Se trata de un paciente de 53 años, con antecedentes de epilepsia en tratamiento farmacológico y sin antecedentes quirúrgicos previos. Acude a urgencias por malestar abdominal, sensación de distensión y fiebre termometrada de 38°C que había empeorado en las últimas 48 h. Además, explicaba cambio del ritmo deposicional con escasas heces líquidas en la última semana. En la anamnesis dirigida, el paciente refirió leve tos sin mucosidad de 1 semana de evolución, sin asociar artromialgias, rinorrea, disnea o clínica respiratoria. Se descartaron viajes recientes o contacto con familiares con sintomatología respiratoria.

En la exploración presenta febrícula de 37,5°C tras la toma de paracetamol, hemodinámicamente estable (presión arterial 125/69mmHg, 75 lpm) y saturación aire ambiente del 98%. El paciente presentaba distensión abdominal moderada, más exacerbada en el hemiabdomen superior, con molestias abdominales difusas sin focalización ni defensa peritoneal.

Se solicitó analítica en la que destaca linfopenia del 11,3% (valores normales [VN] entre el 20 y el 50%) y PCR de 18,6 (VN entre 0,03-0,05) y radiografía de tórax y abdomen que objetivan gran distensión de asas colónicas y leve aumento de condensación bibasal, sin infiltrados con compresión por asas dilatadas de hemitórax superior. En esta imagen podemos observar la gran distensión de colon, pudiendo ser compatible con un cuadro de colitis infecciosa.

Se solicita finalmente tomografía computarizada (TC) de abdomen solicitando ampliar a bases pulmonares. 

Imagen de neumonía organizada con opacificación bilateral en vidrio esmerilado multilobar de predominio en lóbulos inferiores.

La TC urgente descartó enfermedad quirúrgica abdominal urgente, describiendo una marcada distensión del dolicosigma con contenido aéreo; en el lóbulo pulmonar inferior izquierdo se objetivan infiltrados en vidrio deslustrado que, dada la situación epidemiológica actual, se orienta compatible con infección por COVID. Se solicitó finalmente PCR SARS-CoV-2, resultando positivo.