Mujer de 82 años con antecedentes de HTA, DM tipo II, dislipemia, obesidad, hepatopatía crónica e insuficiencia renal crónica estadio IV que acude al Servicio de Urgencias por dolor abdominal de 2 días de evolución y fiebre. En la analítica destaca una LDH de 303 (límite 246) y elevación de PCR (150, valor normal <6). Se realiza Rx de abdomen donde se observa aire en localización ectópica en hipocondrio izquierdo, con morfología en semiluna, así como un patrón en migan de pan superpuesto a la teórica localización del bazo. Ante los hallazgos se realiza TAC abdominal sin administrar contraste iv donde se observa abundante cantidad de aire en el parénquima esplénico, de morfología triangular, con base periférica, que podría corresponder a una lesión isquémica necrosada, con aparente ruptura esplénica y paso de aire a localización subcapsular, con burbujas de neumoperitoneo asociadas y pequeña cantidad de líquido libre. Se realiza laparotomía exploradora, observándose un absceso esplénico perforado con peritonitis aguada purulenta difusa, tratándose con esplenectomía. En el informe de Anatomía Patológica se concluye infarto esplénico con necrosis tisular con periesplenitis asociada con una solución de continuidad de la cápsula esplénica. A los 20 días la paciente es dada de alta tras resolución del cuadro agudo. Se realiza control con TAC abdominal al mes y los 6 meses, donde se aprecian los cambios postquirúrgicos sin evidencia de complicaciones.