La paciente es una mujer casada de 25 años. Motivo de consulta: Fue traída en ambulancia a la sala de emergencias del hospital del lugar donde vivía. Su esposo informó que había sido perfectamente normal hasta la tarde anterior cuando volvió del trabajo diciendo que "estaban sucediendo cosas raras en su oficina". Había notado que sus compañeros hablaban de ella, que habían cambiado de pronto, y que se comportaban como si estuvieran actuando. Estaba convencida de que estaba bajo vigilancia y de que alguien escuchaba sus conversaciones telefónicas. Todo el día se había sentido como en un sueño. Al mirarse al espejo no se había reconocido a sí misma. Se había puesto más y más ansiosa, incoherente y agitada durante el día y no había podido dormir nada durante la noche. Había pasado casi toda la noche mirando por la ventana. Varias veces había señalado los cuervos en un árbol cercano y le dijo a su marido: "los pájaros vienen". A la mañana su esposo la encontró de rodillas como si estuviera rezando. Se golpeaba la cabeza repetidamente contra el piso y hablaba en forma incoherente diciendo que le habían encomendado una misión especial, que su jefe era un criminal, que había espías en todos lados y que algo terrible pasaría pronto. De pronto se calmó, le sonrió y le dijo que había resuelto convertirse del Catolicismo al Islamismo. En ese momento se puso exaltada, comenzó a reírse y a gritar, y declaró que ella y su esposo podrían rezar al mismo dios desde allí en adelante. Poco tiempo después estaba aterrorizada de nuevo y acusó a su marido de querer envenenarla. Antecedentes: La paciente fue criada en un pueblo en donde sus padres tenían un pequeño restaurante. Fue buena alumna en la escuela, fue a la secundaria y a la universidad, y estudió para intérprete. Durante la carrera conoció a su marido, que había venido de otro país para estudiar también idiomas. Como ambos eran agnósticos, el hecho de provenir de diferentes religiones nunca había sido un problema. Se empleó en una compañía relacionada con la Comunidad Europea y su esposo encontró trabajo en una compañía internacional dedicada a las traducciones. Les iba bien, habían comprado una linda casa en las afueras de su pueblo natal y planeaban tener un hijo en el futuro. Los padres de la paciente tenían buena salud. Ella tenía un hermano y dos hermanas. A los 18 años, su hermana menor tuvo un ataque nervioso y los años siguientes estuvo internada repetidamente en un hospital psiquiátrico, con diagnóstico de esquizofrenia. Tanto la paciente como su esposo eran abstemios y estaban en contra de toda clase de drogas, incluyendo medicación prescripta por profesionales. Su esposo la describió como extrovertida, sociable y perfectamente normal. Estaba, sin embargo, bastante preocupado por lo que estaba pasando, más aún porque tenía síntomas parecidos a los observados en su cuñada.