Hombre de 35 años. Había presentado a los 11 años una internación en otro centro por hipokalemia grave con tetania en contexto de diarrea. Ingresó a nuestro centro con un hallazgo de hipokalemia (2.7 mmol/l) en un análisis de rutina. Al interrogatorio dirigido refirió presentar contracturas (junto con signo de Trousseau) de larga data e hipoacusia.
Al momento de la consulta se encontraba asintomático, el examen físico fue normal y la presión arterial de 100/60 mmHg. El ECG reveló T aplanadas. Un nuevo examen de laboratorio mostró hipokalemia (2.1 mmol/l) e hipomagnesemia (1.3 mg/ dl) junto con alcalosis metabólica. El análisis de orina reveló hipocalciuria con excreciones de potasio y magnesio aumentadas. Se completó el estudio con TSH, renina, aldosterona y cortisol séricos normales. Para confirmación de síndrome de Gitelman se realizó el test con tiazidas que resultó positivo.
Luego de múltiples infusiones endovenosas de potasio y magnesio, se logró iniciar tratamiento vía oral de reposición electrolítica más espironolactona, logrando de esta manera estabilidad clínica y presentando como complicación disminución del deseo sexual por lo que se decidió rotar la espironolactona por amiloride con adecuada respuesta.