Presentamos un caso clínico de un paciente de 19 años de edad, sin presentar enfermedades sistémicas acompañantes, alergias conocidas ni otros antecedentes clínicos de interés.
El motivo de consulta es la aparición de accidentes inflamatorios de repetición en la zona retromolar izquierda. A la exploración clínica observamos la existencia de un cordal inferior (3.8) en semiinclusión. Dicha posición es la responsable de la aparición repetida de episodios de pericoronaritis. Realizamos una ortopantomografía del paciente, en la que observamos que el diente 3.8 se encuentra unido a un supernumerario, (3.9 o cuarto molar) compartiendo la corona, una raíz, la cámara y un conducto pulpar. El tamaño del supernumerario es aproximadamente igual que el del molar no supernumerario. También percibimos la existencia de ambos cordales superiores, y en el sector superior izquierdo aparece la imagen de otro supernumerario (2.9), pero de un tamaño inferior al que nos ocupa y sin estar unido al 2.8. Antes estos hallazgos nos planteamos realizar la extracción del cordal geminado con osteotomía a través de una incisión en bayoneta. Tras la extracción, legramos el alveolo y suturamos la herida. No se presentó complicación alguna tras la intervención. El diente extraído presentaba unas dimensiones el doble que las de un molar, así como un profundo surco en el lugar donde se produjo la unión de ambos gérmenes. Este surco se detecta en la corona y avanza por toda la raíz, hasta el ápice.