Se trata de un paciente de 49 años diagnosticado recientemente de una LMC a raíz de un hallazgo de hiperleucocitosis de 399 000/mm3 y esplenomegalia. Presentó pérdida visual de ambos ojos durante el ingreso para estudio y diagnóstico de dicha hemopatía, aunque refería visión borrosa antes del diagnóstico. La biopsia de médula ósea confirmó el diagnóstico de LMC en fase crónica de alto riesgo. No presentaba antecedentes oftalmológicos ni familiares de interés. Inició tratamiento con quimioterapia con dasatanib, que se tuvo que retirar rápidamente por pancitopenia y se cambió a nilotinib.
En la exploración oftalmológica, la agudeza visual (AV) fuede0,6ensuojoderecho(OD)yde0,3ensuojoizquierdo (OI). En el segmento anterior no se apreciaron alteraciones y en el segmento posterior se observaron hemorragias en punto-mancha en cuatro cuadrantes, manchas de Roth y periflebitis con oclusión vascular temporal, sin vitritis. En la tomografía de coherencia óptica estructural (SD-OCT; Cirrus HD OCT®, Carl Zeiss, Estados Unidos), se apreció edema macular quístico bilateral con desprendimiento neurosensorial subfoveal, de 717 micras en el OD y de 653 micras en el OI.
Se realizó una angiografía fluoresceínica (AGF) de campo amplio (Optomap®), donde se observó isquemia temporal oclusiva grave de ambos ojos, múltiples microaneurismas, y fuga papilar y macular en tiempos tardíos en ambos ojos. Se diagnosticó de una vasculitis oclusiva por hiperleucocitosis en contexto de una LMC con edema macular bilateral y se pautó una inyección de aflibercept (Eylea®) en cada ojo. Un mes después de las inyecciones, la AV era de 0,7 en su OD y de 0,8 en su OI, con resolución del edema macular en la SD-OCT. Fueron necesarias hasta un total de tres inyecciones en cada ojo por recidiva del edema macular.
Se repitió la AGF de campo amplio (12 meses tras el debut), en la que persistía la isquemia temporal grave, y se indicó fotocoagulación sectorial temporal de ambos ojos. Solo se pudo realizar la fotocoagulación del OI, dado que el paciente relacionó la pérdida de AV (aumento de edema macular) con el láser argón y rechazó la fotocoagulación del OD. En la actualidad el paciente se encuentra estable, sin hemorragias en el fondo de ojo, AV de la unidad en ambos ojos y estabilidad macular de cuatro meses.