso. El tratamiento antibacteriano con meronepem y linezolid se mantuvo durante 7 días. 
Se descartaron sobreinfecciones con hepatitis B, C y sífilis. Los días 15, 18 y 20 de mayo, el paciente dio negativo en pruebas de SARS-CoV-2 a partir de aspirados bronquiales. Las pruebas de líquido cefalorraquídeo mostraron 5.600 copias/mL de VIH-1, pero sin evidencia de virus JC, meningitis bacteriana o encefalitis. 
Durante las siguientes dos semanas, su estado mejoró considerablemente. La administración de noradrenalina se pudo finalizar tres días después del inicio del tratamiento con trimetoprima/sulfametoxazol. La terapia antivírica no tuvo efectos secundarios aparentes; en concreto, la depuración de creatinina y la actividad hepática permanecieron estables durante las semanas siguientes. Las copias de CMV disminuyeron por debajo de 450 U/mL dos semanas después de iniciar el tratamiento con ganciclovir el 14 de mayo. Con el TAR, la carga vírica disminuyó a 2.800 copias/mL (equivalente a una disminución de 2,11 en escala logarítmica) el 25 de mayo de 2020. El genotipado de VIH-1 no mostró farmacorresistencias relevantes. Tras la convalecencia y con la capacidad de tragar adecuadamente, el TAR se pasó a una pauta con un solo comprimido, para mantener el cumplimiento del paciente y reducir el número diario de pastillas. El paciente sigue mejorando. Ya no necesita ventilación mecánica y fue dado de alta de la UCI con 2 L/min de oxigenoterapia en 4 de junio.
