﻿Una mujer de 21 años acudió al servicio de urgencias con inflamación izquierda facial y del cuello. Había acudido ocho días antes a otro servicio de urgencias con fiebre, tos y disnea y se le diagnosticó COVID-19. A pesar de la mejora de sus síntomas respiratorios, presentó una inflamación unilateral progresiva en el rostro y el cuello, que provocó oclusión dental defectuosa subjetiva y trismo. A la exploración, refirió falta de apetito, pero negó fiebres persistentes, dolor de muelas o debilidad facial. La paciente tenía constantes vitales normales y una moderada inflamación en la mejilla izquierda, preauricular y submandibular, sin eritema, induración o fluctuación. La exploración intraoral fue normal, sin secreción purulenta exprimible del conducto parotídeo, y oclusión normal. El resto de la exploración fue anodino. Los resultados analíticos y de diagnóstico por la imagen llevaron a un diagnóstico diferencial que incluía parotiditis infecciosa, sialolitiasis, absceso de las glándulas salivales y neoplasia. En los valores analíticos era destacable la leucocitopenia de 3.170/uL sin linfocitopenia. Una TAC craneomaxilofacial reveló: inflamación y aumento de tamaño asimétrico y difuso de la glándula parótida izquierda, sin obstrucción, masa o absceso en el conducto parotídeo, acumulación de grasa inflamatoria periparotídea y líquido libre que se extendía hacia los espacios submandibular izquierdo, submentoniano y parafaríngeo y a lo largo de los músculos esternocleidomastoideo e infrahioideos. Se consultó con el equipo de otorrinolaringología a causa de la extensión de líquidos en los espacios anatómicos adyacentes. El historial, la exploración y los resultados radiológicos parecían más consistentes con una parotiditis infecciosa aguda sin complicaciones. Su sensación de oclusión defectuosa se atribuyó a la inflamación alrededor de sus músculos masticatorios. Se le recetó una pauta de amoxicilina/clavulanato para tratar una posible parotiditis bacteriana concomitante y se le aconsejó aplicar compresas calientes, masajes en la glándula, usar sialógogos para aumentar el flujo salivar y mantenerse hidratada. 
