Una mujer de 76 años de edad consultó al servicio de Odontología por un dolor mandibular difuso de meses de evolución y ulceraciones mucosas submentonianas. Como antecedente de relevancia refería haber sido tratada durante 5 años con alendronato por osteoporosis. En el examen odontológico se observó una lesión ulcerada en el lado derecho del maxilar inferior.

Se tomaron biopsias para su estudio patológico y se realizó una fistulografía (no presentada en este reporte), en la que se detectaron tres trayectos fistulosos submentonianos derechos, de aproximadamente 3mm de longitud. Además, se llevó a cabo una tomografía computada (TC) y una resonancia magnética (RM) de los maxilares, donde se detectaron lesiones osteolíticas en el maxilar inferior que afectaban ambas corticales con compromiso de los tejidos blandos adyacentes.

Osteonecrosis por bifosfonatos. Tomografía computada del maxilar inferior, corte axial: se aprecia la necrosis afectando el hueso medular y ambas corticales. Resonancia magnética en ponderación T1 del maxilar inferior, corte axial: se observa un cambio de señal del hueso medular por la osteonecrosis que se extiende hacia las corticales, con afectación de los tejidos blandos adyacentes. Resonancia magnética en ponderación T2 con supresión grasa, corte axial: se advierte, además del compromiso óseo, la afectación de los tejidos blandos con señal hiperintensa. Resonancia magnética en ponderación T2 con supresión grasa, corte coronal: se evidencia un aumento de la señal en los tejidos blandos y el maxilar inferior. Anatomía patológica de la lesión, tinción con hematoxilina-eosina con aumento x 500: se observan fragmentos óseos necróticos y tejido de granulación con fibrosis.

La anatomía patológica informó la presencia de una lesión necrótica infectada que se interpretó como osteonecrosis del maxilar inferior, secundaria a la administración de BF.

Actualmente la paciente continúa con controles periódicos.