﻿Hombre caucásico de 59 años sin evidencias de factores de riesgo cardiovascular ni tratamientos farmacológicos antes de la hospitalización. Fue ingresado con fiebre que no cedía con paracetamol y disnea de 10 días de evolución. La exploración física reveló taquicardia (pulso de 112 l.p.m.), hipotensión (90/50 mmHg) e hipoxemia grave. Un electrocardiograma seriado de 12 derivaciones mostró taquicardia sinusal sin elevación/depresión del segmento ST ni otras vías eléctricas que sugirieran insuficiencia miocárdica; una radiografía torácica mostró signos de neumonía intersticial grave, con alteraciones en vidrio esmerilado, que sugerían infección por SARS-CoV-2. El ecocardiograma dio resultados normales. A causa del SDRA grave, resistente a la ventilación mecánica no invasiva, el paciente se sometió a una intubación endotraqueal (IET) y se trasladó a una sala de aislamiento de la unidad de cuidados intensivos (UCI); la infección por virus SARS-CoV-2 fue confirmada posteriormente mediante una prueba RT-PCR a partir de un frotis nasal. Tras unos pocos días de ventilación mecánica, el paciente sufrió un paro cardíaco súbito seguido, tras reanimación, por un empeoramiento hemodinámico agudo. Un ecocardiograma de urgencia mostró una alteración grave de las cavidades cardíacas derechas, indicadora de embolia pulmonar aguda. A causa del rápido empeoramiento del estado hemodinámico, no se realizó ninguna TAC torácica y el paciente se trasladó inmediatamente a nuestro quirófano cardíaco. Mediante una esternotomía media, con cateterismo venoso bicavo y aórtico central se eliminó un gran trombo de la aurícula derecha y de las arterias pulmonares principales izquierda y derecha. La completa eliminación de los trombos llevó a una rápida mejora de la presión sistólica de la arteria pulmonar. La intervención se realizó con 59 minutos de paro cardioplégico con hipotermia leve. El paciente se trató con sulfato de hidroxicloroquina y darunavir y cobicistat como tratamiento farmacológico. A los 32 días de seguimiento, se halla hemodinámicamente estable sin apoyo inótropo y se ha trasladado de la UCI a la planta de hospitalización general, con ventilación espontánea. La infección por SARS-CoV-2 se solucionó tal como confirmaron dos pruebas de RT-PCR a partir de frotis nasales.
