Anamnesis
Varón de 54 años de edad, fumador, en seguimiento por Urología por síntomas de tracto urinario inferior de larga evolución en tratamiento con silodosina y diagnosticado mediante cistoscopia de neoplasia vesical de 1,5 cm a raíz de un episodio de hematuria. Tratado mediante resección transuretral de vejiga, con diagnóstico de carcinoma urotelial papilar de bajo grado que infiltra la lámina propia (T1G2).
Tras la cirugía comienza tratamiento con instilaciones endovesicales con bacilo de Calmettte-Guérin (BCG) durante 6 semanas, con buena tolerancia a las mismas. Tras la séptima dosis de BCG comienza con fiebre, que persiste pese al tratamiento antibiótico con ciprofloxacino y posteriormente con cefuroxima, motivo por el cual acude a Urgencias. Refiere picos febriles vespertinos de hasta 39 oC asociados a astenia, pérdida de 5 kg, tos y disnea de esfuerzo. No presenta síndrome miccional ni otra clínica acompañante.

Exploración física
Afebril, hemodinámicamente estable. Saturación de oxígeno al 95% en reposo. Auscultación cardiopulmonar sin alteraciones. Abdomen blando y depresible, no doloroso a la palpación, sin signos de irritación peritoneal. Puñopercusión renal bilateral negativa. Tacto rectal: III/IV, adenomatosa. No sugestivo de prostatitis.

Pruebas complementarias
• Hemograma y bioquímica en sangre sin alteraciones significativas.
• Sistemático de orina: no aporta información relevante.
• Tinción de fluoresceína en orina (bacilos ácido-alcohol resistentes): negativo.
• Baciloscopia de esputo negativo.
• Radiografía de tórax: se observa afectación parenquimatosa bilateral y nodular que sugiere una diseminación de tuberculosis miliar como primera posibilidad. No se observan alteraciones pleurales ni mediastínicas.

Diagnóstico
BCG-itis.

Tratamiento
Se inicia tratamiento antibiótico tuberculostático oral con rifampicina (600 mg/día), isoniazida (300 mg/día) y etambutol (500 mg/día).

Evolución
Se decide ingreso hospitalario del paciente para vigilar la evolución del cuadro clínico. Durante el ingreso presenta síndrome miccional irritativo y episodios de sudoración nocturna sin fiebre termometrada. Ante la desaparición de la fiebre y la buena evolución clínica se decide darle el alta hospitalaria y la continuación con el tratamiento antibiótico tuberculostático de forma ambulatoria con rifampicina e isoniacida hasta completar 6 meses de tratamiento y etambutol hasta completar 2 meses.
En el seguimiento posterior en la consulta a las 4 semanas del alta hospitalaria, el paciente no refiere haber vuelto a presentar fiebre, aunque ocasionalmente presenta ligera febrícula y sudoración nocturna.
Para vigilar los posibles efectos secundarios del tratamiento tuberculostático se solicitan controles analíticos periódicos, sin encontrarse deterioro de la función hepática y presencia de fondo de ojo normal.